Habilidades del líder estratégico

“El líder no es un ente aislado, sino

que desarrollo su misión con el apoyo

de su equipo humano de la organización”

ChP

El entorno complejo, y en ocasiones. hostil al que deben enfrentarse las organizaciones modernas requiere de líderes que tengan las habilidades necesarias para convertir las amenazas en oportunidades.

.El artículo “Strategic Leadership the Essential Skills”, publicado en la revista Harvard Business Review, resume -mediante una investigación realizada a 20 mil ejecutivos- las seis habilidades que debe tener un líder para adaptarse de manera exitosa a los cambios del entorno.

Las habilidades “anticipar”, “confrontar”, “interpretar”, “decidir”,  “alinear” y “aprender” han sido tratadas por la literatura acerca de liderazgo; sin embargo, se tiende a olvidar el contexto de alto riesgo y de incertidumbre al que todo líder debe enfrentarse.

A continuación, se explica cómo reforzar cada una de estas ellas:

1. Anticipar. Los líderes estratégicos siempre están vigilantes, fortaleciendo sus habilidades con anticipación y estando atentos a las señales de cambio que se perciben en su entorno. Para reforzar esta habilidad se debe: hablar con clientes, proveedores y otros asociados para entender los desafíos que afrontan; llevar a cabo investigaciones de mercado y simulaciones de negocios, con el fin de entender a los competidores; Iidear escenarios posibles para imaginar futuras situaciones y prepararse ante lo inesperado .y observar el rápido crecimiento de la competencia y examinar las acciones que ha tomado

 2. Desafiar. Las personas que piensan estratégicamente cuestionan el status quo, desafían sus propias creencias y las de los demás buscando diferentes puntos de vista. Para reforzar esta habilidad se debe: atrapar información proveniente de personas que no se encuentren directamente afectadas por la decisión, estimular el debate a través de “reuniones seguras”, dónde el diálogo sea abierto y el conflicto sea bienvenido, elaborar una lista de las creencias que desde hace mucho tiempo caracterizan un aspecto del negocio, incluir personas negativas en el proceso de decisión, para que saquen los retos a la superficie.

3. Interpretar. Todo líder estratégico más allá de reflexionar sobre lo que ve o escucha, sintetiza la información que le llega, reconociendo patrones, abriéndose paso por la ambigüedad y encontrando nuevas ideas. Para reforzar esta habilidad: al analizar datos ambiguos, hacer una lista de -al menos- tres posibles explicaciones, ver con lupa los detalles mínimos y desde lejos el cuadro completo, buscar información que refute su propia hipótesis y completar la observación con análisis cuantitativo.

4. Decidir. En tiempos inciertos, los líderes deben concebir y adoptar decisiones difíciles con información incompleta. Los pensadores estratégicos insisten en múltiples opciones y no se quedan bloqueados, teniendo en cuenta las negociaciones implícitas y enfocándose en los objetivos a largo y corto plazo. Para reforzar esta habilidad, se debe: reformular opciones binarias, preguntando explícitamente a su equipo ¿Qué otras opciones tenemos?, dividir las grandes decisiones en segmentos a fin de entender las partes que la componen y tener una mejor visión, ajustar sus criterios de decisión enfrentando proyectos de largo plazo vs. proyectos de corto plazo, permitir a los demás saber dónde está el líder en el proceso de adopción de decisión, determinar quién está comprometido y quién puede influenciar en el éxito de su decisión y considerar la posibilidad de hacer “programas piloto”, en lugar de grandes apuestas y establecer compromiso por etapas.

5. Alinear. Los líderes estratégicos deben ser hábiles para encontrar un terreno común y lograr una comunión entre las personas que tienen diferentes puntos de vista. Para reforzar esta habilidad se debe: utilizar conversaciones estructuradas y sencillas para exponer los asuntos que han sido malentendidos y generan resistencia, comunicarse a tiempo y con frecuencia, acercarse a las personas que presentan resistencia, para poder entender sus preocupaciones y poder manejarlas y reconocer las personas que apoyan el alineamiento del equipo.

6. Aprender. Los líderes estratégicos son el punto focal del proceso de aprendizaje en la organización, pues ellos promueven la cultura de investigación y buscan aprender lecciones de los resultados sean exitosos o no. Para reforzar esta habilidad se debe: documentar las lecciones aprendidas de las grandes decisiones, recompensar a los gerentes que hayan intentado hacer algo admirable, pero que fallen en términos de resultados, llevar a cabo auditorías anuales para descubrir dónde han sido insuficientes las decisiones, generar una cultura en la que es válido el cuestionamiento y en la que los errores sean vistos como oportunidades de aprendizaje e identificar iniciativas que no estén produciendo lo que se esperaba y examinar las causas.

Ser un líder estratégico significa identificar nuestras debilidades en cada una de las seis habilidades y corregirlas a fin de enfrentar los retos que nos surgen en el día a día.