“La producción petrolera del país ha caído 400.000 barriles diarios en los últimos 3 años”

A. Grisanti

Director de Ecoanalítica

Algunas instituciones de análisis económico y financiero, tales como: Ecoanalítica, Barclays, Citigroup, Global Business Consultans, IPD Latinoamericana, entre otras especialistas en el área energética, afirman en sus informes que este año será inevitable una caída en la producción petrolera en Venezuela, pero ahora las discrepancias están planteadas en la magnitud que tendrá dicho descenso en 2016.

El director gerente del área de investigación de “commodities” o materias primas de Citigroup, Edward Morse, se refirió a este declive durante la conferencia “Mercado petrolero: precios, estrategias de producción y su impacto en Venezuela”, realizado en marco del “Caracas Energy Forum”, en la sede del Instituto de Estudios Superiores de Administración.

Indicó que, si bien la producción general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aumentará este año, de los 12 miembros hay tres que tienen una tendencia contraria al resto de las naciones.

“El riesgo a la caída en la producción lo presentan Venezuela, Nigeria y Argelia, que podría afrontar una disminución debido a la ausencia de inversión, inestabilidad política y malestar social, en medio de un entorno de bajos precios del crudo”, dijo Morse durante el evento organizado por el IESA, el Consejo Nacional de Promoción de Inversiones (Conapri) y la firma Global Business Consultants. “La producción petrolera de Venezuela podría caer 200.000 barriles al día este año”, acotó.

La banca de inversión Barclays se suma a otras instituciones financieras internacionales que en sus informes sobre Petróleos de Venezuela (PDVSA) advierten sobre la brusca y rápida caída que registra la producción petrolera y la exportación de crudo y combustibles. “En los últimos 12 meses, el declive alcanza 227.000 barriles diarios”, señala el informe más reciente de esta organización.

Barclays especifica el hecho que el gobierno venezolano haya informado a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que su producción en abril disminuyó en 25.000 barriles por día y cerró en 2 millones 490.000 barriles diarios. “Estas cifras podrían estar dejando fuera unas partes de la producción de petróleo, tales como condensados, etc., que se incluye en las cifras consideradas por (PDVSA) en su informe anual. La inclusión de éstos, lleva a entender que la producción podría estar cerca de 2,6 millones de barriles diarios, pero la magnitud de la disminución no debería cambiar”, indica la banca de inversión.

Los escenarios de producción para lo que resta del año dependerán de si se logra un acuerdo entre PDVSA y sus contratistas, dirigido  a solventar los pagos de la deuda que tiene acumulada. El más optimista depende que se logre un acuerdo con proveedores y se concreta a la inversión por parte de los socios de la estatal: en ese caso, la caída de producción este año sería de 150.000 barriles diarios con respecto a 2015; pero el más negativo implica una caída que puede alcanzar 230.000 barriles diarios.

En lo que respecta a las exportaciones, Barclays se sustenta en el monitoreo que realiza Petrologistc al movimiento de buques y tanqueros petroleros en todo el mundo y señala que para marzo las colocaciones de petróleo en el exterior por parte de Venezuela disminuyeron 249.000 barriles al día para cerrar los suministros en 2.150.000 barriles diarios. “Teniendo en cuenta la disminución de la producción, mantenemos nuestra estimación de un déficit de financiación de aproximadamente 20.000 millones de dólares estadounidenses en 2016”, señala. Las necesidades de financiamiento se reducirían en 25%, si se concreta la transferencia por 5.000 millones de esos dólares que otorgaría el Banco de Desarrollo Chino principalmente para apuntalar la actividad petrolera y -de esa manera- garantizar los pagos de financiamiento.

Uno de los aspectos que alertó Alejandro Grisanti, Director de Ecoanalítica, es el plan financiero para PDVSA propuesto por el economista español Alfredo Serrano Mancilla al Presidente del País, de manera que la empresa incurra en un incumplimiento en sus obligaciones de pago de deuda por 8.000 millones de dólares estadounidenses -es decir, que declara default- y realice un canje hostil de bonos, según reseñó el diario El Nacional (de Caracas). 

“Si eso llega a darse, las consecuencias para el país serán peores porque se embargarán bienes de PDVSA en el exterior y pueden suspenderse flujos de ingresos de divisas por paralización del comercio petrolero”, alertó Grisanti.

“Es necesario que Eulogio Del Pino (Ministro de Petróleo y Presidente de PDVSA) dé la cara, no a los periodistas, sino a la comunidad financiera internacional, y diga cuál es la estrategia operacional y financiera de la compañía. Ocultando información y con falta de transparencia nada se gana”, acotó.

Grisanti señaló que un problema que afronta el actual Presidente de la República -a diferencia de su antecesor- es que “no tiene fortalezas, no sólo en el ámbito económico, sino en cualquier área y por eso cualquiera le da un espejito”.

Tal espejito es como el que le daban los conquistadores a los nativos del territorio venezolano, cambiándoselo por el oro que éstos poseían: ¡qué barbaridad!