Exceso de Poder

El artículo 6 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: “El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables”.

Este artículo se encuentra dentro de los principios fundamentales del texto en comento, por ello es un principio de orden constitucional. Por tanto, constitucionalizar esta figura, chocaría con los principios del mismo texto, por ello, implantarlo sería a través de una asamblea constituyente, pero ¿Por qué el Presidente, no quiere una constituyente? Porque sabe que la oposición participaría, porque este es un país plural, no unicolor.

La alternabilidad que significa: cambiar, relacionarse, uno u otro, refiere al concepto de elegir. Pero, fundamentalmente, este aspecto no cambiaría, ello en razón a que se pueden presentar varios candidatos y el pueblo, en ejercicio de su soberanía: elige. Entonces, nos preguntamos: ¿Por qué no a la reelección indefinida, si siempre podemos elegir? Porque: El problema no es elegir, el problema es la concentración de poder en una sola persona, que lleva a los excesos y abusos. Las democracias modernas, mantienen la figura de la alternabilidad, y así lo han aceptado los demócratas, para no verse tentados a continuar en el poder, por el peligro, de que conociéndose seres humanos, cometan abusos. A quienes no les tiembla el pulso para eternizarse en el poder es, a los dictadores: Robert Mugabe en Zimbabwe (1.980); Augusto Pinochet en Chile; Juan Vicente Gómez en Venezuela; Sadam Husein en Irak, Alberto Fuyimuri en Peru, Fidel Castro en Cuba…

Sólo, como un ejercicio, vamos a considerar el liderazgo de Nelson Rolihlahla Mandela, primer presidente de Sudáfrica (1.994), elegido democráticamente, por el voto universal y directo. Luego, que pasara 27 años en la cárcel por enfrentar a los Ingleses en su lucha contra el ‘apartheid’; participó en la pacífica transición de su país a la democracia representativa, hoy es conocido como ‘Madiba’, titulo honorario adoptado por los ancianos su tribu; muchos africanos se refieren a él como ‘unkhuhu’, (abuelo). En una oportunidad dijo: “Durante toda mi vida me he dedicado a esta lucha por el pueblo africano. He peleado contra la dominación blanca, y he peleado contra la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en igualdad de circunstancias. Es un ideal que espero poder vivir para realizarlo. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir…” Premio Nóbel de la Paz en 1.993. Al ser Presidente, en lugar de vengarse de sus carceleros, emprendió una política de reconciliación nacional; una vez culminado su periodo, se retiró y hoy es un gran líder estadista mundial, cuya opinión pesa, porque su lucha fue legitima, dedicándole sus honores a los héroes del ‘apartheid’.

Traigo a colación estas líneas sobre mi héroe, porque considero que es necesario reflexionar sobre la vida de grandes hombres, que no han pretendido, ni eternizarse en el poder, ni que sus luchas son únicas y menos, que sólo él las puede enfrentar. El creerse el único en poder construir algo, no refleja, sino, su incapacidad para hacerlo.

Por ello es, que en las constituciones modernas, en los principios de la ONU por los cuales se rigen los estados del mundo, tenemos la alternabilidad como principio, que pone límites al poder, en razón a que los gobernantes eternos tienden abusar y ese impacto sería fulminante para el suspiro de democracia que nos queda, sòlo ‘darle un parao’ a quienes pretenden ser eternos y decirle no a este proyecto de reforma constitucional, puede subsanar el daño.

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