Dinámica de los mercados mundiales de servicios

Durante el año 2012, la economía mundial se desaceleró levemente, al registrarse una baja en la tasa crecimiento de un 3,0% en 2011 a un 2,6% en 2012 debido a la recesión en países de la Eurozona y a sus consecuencias para Asia y América Latina. Los crecimientos de las economías de Estados Unidos y Japón por el orden de 2,2% y 2,0%, respectivamente, no fueron suficientes para mitigar el menor dinamismo de Europa.

Las exportaciones mundiales de servicios en 2011, representaron el 23% de las exportaciones mundiales de bienes. De 1980 a 2012, el comercio de servicios ha crecido casi 12 veces, mientras que el comercio de bienes se ha multiplicado por nueve. Cerca de un 80% del comercio por volumen y más del 70% por valor, es manejado por vía marítima a nivel global. Estas cifras son aún mayores en los países en vías de desarrollo.

El mercado mundial de servicios es altamente concentrado: los 10 primeros países exportadores generan el 73,8% de las exportaciones; de ellos, siete son desarrollados y figuran solo tres emergentes (China, India y Hong-Kong con un 14% de participación). Los países latinoamericanos tienen participaciones menores; entre Brasil, México, Argentina y Chile suman solo el 3,5% del mercado mundial.

El crecimiento rápido de los países emergentes los ha transformado también en grandes importadores de servicios; destacando entre los 10 principales: China, Japón, India y Brasil. Entre los países emergentes, cabe señalar el rol creciente de China como exportador, aunque todavía genera déficit en su comercio de servicios.

Como resultado de estas tendencias, puede observarse un mercado con pocos países desarrollados que dominan las exportaciones de servicios. Los países desarrollados generan más del 95% de los superávits en el comercio de servicios.

De tal suerte que el líder mundial es Estados Unidos, siendo el mayor exportador e importador de servicios y el que genera el mayor superávit. Luego entonces, los otros grandes participantes son los países desarrollados tradicionales en estos mercados; como Alemania, Reino Unido, Francia, Japón y los Países Bajos.

En lo que toca al valor añadido en forma de servicios a las cadenas de valor, constituye el 17% de las exportaciones de los países en desarrollo, mientras que el valor añadido a través de las manufacturas es ligeramente inferior al 21%. Por su parte, en los países desarrollados, el valor añadido en forma de servicios que se comercializa en el marco de las cadenas de valor mundiales, representa el 22% de las exportaciones, lo que supera incluso el 19% correspondiente al valor añadido a través de las manufacturas.

Sin embargo, el comercio de servicios en el interior de las cadenas de valor mundiales, representa casi el 16% de las exportaciones de los países desarrollados y algo más del 10% de las exportaciones de los países en desarrollo, respectivamente.

Uno de los mayores desafíos para los países en desarrollo es, que a menudo los beneficios en las cadenas de valor mundiales se distribuyen de forma muy desigual, especialmente en las actividades en las que esos países se integran inicialmente. Asimismo, se ha observado que los países que cuentan con un entorno comercial interno más favorable, están más integrados en las cadenas de valor mundiales.

En particular, el desafío para los gobiernos será asegurar la complementariedad entre las disciplinas de ámbito regional y las de carácter multilateral. Aunque no son un fenómeno completamente nuevo, la novedad consiste en su escala y alcance cada vez más grandes, que suponen una compleja organización de insumos, tanto bienes como servicios, procedentes de muchos países.

Por lo que corresponde a los países en desarrollo, estos han pasado a tener un papel más importante en las cadenas de valor.

(*) Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Universidad Autónoma de Sinaloa.

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