por Sofía Torres de Dossier 33

Para el economista Antonio Paiva el primer paso para hacer frente a la crítica situación de la economía venezolana es el establecimiento de un acuerdo con los organismos multilaterales, reprogramar la deuda y obtener los recursos necesarios para recuperar el salario y suspender el control de cambio y de precios.

Paiva recordó que el panorama es oscuro, pues no hay producción, el empleo ha disminuido, la familia venezolana ve cómo el ingreso se disuelve frente a una elevadísima inflación, tampoco hay nuevas inversiones ni capacidad instalada para atender las necesidades de los bienes y servicios de la población.

Explicó, además, que el principal producto de nuestra economía, el petróleo, atraviesa por una severa crisis, en sus fases de producción, refinación y sobre todo de exportación, porque no se trata solo de la baja de los precios, sino de la inexistencia de capital, tecnología, recursos humanos calificados y una gerencia competente.

El especialista comentó que los estudios y análisis del área económica se han hecho con una gran opacidad en los números oficiales, ya que el Banco Central de Venezuela, el Instituto Nacional de Estadística, entre otros organismos, no publican información.

“La mayoría de los economistas tenemos la receta para revertir el colapso, no porque seamos genios sino porque tenemos la experiencia de otros países que han pasado por situaciones semejantes. Lo que se debe hacer es eliminar el control cambiario y el control de precios, previo acuerdo entre el gobierno, empresarios y trabajadores, para que no se desaten los demonios. Un acuerdo tripartito es fundamental y que todos apuesten a la recuperación, así no se desbocarán las aspiraciones legítimas de cada quien”, sostuvo el economista.

Hay que controlar el gasto fiscal y permitir que vuelvan las inversiones del sector privado, indicó Paiva, al tiempo que señaló que la inversión, extranjera y nacional, puede estimularse en el sector petrolero que es el más atractivo en este momento y luego en algunos sectores industriales donde hay una gran demanda que ha estado diferida, porque la gente no puede comprar bienes y servicios. “Una vez eso se normalice tendríamos un juego virtuoso y no el juego perverso de hoy”.

El analista advirtió que uno de los elementos esenciales es la rescate del salario, según sus cálculos, los venezolanos deberían ganar 10 dólares diarios para tener poder adquisitivo, mejorar su alimentación y satisfacer las necesidades del grupo familiar.

Se requiere-alegó Paiva- la diversificación de la economía teniendo en cuenta las ventajas comparativas de cada sector, agrícola, ganadero, industrial (cementero, hierro, aluminio, etc.), con reglas claras y permitiendo que sea el mercado el que defina los precios y no el esquema burocrático que castiga y no favorece la inversión.

“En las actuales circunstancias el cambio económico debe ser antecedido por un cambio político, porque las telarañas ideológicas que tiene este gobierno no le permiten entender cómo funciona una economía. No solo ha generado penurias también ha perdido popularidad, no llega al 15%”, precisó.

El economista recalcó que los venezolanos debemos entender que los problemas se resuelven con esfuerzo, trabajo, ahorro y buena preparación, y no con las dádivas estatales. “Urge un cambio mental, desde los empresarios hasta los sectores más desfavorecidos esperan que el Estado sea un benefactor”, concluyó.