La economía moderna es dirigida. O la dirige el Estado o la dirigen los poderes económicos.

Estamos en un mundo económicamente organizado por medidas políticas, y el que no organiza su economía políticamente es una víctima.

El cuento de la división internacional del trabajo, con el de la libertad de comercio, que es su ejecución, es pues una de las tantas formulaciones doctrinarias, destinadas a impedir que organicemos sobre los hechos nuestra propia doctrina económica.

Arturo Jauretche

Desde hace tiempo se ha venido incrementando la crisis económica en Venezuela, producto de las deficientes politícas y planes económicos que el Gobierno nacional  ha venido utilizando; todo ello ha desatado inflación, afectando significativamente la estabilidad económica del país, la productividad, calidad de vida del venezolano.

Tal realidad no puede ser ignorada por lo que ello representa. Aquí  es cuando, por ejemplo, actores como las universidades nacionales, las escuelas de economía, postgrados, docentes, investigadores, deben pronunciarse, estar atentos ante lo que ello representa, manifestar sus opiniones, dar a conocer  las repercusiones, alcances, y proponer sugerencias.

Es un hecho cierto, como lo expone  un grupo de economistas del país en ‘prodavinci.com’ , que la crisis económica ya se ha tornado en una gran crisis social. Es visible la desesperación de la población ante el desabastecimiento generalizado, la escasez que crea largas colas en todas las ciudades del país; y el aumento del crimen que encuentra un clima propenso en el empobrecimiento y creciente desempleo que vive Venezuela. La política comunicacional del Gobierno ya no puede aspirar a desviar su responsabilidad por la grave situación socioeconómica. La población ha venido perdiendo la confianza en que el Gobierno puede cumplir sus promesas de garantizar el abastecimiento y crece la frustración. El país necesita una visión económica alternativa, una economía de mercado con fuertes instituciones sociales y económicas, dentro de una democracia donde prevalezca el respeto a la ley y los derechos humanos, incluyendo los derechos económicos.

Debemos enfatizar, senalan los economistas,  que en una economía abrumada por controles gubernamentales ineficaces y un control de cambio que enriquece a grupos cercanos al poder político, la corrupción florece, mientras cae la producción nacional por falta de divisas eficientemente asignadas; esto ha elevado la percepción de abuso de poder sobre la población empobrecida y desesperada ante el deterioro de la situación económica de Venezuela, mientras la caída del ingreso real de la familia venezolana, la escasez de alimentos, medicinas, bienes de higiene personal, vehículos,  insumos para la construcción e industria, y una larga lista de otros bienes, nos recuerda la causa del fracaso de las economías socialistas del siglo pasado.

Definitivamente, no se puede ignorar, permanecer callado, ante los anuncios que el presidente Nicolás Maduro en su  Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional,   en donde  hizo algunos anuncios económicos puntuales, que no cambian el curso de las grandes dificultades de la economía venezolana.

Al respecto sumamente válido lo que comenta ‘prodavinci.com’, de que el nuevo régimen cambiario que anunció, sigue manteniendo  tres tasas oficiales; y como ya se ha comprobado, es propenso a la ineficaz asignación de divisas, con elevada corrupción que aprovecha los diferenciales cambiarios. Una tasa oficial  que mantiene un subsidio cambiario de 6,30 Bs/US$ para bienes básicos, alimentos y salud;  una tasa unificada de Sicad 1 y 2, cuyo monto no fue anunciado, pero se espera una devaluación de la misma; y una tercera tasa de cambio, que operará a través de operadores de bolsa pública y privada para evitar que este mal se incremente.

Definitivamente como lo senala la fuente mencionada,  la expansión del gasto público anunciada por Maduro, no puede sino aumentar la liquidez en manos del público y la presión sobre la nueva tasa de cambio vía casas de bolsa y el mercado paralelo. Esta tercera tasa de cambio, todavía por ser definida en sus detalles, será, sin embargo, mucho más alta y elevará el costo del gran volumen de importaciones, que no recibirán divisas a las tasa preferencial ni Sicad.  Sin un conjunto de medidas económicas coherentes, un régimen cambiario como el anunciado  no puede sino reflejar la muy fuerte presión alcista en los precios y en las tasas de cambio de libre fluctuación. El ajuste del salario mínimo en 15%, a partir de febrero, es insuficiente, y ocurre en medio de presiones que elevarán la inflación por encima de 100% anual; los anuncios están lejos de constituir un verdadero plan coherente y creíble para estabilizar la economía venezolana y sentar las bases para su recuperación.

Ante esta realidad, opinan un grupo de economistas del país, que Venezuela requiere de un urgente proceso de concertación a nivel nacional, frente a las graves circunstancias que hace  necesario un ánimo de rectificación profunda, en función del interés nacional, para que el Gobierno abandone sus políticas equivocadas y pueda dar paso a una nueva estrategia de recuperación económica y social exitosa. Esta será una tarea compleja y exigente que se enfocará en atender la emergencia económica y su devastador impacto social, que enfrentamos desde  principios de 2015.

Creemos, indica  el grupo de economistas,  que la definición de una estrategia de rectificación económica en medio de la emergencia económica que estamos comenzando afrontar  este año, con nuevas políticas e instituciones dirigidas a alcanzar y mantener la estabilidad económica en Venezuela, como la gozan casi todos nuestros países vecinos en América Latina,  debe concentrarse en fundamentos económicos bien establecidos. Ello implica enfrentar un auténtico círculo vicioso de prácticas gubernamentales actuales, incapaces de proveer la estabilidad  económica necesaria, así como a intereses grupales y la resistencia ideológica dentro del Gobierno, muy a pesar del evidente fracaso económico en su gestión.

Lamentablemente, el presidente Maduro, no senaló en su intervención, en sus anuncios,  cuál fue el resultado de su gira, acuerdos con China, Rusia  y otros paises aliados,  cómo financiarán la caída de sus ingresos petroleros a la mitad; no detalló los resultados de su gestión de financiamiento en China y otros países aliados; no se habló de los ajustes necesarios en el gasto público, claramente ineficiente y, sobre todo,  como lo  comenta Luis Vicente Leon, no se presentó un plan estructurado y creíble para promover la producción privada interna, variable fundamental para abordar una crisis, de la cual sólo hemos visto hasta ahora su maqueta.

(*) Fuentes indicadas

Exatec-Egade.  Docente de Postgrado, Faces, UC. Consultor-asesor empresarial, Deproimca

Dirección-E: carmorvane@gmail.com