Exclusiva AP: Venezuela ofrece miles de millones a Latinoamérica (*)

Caracas, (AP) – Trabajadores brasileños han recuperado sus empleos, granjeros nicaragüenses reciben créditos y alcaldes bolivianos pueden construir centros de salud, y todo gracias al presidente venezolano Hugo Chávez.

Apoyado por una bonanza petrolera, el gobierno de Chávez esta ofreciendo a la América Latina y el Caribe más apoyo financiero directo con fondos públicos que Estados Unidos en la actualidad.

Una cuenta llevada por The Associated Press muestra que Venezuela ha prometido más de 8.800 millones de dólares en donaciones, financiamiento y ayuda energética en lo que va del año.
Mientras las más reciente cifras disponibles en Washington indican que unos 3.000 millones de dólares procedentes de Estados Unidos fueron dados en ayuda directa y préstamos a la región en el 2005, se desconoce cuánto del dinero venezolano ha sido repartido en realidad.

Las aportaciones del gobierno de Chávez no alcanzan el valor total de las inversiones privadas y el comercio de Estados Unidos en América Latina, pero en cuanto a apoyo directo de fondos gubernamentales, el de Chávez no tiene precedentes para una nación latinoamericana.

El Gobernante mayormente ha beneficiado hasta ahora a naciones con tendencias políticas que respaldan su visión de una América Latina más independiente de los Estados Unidos. Pero niega que los dos países estén en una competencia.

«No queremos competir con nadie. Ojalá Estados Unidos estuviera cien veces por encima de nosotros en eso. Tienen como estar. Ojalá. Pero no, ellos ven a la región es de manera marginal. Es una miseria lo que a veces ofrecen y a veces con presiones inaceptables que algunos países no pueden aceptar porque les causa mas daño», dijo Chávez a The Associated Press en una entrevista reciente.

La ayuda estadounidense suele ser menos evidente, limitada por estrictos lineamientos sobre gastos y distribuida por medio de instituciones diversas, de forma que quienes la reciben podrían no saber siquiera que procede del gobierno de Washington. El dinero venezolano suele conllevar pocas obligaciones y algunos expertos afirman que muchas veces esos aportes son más fácilmente identificados como una muestra palpable de la solidaridad del gobernante.

Sin embargo, Clay Lowery, subsecretario interino del Departamento el Tesoro de Estados Unidos para asuntos internacionales, argumenta que Estados Unidos cumple un papel importante que va más allá de las cifras de ayuda directa.

Estados Unidos, por ejemplo, tuvo un papel decisivo para que el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), y el Banco Mundial aprobasen la condonación de la deuda de varios de los países más pobres de la región, entre ellos Bolivia, Guyana, Haití, Honduras y Nicaragua. El monto condonado en los pasados tres años fue por un total de 7.500 millones de dólares.

«¿Quién es el principal financiador del BID? Estados Unidos. ¿Quién es el principal financiador del Banco Mundial? Estados Unidos. No contamos eso», indicó Lowery. «Básicamente tenemos un enfoque en varios niveles y facetas», agregó.

Aún cuando las acciones de Chávez ganan terreno, hay signos de que Estados Unidos está respondiendo.

El buque estadounidense USNS Comfort ofrece atención gratuita como parte de una gira por 12 países de Latinoamérica. Desde el 15 de junio han sido tratados más de 80.000 pacientes, a quienes se le aplicaron vacunas gratis, chequeos dentales, cuidados de los ojos y operaciones quirúrgicas a bordo del buque petrolero convertido en un hospital flotante.

Funcionarios estadounidenses han tomado el ejemplo de las operaciones gratuitas de afecciones visuales y adiestramiento médico que el líder venezolano ofrece, señaló Adam Isacson, un analista del Centro de Política Internacional, (CIP), basado en Washington. Isacson está al día con la ayuda estadounidense y propugna la cooperación internacional.

«Ellos están tratando de hacer cosas que en pequeña escala apuntan a contrarrestar lo que Chávez está haciendo con programas de ayuda mucho más grandes», declaró.
Su grupo estima que casi la mitad de la ayuda estadounidense en la región va dirigida a programas militares y policiales.

El secretario del Tesoro estadounidense Henry Paulson, sin embargo, también ha señalado que su gobierno trabaja con el BID para movilizar hasta 200 millones de dólares a través de organizaciones crediticias privadas que respaldan préstamos a la pequeña empresa.

La ayuda de Chávez no se limita a su región. Algunos estadounidenses de bajos ingresos reciben descuentos en combustible de calefacción y el presidente de Bielorrusia espera su auxilio para pagar su deuda de 460 millones de dólares en gas a Rusia. Sin embargo, los mayores beneficiarios de su dinero son latinoamericanos y caribeños.

Cuando fue cerrada una fábrica de plásticos en Brasil, en el 2003, debido a la deuda de sus dueños, cientos de trabajadores formaron una cooperativa y buscaron un encuentro privado con Chávez. El mandatario venezolano ofreció materias primas subsidiadas a cambio de la tecnología necesaria para producir viviendas plásticas en Venezuela y la empresa pronto regresó a la vida.

«Sé que hay personas que andan por allí criticando a Chávez por la ayuda que nos da. Dicen que lo que hace es interferir en los asuntos internos del Brasil», dijo Salviano Jose da Silva, guardia de seguridad de la planta Flasko, cerca de Sao Paulo.

«Pero la única cosa que esta haciendo es ayudándonos a garantizar nuestra supervivencia, que es una cosa que el gobierno debería estar haciendo pero no lo hace», añadió.

Parte de la ayuda va directamente a los gobiernos. Cuando Bolivia fue afectada por inundaciones este año, Estados Unidos proporcionó 1,5 millones de dólares en un avión lleno de ayuda y efectivo. Chávez prometió 10 veces esa cantidad y envió personal que durante semanas ayudó a las víctimas. En total, Chávez ha prometido a Bolivia cercana a los 800 millones de dólares, más de seis veces lo ofrecido por Estados Unidos.

También ofreció ayuda a una cooperativa láctea argentina, la compra de camiones de basura para Haití y los fondos para un mercado de productores agrícolas en Bolivia.

Sus detractores ven a Chávez como un derrochador compulsivo que persigue fines ideológicos. Y se preguntan por cuánto tiempo podrá mantener ese ritmo, puesto que esos fondos dependen en mucho del fluctuante flujo petrolero.

Algunos resienten las «dádivas» que emprende en el exterior mientras que 25% de los venezolanos subsiste con menos de tres dólares diarios.

Mientras el asfalto venezolano cubre las calles en la capital de Bolivia, se pueden ver huecos por las calles de Caracas. «¿Por qué a Bolivia sí y a mí no? El hueco venezolano», denuncia un letrero colocado en un enorme hoyo.

Chávez argumenta que gran parte de su financiamiento reditúa beneficios a Venezuela, incluyendo inversiones relacionadas al petróleo e intercambios. Afirma que miles de millones más son gastados dentro de Venezuela, y cita los programas sociales que ayudan a reducir la pobreza.

Las promesas de Chávez este año exceden los compromisos regionales recientes del Banco Mundial y el BID. Cada uno prestó casi 6.000 millones de dólares en el 2006, pero su influencia ha disminuido mientras los gobiernos pagan sus deudas. Las de la región con el FMI han caído de los 49.000 millones del 2003 a apenas 694 millones de dólares este año, principalmente gracias a pagos adelantados, algunos de ellos financiados por Chávez.

Chávez ofrece fondos de maneras poco convencionales y a veces en forma espontánea. Sumarlo es difícil debido a la falta de una contabilidad transparente, así que la cuenta de AP está basada en las promesas públicas en vez de lo que ha sido gastado en realidad.

Una parte del dinero se espera sea pagado durante años. La cuenta tampoco incluye gastos no especificados tales como la ayuda dada a Cuba o el aporte venezolano para construir una refinería de 5.000 millones de dólares en Ecuador.

Los fondos de Venezuela difieren de la ayuda estadounidense porque estos incluyen inversiones que en los Estados Unidos podrían venir del sector privado y las compras de bonos que son revendidos después.

La mayor parte de los fondos, unos 6.300 millones de dólares, involucra proyectos de energía, algunos de los cuales beneficia directamente a la industria petrolera venezolana, tales como los 3.500 millones de dólares para la construcción de una refinería en Nicaragua. Eso también incluye el financiamiento de plantas de electricidad en Haití y Bolivia, y una cifra estimada de unos 1.600 millones de dólares en financiamiento para aliviar el peso de la compra de combustible en al menos 17 naciones.

Venezuela ha prometido unos 772 millones en ayuda de desarrollo, incluyendo el tratamiento del Sida en Nicaragua, viviendas en Dominica y la presencia de médicos cubanos en Haití.

En Bolivia, unos 20 millones de dólares fueron entregados a alcaldes seleccionados por el presidente Evo Morales, para proyectos que incluyen clínicas de salud y escuelas. El alcalde Miguel Ávila gratamente aceptó un cheque de 427.000 dólares para construir un nuevo mercado de productos agrícolas en el pueblo de San Lorenzo.

Algunos críticos advierten que los insuficientes controles resultan en despilfarro y corrupción.
«Usted no hace las cosas bien sólo dando dinero», dijo Liliana Rojas Suárez, ex analista del FMI y actualmente del ‘Center for Global Development’ con sede en Washington. «Si da dinero sin ninguna condición adjunta, sin ninguna expectativa, sin nada, ¿Cuales son los incentivos?».

Pero Mark Weisbrot, codirector del Centro para la Investigación Económica y Política, en Washington, sostiene que Chávez ha conseguido ofrecer más opciones de financiamiento y eso ha roto el control que tenía un «cartel» de acreedores basados en Estados Unidos, que según Chávez dictaban recetas económicas que no mejoraron en nada las vidas de los pobres.

Chávez ayudó a Argentina a pagar su deuda con el FMI comprando aproximadamente 5.100 millones de dólares en bonos en los últimos años, y ahora propone un «Banco del Sur» que usaría miles de millones procedentes de las reservas internacionales de Venezuela como capital inicial.

Entretanto, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes) se está expandiendo en Bolivia, Uruguay, Honduras, Guatemala, Haití y Nicaragua, brindando préstamos como a agricultores nicaragüenses a sólo 5% de interés, en comparación al 35% que cobra la banca privada.

El agricultor nicaragüense Juan Vicente Castillo, cuya cooperativa planea sembrar frijoles negros para pagar parte de un préstamo del Bandes por un monto de 750.000 dólares, dijo: «Estamos muy agradecidos al gobierno de presidente Chávez por este préstamo que los bancos comerciales no daban».
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(*) Los corresponsales de ‘Associated Press’ en Sao Paulo, Stan Lehman y Alan Clendenning; San Lorenzo, Bolivia, Dan Keane; Managua, Filadelfo Alemán, y Washington, Nestor Ikeda, contribuyeron a este despacho.

Fuente: Página Web AP: http://www.ap.org/espanol/

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