WARP: Viajar más rápido que la luz

“Es posible viajar más rápido que la luz.”

Ariel Palazzesi Esta afirmación puede, salvo que usted sea un físico reconocido o un chalado de la ciencia ficción, ser un pasaporte directo a una institución de salud mental.

Afortunadamente para Gerald Cleaver, sus credenciales de físico teórico le han permitido proponer semejante idea, sin que su futuro incluya tan triste destino.

Cleaver afirma que «podemos crear un eficaz “efecto warp” basándonos en la relatividad general y la teoría de las cuerdas». Recordemos que la Teoría de la Relatividad, entre otras cuestiones, impide que se pueda viajar a una velocidad mayor a la de la luz, y que la teoría de las cuerdas básicamente afirma que todas las partículas son, en realidad, expresiones de un objeto básico unidimensional llamado «cuerda» o «filamento».

La nave Enterprise, de Star Trek

Basándose en esas teorías, Gerald ha escrito un trabajo académico en el que se explica como, mediante la manipulación de las dimensiones adicionales del universo, utilizando para ello cantidades enormes de energía, sería posible crear un “motor warp”, que podría emular al de la nave Enterprise, de Star Trek. El científico, perteneciente a la Universidad de Baylor, afirma que su trabajo demuestra que dicho motor no violaría las leyes de la física. El documento ha sido publicado en ‘ArXiv.org’.

El trabajo se apoya en un escrito previo, del año 1994, publicado por Michael Alcubierre. En el se proponía un vehiculo, (conocido luego como “Alcubierre drive”), que era capaz de viajar a una velocidad superior a la de la luz dentro de una “burbuja” de energía, capaz de producir una compresión del espacio-tiempo delante de la nave. Por supuesto, no hace falta aclarar que todo esto es solo una especulación teórica, como los viajes a través de los agujeros de gusano.

¡Ten cuidado con tus afirmaciones!

Lejos estamos de siquiera intentar entender la matemática y física en la que se basa el trabajo, ya que se necesita comprender las 11 dimensiones del universo, pero podemos aventurarnos en sus implicancias. En primer lugar, y aunque suene algo extraño, la nave no se mueve. En su lugar, se desplaza el espacio por alrededor de la nave, que permanece estacionaria.

Esto, siempre según Gerald Cleaver, permitiría a la nave llegar a destino en un tiempo menor que el que emplearía un rayo de luz en recorrer la misma distancia. Y todo ello sin violar la relatividad de Einstein, que predice que la nave necesitaría una infinita cantidad de energía para acelerar, ya que en realidad no está en movimiento.

Como si esto no bastase para sumirnos en la oscuridad mental mas absoluta, Cleaver aclara que “el tejido del espacio se ha movido así de rápido antes, justo después del Big Bang, cuando el universo se expandía más rápido que la velocidad de la luz.” ¿Sorprendido? Nosotros también. ¡Y hay más!

Albert Einstein

Cleaver continúa diciendo que su teoría, en realidad, recrea el periodo de expansión que tuvo lugar inmediatamente después del Big Bang.

Evidentemente, si algún día se pone en práctica este tipo de motor, hará falta ser muy valiente para subirse a una nave de esas características.

Por lo pronto, si el trabajo de estos físicos es correcto, la hipótesis numero uno de nuestras 10 razones por las que ET no está entre nosotros quedaría reducida a polvo. Quien sabe, quizás Mitchell no estaba paranoico.

Fuente: www.neoteo.com

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