Rio Rímac “Rio Emblema o Rio Mugre”

Héctor Chumpitaz- Un día como cualquiera, rumbo hacia mi universidad como de costumbre, me dirigí a la Av. Pilas, donde abordé mi transporte (Microbús) llamado “El Chino” el cual opera, para variar en esta actividad, con suma informalidad, puesto que no respeta los paraderos establecidos, ni luces ni peatones, quieren hacer subir si es posible a toda la gente que pudieran, con esa famosas palabras de “AL FONDO HAY SITIO”. “Pero como estamos en nuestro querido país, hasta de eso hacemos una novela graciosita. ¿Quizás suene irónico no? ,“lógicamente que con alta audiencia”; pero si, lastimosamente eso es lo que vivimos hoy en día en nuestra sociedad. Pero bueno, ese es otro tema. Volviendo al punto inicial, cuando pasaba por el puente Santa Rosa, dirigí mi mirada por la ventana al río en sí y a sus causes y fue algo impresionante lo que estaba observando. Pues si, era el Rio Rímac, pero ustedes se preguntarán: ¿y qué tiene eso de raro?, pues es muy sencillo, yo como Peruano me sentí indignado, furioso, decepcionado y con vergüenza ajena, puesto que el Rio Rímac que, prácticamente es visitado por los turistas, ya que por la Plazuela Chabuca Granda a la cual concurren una infinidad de ellos, ya que está incluido en los tours de la ciudad.

Los mismos que van para tomarse fotos para el recuerdo, desde los miradores ubicados en dicho paseo, lastimosamente deben observar la suciedad que presenta nuestro Rio histórico y emblema de Lima. Al ver eso, decidí bajarme del vehículo y dirigirme lo más cercano del mismo por el puente y fue tan grande mi sorpresa al observar llantas, botellas, vidrios, que lo que más llamó mi atención, es que habían varios supuestos indigentes, los mismos que había armado lo que en términos peruanos conocemos como “Covachitas”, con cartones trapos palos y según me informaron vecinos del lugar, en las noches se convierte esta parte del Río, prácticamente permitido por las autoridades, recordando el término de que el que calla otorga, en un fumadero o dicho de otra manera: un paraíso del mal en el corazón del mismo centro de Lima.

Surgió una pregunta de manera inmediata en mi mente, si esta tarea corresponde al Municipio,¿porqué no cumple con su razón de ser?, ¿será que nuestro dinero que recauda el Estado no se orienta apropiadamente? Esta situación no merece traer especialistas para determinar que se necesita ordenar, nada nos cuesta que como Peruanos, nos pongamos la camiseta y demos un poco de nosotros para conservar limpio y presentable para el público, que concurre a esos lugares, puesto que como muchas veces decimos: “Todo entra por los ojos” y si un turista observa eso, creo que ya todos sabemos que impresión estamos dejando como país y realmente el Perú no se merece esto.

Fuente: http://reiclaje.blogspot.com/

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