Recientemente finalizó el plazo legal el 07-05-2015 para eliminar la tercerización en el marco del DLOTTT, donde se prohíbe el fraude o simulación laboral sea de patronos públicos o privados para evadir los derechos de trabajadores. Aun cuando ha sido la gestión gubernamental que, autocalificada obrerista, más ha impulsado estas modalidades a través de falsas cooperativas, Empresas de Producción Social, hemos detectado una nueva tropelía dentro de la copiosa inventiva revolucionaria.

En esta oportunidad le corresponde al Ministerio de la Defensa y CORPOELEC, quienes han acordado convenios  con la finalidad “de garantizar un servicio eléctrico óptimo y disminuir  interrupciones derivadas por vegetación sobre las líneas, la Gerencia Operativa de Distribución y Comercialización de la mano con la Milicia Bolivariana, avanza en la ejecución del Plan de Pica y Poda en las líneas de distribución, como parte del plan de acción que adelanta el Gobierno Bolivariano con la Gran Misión Eléctrica”.

“Con estas acciones, el Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica, CORPOELEC y la Milicia Bolivariana, trabajan para mejorar las condiciones del sistema de distribución, el cual se encarga de proveer del servicio eléctrico para el buen vivir de los venezolanos en todo el territorio nacional”. El problema radica en las condiciones de trabajo impuestas para lograr esas metas institucionales utilizando la figura de milicianos.

Dicho personal labora en funciones de Seguridad, Mantenimiento y Fiscalización del Sistema Eléctrico Nacional. Siendo un plan temporal firmado en Caracas desde el 19-03-2013, resulta que estos milicianos integrantes de Unidades de Servicio y Mantenimiento del Plan Pica y Poda, cumplieron 2 años prestando servicios y recibiendo con retraso la asignación por ración y alimentación incluso hasta dos y tres meses sin cobrar.

Por su “condición de militares”, reciben un pago de ración y alimentación, por cierto no estipulado en la CRBV y en el DLOTTT, ya que la ración equivale al salario mínimo nacional y la alimentación la pagan con el 50% de la U.T. El pago se les hace solo en efectivo a cada miliciano y miliciana.

Este personal, quienes en realidad son trabajadores tercerizados de CORPOELEC, no tienen, según sus jefes militares derecho a nada, ni a prestaciones sociales, ni seguridad social, quienes se valen de la indefensión de estos trabajadores, para imponerles condiciones de trabajo esclavo, no conocidas siquiera en las maquilas de América Central.

Siendo un gobierno que se define obrerista, es detestable que mantenga a personal y lo manipule bajo la figura militar, para negarle sus derechos laborales y sindicales.  De igual modo es lamentable que el Ministerio de la Defensa, a través de la Milicia Bolivariana, utilice práctica de mercaderes de personal como en la China Comunista.

Esta práctica, según conocemos, se ha extendido a empresas públicas como SIDOR, PDVSA, Hidrobolivar, Inviobras, donde la Milicia Bolivariana establece convenios e impone condiciones salvajes laborales. En esta situación se encuentran miles de trabajadores en todo el territorio nacional.  

(*) Movimiento Laborista

Dirección-E: froilan_alejandrob@hotmail.com