Dr. Inocencio Sánchez: “El Castillo de Naipes empieza a desplomarse”.

”Se habla de una crisis financiera porque la punta del iceberg aparece con el deterioro o quiebra de las instituciones financieras. Todo el lío se empieza a armar cuando la Reserva Federal de Estados Unidos de América decide recortar las tasas de interés”. Así lo expresa el Dr. Inocencio Sánchez, experto y consultor financiero.

Inocencio Sánchez es Licenciado en Contaduría Pública, graduado en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad de Carabobo, en 1972. El Prof. Sánchez tiene un excelente “background” educacional, por cuanto ha culminado exitosamente estudios del Cuarto Nivel y obtuvo en 2003, en la Universidad de Wisconsin, por postulación de la Graduate School of Bussiness, le otorgó el grado de Doctor en Filosofía, (PhD), producto de sus investigaciones en Finanzas e Inversiones y su aporte institucional a la enseñanza de estas disciplinas.

¿Por qué se habla de una crisis financiera?

Se habla de una crisis financiera –expresa Sánchez–, porque la punta del iceberg aparece con el deterioro o quiebra de las instituciones financieras. Todo el lío se empieza a armar, cuando la Reserva Federal de Estados Unidos de América, decide recortar las tasas de interés. Esta decisión impacta los resultados de los bancos, por lo cual deciden buscar alternativas para compensar la disminución de sus ingresos. Es así como surgen las hipotecas o préstamos hipotecarios ‘subprime’; es decir, préstamos otorgados a personas cuya capacidad de pago no era los suficientemente alta, por lo que estaban dispuestos a pagar tasas de interés un poco más altas que las normales. A estos prestatarios se les da por llamar clientes «ninja», que en inglés significa no-income, no-job, no-assests, (sin ingresos, sin trabajo, sin propiedades). Estos eran préstamos de alto riesgo, pero que funcionaron bien por cierto tiempo porque los clientes, bien que mal, iban pagando. Sin embargo, la ambición de los banqueros se desbordó y cuando llegaron al límite de lo que podían prestar, solicitaron autorización y la obtuvieron, para «titularizar» los préstamos concedidos, obtener dinero fresco y seguir haciendo préstamos. Esta última parte es quizás la más grave, porque se violentó un principio básico del sistema financiero de cualquier país, que es que el patrimonio de la institución no puede ser menor al diez por ciento, (10%) de su cartera de créditos.

¿Qué tan grave es la situación?

”La situación es muy grave, ¬-hizo mucho énfasis el Dr. Sánchez- porque se formó una especie de castillo de naipes. Los títulos de participación emitidos con la «titularización», denominados MBS, (Mortage Back Securities u Obligaciones garantizadas por hipotecas), fueron vendidos a bancos de inversión, empresas de seguros y otros inversionistas, con lo cual los bancos prestamistas prácticamente se «lavaban las manos» y le transferían el problema a otras instituciones financieras. Los MBS eran, en teoría, unos títulos muy seguros, porque su garantía eran hipotecas sobre inmuebles y, como sabemos, los inmuebles son el mejor respaldo para cualquier tipo de inversión.

Lamentablemente, a principios de 2007, por la sobresaturación del mercado de inmuebles en EE.UU., los precios de las viviendas bajaron a su mínima expresión y muchos de los prestatarios, (ninja), se dieron cuenta de que estaban pagando un préstamo por algo que valía menos de lo que les había costado, y decidieron no seguir pagando. Al ocurrir esta situación, los bancos deciden ejecutar la hipotecas, lo cual hace caer aun más el mercado inmobiliario, las garantías que soportaban los MBS ahora valían mucho menos, por lo que el castillo de naipes empieza a desplomarse. Los mas afectados son entonces los bancos de inversión y aseguradoras (Freddie Mac, Fannie Mae, Bear Stearns, AIG y Lehman Brothers, entre otros), que tenían en su poder títulos que se iban convirtiendo en bonos basura o bonos sin ningún valor. Cuando contablemente se les obliga a reflejar el valor de mercado en sus libros, ven que como éstos no valen nada, han perdido todo su capital y el dinero de los ahorristas”.

¿Por qué se ha convertido en un problema para Europa y América Latina?

En una economía globalizada como la que estamos viviendo desde hace tiempo, cualquier problema o situación que afecte a un determinado va a tener un impacto mayor o menor en las diferentes economías del mundo. En el caso que nos ocupa, el problema surge en Estados Unidos, que es, sin lugar a dudas, el centro de mundo económico mundial. Las instituciones financieras de todo el mundo utilizan como respaldo a las instituciones financieras de EE.UU. y, como es lógico suponer, mucho del dinero que se estaba perdiendo era de ahorristas alrededor del mundo, no solamente residentes de ese país.

¿Cuánto tiempo durará la crisis?

Nuestro entrevistado, a esta interrogante, responde de la siguiente manera: ” Hay que esperar que concreten las ayudas que los diferentes gobiernos están inyectando a sus economías. Ya en EE.UU. se autorizó al Presidente George Bush para inyectar setecientos mil millones de dólares, ($700.000MM), adicionales a la economía. Algo similar, pero posiblemente de mayor magnitud está a punto de acordarse en la Unión Europea o Eurozona. Países como Alemania, Holanda y Gran Bretaña ya han empezado a hacer inyecciones. Dependiendo del impacto que tengan estas inyecciones de dinero fresco sobre la economía podremos precisar cuando tiempo durará la recesión. Algunos especialistas con mucho optimismo hablan de seis meses, yo no soy tan optimista, no creo que dure menos de un año”.

¿Se ha podido evitar la crisis?

Seguro que pudo ser evitada, responde I. Sánchez. Sólo había que respetar las leyes y los convenios internacionales. Si esto se hubiese hecho, la magnitud de la pérdida de los bancos habría sido menor, y no se hubiese presentado la crisis. Recientemente, el ex-presidente del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, Allan Greenspan, lo reconoció públicamente. Casi tres años después de dejar la presidencia de la FED, Greenspan, en una lección de humildad, admitió que había puesto demasiada fe en el poder de la auto-regulación de los mercados y no había previsto el poder destructivo que podían tener los préstamos hipotecarios. Reconoció que hubo errores en las leyes y reglamentos, que propiciaron que los bancos pusieran más interés en proteger a sus accionistas y no a sus clientes. «Yo mismo caí en ese error, me equivoqué y pido perdón por ello», palabras más palabras menos, fue la declaración de Greenspan.

Para terminar con nuestra entrevista con este experto financiero le formulamos la siguiente pregunta:

¿Cómo va a afectar a la economía venezolana?

A pesar de que el Ejecutivo Nacional ha señalado reiteradamente que Venezuela está blindada contra la crisis económica mundial, tenemos que decir responsablemente que esto no es cierto. La crisis va a traer, en mayor o menor grado, un proceso recesivo de la economía, y ya esto se viene notando y se irá acelerando en la medida en que se vayan destapando más problemas. Este proceso recesivo afecta directamente al entorno empresarial, lo cual hace que baje el consumo de energía y, como consecuencia de la baja de la demanda, también los precios caen. En nuestro caso, como somos un país donde toda nuestra economía gira alrededor de un solo producto de exportación que es el petróleo, vamos a sentir el impacto de inmediato. Por ejemplo, nosotros exportamos a USA un promedio de un millón trescientos mil, (1,3MM), barriles de petróleo diarios, (a grosso modo un millón cincuenta b/d de crudo y un cuarto de millón de b/d en derivados). En este año, con las variaciones que ha tenido el precio del crudo, podemos decir que el precio promedio por barril está en el orden de noventa dólares, ($90 por barril). Con la reducción de la demanda originada por la crisis, podemos estimar que el nivel de exportación promedio debería ubicarse en alrededor de novecientos mil barriles diarios, (0,9MM), y el precio promedio podría caer a alrededor de cincuenta dólares ($50 por barril). Si este año recibimos ciento diecisiete millones de dólares, ($117MM), diarios, (1,3MM x 90) y con la nuevas condiciones recibiríamos sólo cuarenta y cinco millones de dólares, ($45MM), diarios, (0,9MM x 50), obviamente que tendríamos un déficit de setenta y dos millones de dólares, ($72MM), diarios. Y este déficit que he calculado se refiere sólo a EE.UU.; habría que estimar un monto similar para las exportaciones que se hacen a otros países que, según el gobierno, es un volumen igual. Esto tiene que ser cubierto, para lo cual el gobierno puede disminuir los gastos o aumentar los impuestos. Yo creo que veremos un incremento en el IVA, la reaparición del impuesto al débito bancario, (IDB), o el impuesto a las transacciones financieras, (ITF), y la reactivación de los proyectos de la ley de impuesto al consumo suntuario y la ley de impuesto al patrimonio de las personas naturales.

¿Qué hacer para cuidar la economía personal ante ésta situación?

No hay duda que la situación y las expectativas para el futuro cercano obligan a reflexionar sobre nuestro modo de vida. Como dije antes, debemos arroparnos hasta donde alcance la cobija, y eso va a exigir ciertos sacrificios, empezando por el Ejecutivo Nacional. El presidente Hugo Rafael Chávez ha adelantado programas de ayuda a países Latinoamericanos y del Caribe. Creo que en este momento, esos programas deben ser revisados, y recortados o suspendidos temporalmente, hasta tanto haya cierta seguridad de que la crisis ha pasado.

A título nivel personal, ahora más que nunca es bueno recordar las recomendaciones que alguna vez leí en un mensaje que recibí:

– Cuidar el empleo. No solo implica tener la actitud correcta realizar bien su trabajo, sino procurar cuidar la continuidad en la empresa. Ser más eficiente, no perder horas laborables en asuntos personales. Hacer su trabajo en excelencia, evitando los errores y retrabajos.

– Bajar nivel de gastos personales. Es importante revisar los gastos personales y procurar apretarse el cinturón. Tratar de no realizar gastos que no sean de primera necesidad.

– Ahorrar lo más posible. Esto se hace aun más importante por la incertidumbre que existe actualmente. Hay que buscar formas de ahorro, no como dice el presidente Hugo Rafael Chávez, de tener una linterna para ir al baño de noche, pero si es recomendable buscar ahorros en electricidad, en gasolina para el carro, en comidas en restaurantes, y cosas por el estilo.

– Mantener su dinero en el banco. Por más que escuchen que hay bancos quebrando en el mundo entero, en Venezuela la banca está muy sólida y existen los controles de parte de los entes gubernamentales, que es muy poco probable que podamos vivir un colapso como el que tuvimos en la década de los noventa. Asimismo, es importante que entiendan que el dinero en bancos tiene protección por parte del Fondo de Garantías de Depósitos, (FOGADE).

– Tratar en lo posible de tener pocas deudas y, si esto no es posible, tratar de buscar las tasas más bajas. Por ejemplo, mantener deudas con las tarjetas de crédito es muy oneroso, porque es la tasa mas alta del mercado. Es preferible buscar un pagaré o préstamo en un banco, cuyas tasas son por lo menos cinco puntos porcentuales más bajas que las de la tarjetas.

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