Estados Unidos hasta hace poco tiempo atrás, mantenía hegemonía en cuanto a su nivel de tecnología y fortaleza económica a nivel mundial; sin embargo, esa situación ha cambiado por el desarrollo alcanzado por China. Según Forbes, se evidencia una alta competencia en la cual el país asiático le sigue los pasos muy de cerca a los norteamericanos como resultado de las altas inversiones en investigación y desarrollo tecnológicos.

Stoller, Kristin (2018) en un artículo de Forbes realiza un análisis de los resultados y comportamiento de las empresas más grandes del mundo. Comienza señalando que el vasto poder económico de E.U y China no solo se refleja en el aumento de las tensiones comerciales observadas en los últimos meses, sino que ese poderío se refleja en la lista Global 2000 de Forbes del 2018. Las dos potencias se dividieron los 10 principales lugares en partes iguales. China hospeda a 291 empresas y Estados Unidos está en la cima con 560. El autor, además afirma que  su lista incluye compañías que cotizan en bolsa de 60 países. Todas las métricas han subido dos dígitos año tras año, con ganancias de hasta un impresionante 28%.

El ranking Global 2000 se basa en una puntuación compuesta de medidas ponderadas de ingresos, ganancias, activos y valor de mercado. Y por sexto año consecutivo, el Banco Industrial y  Comercial de China y el Banco de Construcción de China ocupan los puestos numero  uno y dos. Le siguen muy de cerca el estadounidense JP Morgan Chase y el de Warren Buffett, Berkshire Hathaway, que ocuparon el tercer y cuarto lugar, respectivamente. Completan los 10 principales, Bank of China (N° 5), Bank of America (N° 6), Wells Fargo (N° 7), Apple (N° 8), Bank of China (N° 9) y Ping An Insurance (N° 10). Cómo podrá observarse la mayoría de las empresas que lideran el ranking son empresas del sector financiero, solo Apple no pertenece a ese sector.

Estados Unidos aún domina en términos de cantidad de empresas en la lista general, con casi el 30% del total. Las 291 empresas de China y Hong Kong aumentaron de 262 en 2017. En la lista inaugural en 2003, solo había 43 empresas de China-Hong Kong. Mientras tanto, Japón, el Reino Unido y Corea del Sur también son parte de los cinco primeros países con la mayor cantidad de empresas.

Según el Foro Económico Mundial 2018, las inversiones de capital de riesgo realizadas por China – área fundamental para el crecimiento de Silicon Valley y de las nuevas tecnologías estadounidenses – ocupan el segundo lugar y en vías de alcanzar el primer lugar por el decaimiento sostenido en este aspecto de Estados Unidos.

Otro factor destacado en el Foro Económico Mundial es la supremacía del número de egresados anuales en carreras de ciencia y tecnología de las universidades chinas pasó de 359.000 a 1,65 millones. Entre tanto, el número de graduados en universidades estadounidenses durante ese mismo período pasó de 483.000 a 742.000. De igual manera, en 2016 el número de publicaciones científicas en China superó a las provenientes de Estados Unidos: 426.000 contra 409.000.

Ese  despliegue de China en términos de seguridad y liderazgo hace pensar, que es la razón por la cual el gobierno de Estados Unidos  encabezado por el presidente Trump, hayan decidido enfrentar y forzar el cambio en las negociaciones comerciales, mediante   la aplicación de nuevos aranceles a las importaciones de China por un valor de 200.000 millones de dólares, que entraba en vigor el 1° de Enero próximo.

No obstante, en la reunión del Grupo de los 20 Trump y Xi Jinping acordaron buscarle alivio a la ¨guerra comercial¨ que tienen planteada y extendieron su aplicación por 90 días o más, si fuese necesario con el propósito de lograr un acuerdo; caso contrario, los aranceles serían aumentados hasta un 25% .

Los voceros consideraron el encuentro entre los presidentes de las dos superpotencias como provechoso, no solo para el desarrollo y bienestar para los dos países, sino también para el crecimiento sostenido de la economía mundial. Comprometiéndose a lograr cambios estructurales en relación a la transferencia forzada de tecnología, propiedad intelectual, barreras no arancelarias, intrusiones cibernéticas, otros servicios y agricultura.

De toda esta situación, pareciera quedar claro que Estados Unidos ha visto su futuro ¨liderazgo¨ comprometido, viéndose en la necesidad de presionar para buscar un reacomodo internacional en términos de sus negociaciones comerciales.