Un Relato Breve: El gas

“Y, desgraciadamente
el dolor crece a treinta minutos por segundo,
paso a paso,
y la naturaleza del dolor
es el dolor dos veces.”

César Vallejo
(“Los Nueve Monstruos”)

Se sintió como el lento derrumbe de mil cruces. La ciudad reptó como una herida serpiente que se hunde en el asfalto. Con la fuerte imprecisa de los empellones vimos a la nueva situación abrirse paso. Los hombres se arrancaron el verbo a tirones, calcinaron su razón. Bocinazos hirientes, insolencias lanzadas sin concierto, manos que no entregaban saludos. Un aluvión de furia que con la cola se enroscaba, procaz en las maltrechas vidas. Convirtiendo a la desnuda ciudad en una gigantesca odalisca de hollín, en un enorme coso de lucha. Costó mucho averiguar la causa. Al parecer un raro gas, combinación de las emanaciones de varias fábricas, extendía su hálito de dragón sobre las calles y plazas, envileciendo a la selva de argamasa que altanera se erguía, rodeada de una babosa soberbia y del hundimiento de casi todos. Sólo unos pocos lucharon para rescatar la razón dentro del cuadro. De ellos vino el antídoto …

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