Estado vegetativo y nivel de conciencia

La investigación publicada en Science corresponde al caso de una paciente, en 2005. En las exploraciones posteriores no mostró signos de conciencia, y al cabo de cinco meses se determinó que se encontraba en estado vegetativo. No respondía a órdenes ni manifestaba ningún tipo de emoción. Tenía un patrón de sueño normal, pero cuando abría los ojos no seguía a nadie con la mirada.
Con el fin de medir las reacciones neurológicas y el grado de conciencia de una mujer de 23 años que se encontraba en estado vegetativo, después de haber sufrido lesiones cerebrales graves, los científicos del Consejo de Investigaciones Médicas de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y del Departamento de Neurología de la Universidad de Lieja (Bélgica), sometieron a la paciente en estudio a una exploración de resonancia magnética funcional.

Para determinar las diferencias, un grupo de voluntarios sanos también fueron sometidos a la exploración. En el examen se pidió a la paciente que imaginara que estaba jugando un partido de tenis y, posteriormente, que recorría las habitaciones de su hogar. De esta manera, en los momentos en que se le pidió que imaginara que jugaba a tenis, la zona motriz de su cerebro mostró un alto nivel de actividad, mientras que al solicitarle que recorriera su casa, la acción se vio reflejada en otro sector de su cerebro.

Pero lo que es más relevante, de acuerdo con este informe, es que las imágenes de las reacciones neurológicas de esta joven fueron iguales a las observadas en los voluntarios, lo que indica que, pese a cumplir los criterios clínicos de un estado vegetativo, esta paciente mantuvo su capacidad de comprender órdenes y de responder a ellas a través de su actividad cerebral, aunque no a través de la voz o el movimiento. Sin embargo, hay quienes consideran que se trata de un caso único que no permite sacar conclusiones, aunque se trata de un hallazgo que abre el debate acerca de las condiciones del estado vegetativo y su tratamiento.

El estado vegetativo
Un paciente en estado vegetativo parece estar despierto, pero no muestra signos de estar consciente; puede respirar y deglutir, alterna períodos de sueño aparente con períodos de vigilia, e incluso, pudiera tener reacciones de sobresalto ante ruidos fuertes. Pero ha perdido, de manera temporal o permanente, la capacidad de moverse de forma voluntaria, pensar y de actuar conscientemente.
Es importante que el diagnóstico del estado vegetativo sea preciso, diferenciándolo de otras alteraciones del nivel de conciencia: coma, muerte encefálica, enclaustramiento, mutismo acinético (trastorno del comportamiento caracterizado por la incapacidad de hablar o moverse en pacientes despiertos) o fases terminales de demencia.

El caso más grave de pérdida de conciencia, es el de la muerte cerebral. En este estado, el cerebro pierde todas las funciones vitales de manera permanente, incluyendo la capacidad de respirar, por lo que sin medicación y sin ventilación mecánica asistida, la muerte ocurre rápidamente.

Por otra parte, el estado de enclaustramiento, es una situación poco frecuente que se produce por lesiones en el tronco cerebral, en la cual la persona está consciente y puede pensar, pero tiene una parálisis tan grave que sólo puede comunicarse abriendo y cerrando los ojos para contestar a preguntas.

Píldoras que hacen despertar

Un equipo de médicos sudafricanos y británicos han logrado que tres pacientes, en estado vegetativo, ‘despertasen’ durante varias horas con zolpidem, fármaco que toman cada noche millones de insomnes. La droga permitió a los pacientes hablar con su familia y amigos, antes de que sus efectos desaparecieran. Esta investigación, publicada recientemente en la revista NeuroRehabilitation, ha supuesto un hallazgo sorprendente.

Según la hipótesis del Ralph Clauss, autor del estudio, podría ser que el proceso cerebral que controla el sueño se alterara, tras un traumatismo grave y sometiera al cerebro a este estado. El efecto parece depender del sistema GABA, neurotransmisor o mensajero molecular, al que se unen los receptores que se encuentran en la superficie de las células cerebrales.

Esta unión, entre otras cosas, induce el sueño. Normalmente el zolpidem facilita este proceso. Puede ser que en algunos cerebros, extremadamente dañados, este sistema se vuelva hipersensible; en este caso, el cerebro persistiría en este estado vegetativo en el que el paciente puede respirar sin ayuda, pero en el que parece insensible a todo lo que ocurre a su alrededor. Podría tratarse de un mecanismo de autoprotección del cerebro, en un intento de preservarse del estrés. El autor intuye que el zolpidem puede cambiar la forma en la que los receptores son hipersensibles al GABA, permitiendo así al paciente despertar.

Las conclusiones del estudio tienen sus opositores. Según declaraciones a la BBC, Mike Barnes, profesor de rehabilitación neurológica en el Centro Hunters Moor de Newcastle (Reino Unido), comentó que era posible que estos pacientes no tuvieran un auténtico estado vegetativo persistente, y que el fármaco podría estar desenmascarando condiciones de las cuales, las personas son capaces de despertar temporalmente. Asimismo, se refirió a un estudio llevado a cabo por especialistas hace 10 años, que había demostrado que hasta el 45% de los pacientes diagnosticados de estado vegetativo, en realidad mostraban un rango de condiciones diferentes, de las cuales se podía despertar.
(Tomado de la revista Consumer Eroski)

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