El acuerdo comercial entre Colombia y Estados Unidos

En los últimos días de Febrero, Colombia y Estados Unidos dieron por terminada las negociaciones conducentes a la firma de un Acuerdo de Libre Comercio. Terminada la etapa de las negociaciones, queda ahora por delante la ratificación del documento por parte de los parlamentos de ambos países, antes de que él entre definitivamente en vigencia. Si ese último paso efectivamente se diera en el transcurso del primer semestre de presente año, Colombia iniciaría a mediados del presente año una etapa nueva en el comercio con el país del norte, caracterizada por una acelerada liberalización del comercio reciproco. Este tratado de libre comercio se suma a los tratados similares que Estados Unidos ya tiene firmados y en plena vigencia con México y Chile, y a los que tiene próximos a entrar en vigencia con Perú y con Centro América y República Dominicana.

Tratados de esta naturaleza no son indiferentes para los intereses comerciales de Venezuela. Es para todos conocido que Colombia es un país donde Venezuela logra colocar una cantidad importante de productos, sobre todo aquellos de carácter manufacturados. De hecho, Colombia es el segundo país de destino de las exportaciones venezolanas, después de Estados Unidos. Es dable pensar – aun cuando no se puede asegurar a menos que se tengan estudios mas pormenorizados al respecto- que la asociación comercial con Estados Unidos producirá en el caso colombiano algún grado de desviación de comercio, entendiendo por tal el hecho de que algunas importaciones que hoy en día Colombia realiza libre de aranceles desde Venezuela, el día de mañana las realizará desde Estados Unidos, dado que las importaciones procedentes tanto de uno como de otro país entrarán a Colombia en igualdad de condiciones, es decir, libres de aranceles. En otras palabras, hoy en día las importaciones venezolanas gozan de condiciones preferentes en el mercado colombiano, pero el día de mañana esas preferencias se “licuaran”, pues aun cuando sigan en vigencia los acuerdos comerciales y arancelarios que ligan a Colombia y Venezuela, las mercancías venezolanas tendrán en el mercado colombiano las mismas ventajas o las mismas condiciones de entrada que las mercancías norteamericanas. Las mercancías de Venezuela tendrán que competir, en el mercado colombiano, de igual a igual con las mercancías norteamericanas, lo cual es posible, aun cuando no seguro, que le hará retroceder en algunas de sus colocaciones en el vecino país, además de dificultarle la entrada a futuro de nuevos rubros de exportación. Venezuela, en aquellos sectores que no puedan presentar niveles de productividad similares o mejores que los niveles que presentan las mercancías norteamericanas conservará en el mercado colombiano, en lo que respecta a la competencia con las mercancías norteamericanas, sólo las ventajas que nacen del menor costo de la mano de obra y de la cercanía geográfica y de los consiguientes menores costos de transporte. También es dable suponer que algunas importaciones que hoy en día Estados Unidos realiza desde Venezuela, las pase a realizar desde Colombia, en la medida en que las mercancías provenientes de ese país le significarán un menor costo al importador norteamericano, cuando éstas dejen de pagar aranceles.

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