Es inconcebible que mientras el país está cayendo en una recesión, calificada por el último informe de la ONU como “profunda” (-7 del PIB), el régimen de Maduro no tome medidas para enfrentar la difícil coyuntura

Por Jorge Sánchez Meleán.- Economista – sanchezmelean@hotmail.com – Viernes, 05 Junio 2015 00:00 – Tenemos la inflación más alta del mundo, que será de tres dígitos, con un indicador subyacente oculto, en los subsidios a los alimentos y el control de precios, que alcanza a 176 %. Experimentamos fuertes presiones de devaluación de la tasa oficial, pues son absurdas las tasas de Bs. 6,30 o la de Bs. 12.

La brecha cambiaria pasa de cuatro mil por ciento, entre el dólar oficial y el paralelo, en medio de la mayor corrupción y sobrefacturación. El déficit fiscal en proyecciones del Barclays Capital pudiera situarse en 30% del PIB, y se estima que el BCV financiará al Gobierno con un monto equivalente al 20% del PIB .En un año, la liquidez en poder del público ha crecido en un 69%.

Las reservas internacionales operativas están por debajo del óptimo requerido. El déficit de divisas es de 12 mil millones de dólares en 2015, pues el precio del petróleo ha disminuido a la mitad. Ante el recorte de las importaciones, tenemos niveles de escasez nunca registrados del 60%. La producción nacional está en el suelo, tanto en el sector agrícola como en el industrial.

En 2015 caerá la producción de arroz, maíz, papas, café y caña de azúcar. El sector manufactura está produciendo al 50% de su capacidad instalada. Estamos viviendo la irrupción de un volcán de lava inflacionaria y de estancamiento, atizada por los controles de precios y de cambio, mientras el sector privado de la economía, cada vez produce menos y emplea menos trabajadores.

La consecuencia lamentable es el crecimiento de la pobreza, que este año afectará a la mitad de los hogares venezolanos. Es evidente entonces, que ante el fracaso estrepitoso del denominado Neorentismo socialista, el país tiene derecho a un cambio de rumbo urgente, más allá de palabras huecas como estas de Maduro: “Voy a hacer un conjunto de reformas para apretar la mano y para ir detrás de los 'bachaqueros', para acabar con todo el proceso de sabotaje económico de la derecha maltrecha y de los grupos económicos, de los pelucones, de esta oligarquía saqueadora”. No se engañe, Presidente.

El país requiere políticas fiscales y monetarias coherentes, que generen estabilidad, para incrementar la productividad general de la economía. Señor Maduro: no son los “pelucones” de la “oligarquía saqueadora” los culpables de su fracaso. Es el modelo económico del socialismo del siglo XXI, aunado a la visión sectaria y superada de sus colaboradores inmediatos, que no están a la altura de los retos de la Venezuela de hoy, los que están conduciendo al país hacia un verdadero tsunami económico. Actúe rápido y con inteligencia, o usted será la primera víctima

 Fuente: http://www.laverdad.com/opinion/opinion-economia/76391-un-tsunami-economico.html