Crítica Asertiva (II)

Los revisores son aquellos que hubieran podido ser
poetas, historiadores, ensayistas y escritores,
si hubieran tenido el talento,
y como han fracasado en todo,
se metieron a críticos.

S.T.Coleridge

La crítica constructiva se concentra en los problemas y ayuda a la persona criticada a mejorar; me atrevo agregar, lo invita a que descubra sus errores y le aconseja cómo evitarlos, cómo cambiarlos; se orienta hacia la conducta y no a la personalidad, refuerza las relaciones, crea confianza en dos sentidos, reduce el estrés, evita el conflicto y ayuda a la persona, al empleado, a desarrollarse.

Según, el punto de vista de Paul, la ausencia de estas características, es lo que define a la crítica destructiva.

Por otra parte Glasser, (1990), nos proporciona la siguiente aportación, que es importante tomarla en cuenta, como es que la conducta de quien hace la critica difiere en dos dimensiones importantes. En primer lugar, lo concerniente a su respeto por el yo, toma en cuenta que aquellos que tienen un nivel bajo de amor propio, no están dispuestos a compartir sus pensamientos, sentimientos, experiencias pasadas o reacciones con otros. En este sentido, es como si se dijeran a si mismos: No soy bueno como persona. Mientras otros, (probablemente como usted), tienen un elevado nivel de respeto hacia si mismos y les comunican sus pensamientos y sentimientos a los demás. Esa buena disposición se basa en la creencia, como indica Huccznski, de que soy bueno como persona.

Una segunda fuente de diferencia es, el respeto hacia los demás, definidos como la buena disposición de una persona de darles a otros, los mismos derechos que se concede a ella misma. No nos debe extrañar, por lo tanto, que algunas personas muestran poco respeto por los sentimientos, opiniones y reacciones de los demás, como si le dijesen a aquellos a quienes critican: No eres bueno. En el otro extremo de la escala, se encuentran los que defienden los derechos de los otros, adoptando el punto de vista de la persona criticada: Eres buena.

Es muy importante, como afirma Huccznski, que sobre los dos sentimientos señalados, por Glasser, se distinguen cuatro estilos dominantes en la comunicación de la crítica, cada uno de ellos con sus propias actitudes y conductas. No obstante, por lo común, se tiende a emplear los tres que producen formas de crítica destructiva: pasivo, manipulador o agresivo. Eso tal vez se deba a la costumbre o a un sólo éxito. Los diferentes estilos afectarán sus posibilidades de influir a los demás. A usted le será posible señala Huccznski, cambiar cualquiera de los tres primeros estilos a uno asertivo, asociado éste con la crítica constructiva.

Lo invitamos a cuestionarse, cómo usted en su rol de profesional, gerente, docente, autoridad, está haciendo uso de la crítica en pro de obtener buenos resultados y no deteriorar las relaciones con quienes comparte sus funciones en donde trabaja, en la organización en donde presta sus servicios.

No olvide, que la crítica destructiva transmite mensajes totalmente condenatorios, a diferencia de la constructiva, que coloca la connotación negativa específica, dentro de un contexto general positivo. La crítica destructiva ataca a toda la persona, sin permitirle ninguna salida, mientras que la crítica constructiva no se dirige hacia la persona, sino hacia aquellas acciones específicas que pueden modificarse. (Lázarus, 1982).

Página Web: www.camova.com

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