Ingreso per cápita en América Latina

Cómo nos cambia la vida

En 1980 -pasado ya el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, e iniciándose el gobierno de Luis Herrera Campins- cuando todavía Venezuela vivía bajo los efectos del primer gran boom del petróleo, este país ocupaba el primer lugar en América Latina en el ranking de ingreso per cápita, medido por la metodología de paridad de poder de compra, PPA, según las estadísticas que publica el Fondo Monetario
Internacional.

Ese indicador se elevaba a 5.726 dólares per cápita, en el caso venezolano, en el año mencionado, seguido en la región por México, que presentaba un ingreso per cápita de 4.980 dólares. Más atrás se
encontraba Argentina, que exhibía un ingreso per cápita de 4.855 dólares. En el cuarto, quinto y sexto lugar se encontraban Brasil, con 3.761 dólares, Uruguay con 3.433 dólares y Chile, con 2.943 dólares respectivamente.

Veinte años después, en el 2000, a los pocos años de iniciado el Gobierno del Presidente Hugo Chávez, Venezuela había descendido al cuarto lugar en ese índice comparativo entre seis países
latinoamericanos, aun cuando su ingreso había aumentado a 8.542 dólares per cápita. Por arriba de ella se encontraban México, Argentina y Chile, en el primero, segundo y tercer lugar, respectivamente.

En el año 2010, Chile -el último de esos seis países en el primer listado– se encuentra en el primer lugar de ese ranking, presentando un ingreso per cápita (PPA) de 16.112 dólares. En segundo lugar se mantiene Argentina, ahora con 15.901 dólares de ingreso per cápita.

Uruguay ha avanzado al tercer lugar, con 14.049 dólares per cápita, mientras que México ha retrocedido al cuarto lugar, presentando un ingreso per cápita de 13.932 dólares. Venezuela se encuentra en quinto
lugar, con 12.048 dólares per cápita, superando sólo a Brasil, que con 11.314 dólares, ocupa el sexto lugar en América Latina.

Estas estadísticas nos permiten levantar algunas hipótesis que nos parecen importantes. En primer lugar, poner de relieve que de esta selección de seis países latinoamericanos, ninguno ha bajado en términos absolutos, su nivel de ingreso per cápita a lo largo de los últimos 30 años. A mediano plazo -de década en década- todos y cada uno de los países mencionados han mostrado crecimiento, aun cuando de año en año puedan todos haber tenido momentos de crisis y de retroceso. Pero no todos han crecido al mismo ritmo y, por lo tanto, se han alterado las posiciones relativas. Y de todos los países que han bajado en su posición relativa, ninguno lo ha hecho en forma tan violenta y marcada como Venezuela.

En segundo lugar, es importante resaltar que las situacionesinternacionales han sido relativamente iguales para todos los países mencionados: todos exportan fundamentalmente alimentos o materias
primas, para los mismos 150 países restantes del planeta tierra, en el mismo período de tiempo. Si unos han crecido más rápido o más lento que otros, es muy difícil culpar de ello, a mediano plazo, a las
condiciones imperantes en el mercado internacional. Si las condiciones externas fueran determinantes, Venezuela habría conservado su primer lugar, e incluso, habría incrementado su distancia con respecto a los otros países, pues ninguno ha gozado de condiciones tan excepcionalmente buenas como éste. Las diferencias hay que buscarlas, por lo tanto, en las políticas económicas internas llevadas adelante por los diferentes gobiernos.

En tercer lugar, en este breve análisis, hay que hacer notar que el peso económico de un país va estrechamente ligado a su peso diplomático y político. No tiene la misma influencia regional un
gobierno que es primero entre sus iguales, que un país que está en quinto lugar, y que amenaza con seguir bajando. A la hora de la chiquita, estas cosas son más decisorias en el campo de la política
internacional, que los gritos, las amenazas y las estridencias que se lancen, para consumo de las galerías, en las reuniones internacionales.

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