11:31 AM José Manuel Luengo 25/05/2015 – El periodista César Miguel Rondón entrevistó este lunes al exrector de la Universidad Católica Andrés Bello, Luis Ugalde, quien habló sobre la “dramática” situación económica-social del país, a la que todos los venezolanos están llamados al despertar de la “pasión por la ética” de “producir vida”.  

“Ciertamente estamos en un momento que parece dramático y caótico porque vienen estallando escándalos en muy diversas áreas y uno puede ver esto con muy terrible pesisimo, pero también con optimismo”, declaró el sacerdote en el programa transmitido por Unión Radio.

“Siempre he dicho que para que las cosas empiecen a mejorar en Venezuela tienen que empeorar y están empeorando con tal aceleración que realmente a uno le cuesta pensar en tiempos de cinco o seis meses, como serían las elecciones parlamentarias y es muy importante que haya, pero hay un montón de cosas que no van a aguantar hasta allá porque a la gente no le duele solo el parlamento, ni principalmente le duele el Ejecutivo y estamos llegando a un momento en el cual es un clamor en todas las tendencias, no solo en la oposición sino en tendencias del gobierno, un clamor para un cambio de gobierno serio y a fondo”, expresó Ugalde.

Dijo que al país le esperaría una transición donde la reconstrucción va a ser muy costosa y que va a requerir mucho esfuerzo. “Va a requerir acuerdos básicos entre tendencias muy diversas. A mi modo lo primero que tenemos que recuperar es la ética, no como principios generales, sino la pasión de producir vida donde hay muerte. En Venezuela lo que hay ahora es muerte en la calle, en la empresa, en las cárceles, en los aeropuertos con el narcotráfico y hay que despertar una pasión ética” subrayó el exrector.     

Indicó que para producir soluciones se necesitan decenas de miles de empresarios que tengan la convicción de que hacer una buena empresa es vida. “Venezuela necesita entender la economía no como cifras sino como vida. Si en Venezuela no hay 120 mil, en promedio, empresas exitosas cada una capaz de generar 100 empleos, hay 12 millones de venezolanos que no pueden tener trabajo digno y sino tienen trabajo digno la mayoría de ellos vivirá en la pobreza. La ética está ahí, es decir, cómo lograr los empresarios de que estén convencidos y convenzan a los 12 millones de venezolanos de que si a  la empresa le va mal a ellos le irá mal y viceversa. Y en torno a eso tiene que surgir una nueva Venezuela, la reconstrucción será difícil pero tiene que haber esa pasión fundamental que solo se da en momentos de crisis”, sostuvo.  

Añadió que el país atraviesa ahora en una situación similar, pero mucho más grave, como la vivida en los años 97 y 98, en el que el modelo político  no funcionaba y no había respuesta desde los partidos que durante  años habían ofrecido a Venezuela una esperanza. “De ahí surgió la figura de Chávez que agarró el malestar y lo convirtió en esperanza. Las aspiraciones y frustraciones de la población están ahí y esas tienen siempre dos caras, una es el desastre que está sufriendo y dos aún en el peor desastre,en la peor prisión, en el peor campo de concentración, la persona tiende a soñar en la libertad y el encontrarse abrazar a sus familiares”, dijo.  

También se refirió a lo debería hacer el Jefe de Estado ante esta situación. “Evidentemente (…) el venezolano actúa racionalmente y busca respuestas a situaciones con estímulos totalmente distorsionados, encuentra respuestas lo más racional posible. Lo lógico sería en una situación de éstas en el mundo lo que suele ocurrir es que el presidente de la República renuncia racionalmente; no un caos, no una catástrofe, sino dice, bueno, esta es la situación, yo no le puedo dar una salida (…) Esa sería una salida elegante del presidente de la República que le ganaría puntos a presente y a futuro, bueno, se sintió desbordado y lo que uno veía lo vio él también y entonces abrir un compás, decir cuáles son las condiciones de posibilidad para que la suma total de los venezolanos podamos parar esta caída al abismo y segundo empezar tomar decisiones razonables”, enfatizó.

En el programa también participó el sociólogo Ramón Piñango, quien dijo que la renuncia del presidente Nicolás Maduro “sería ideal”. “Lo veo difícil, pero sería un acto de magnanimidad tremendo, que hasta ahora no se ha manifestado de ninguna manera”, acotó.   

Recalcó Ugalde que en el proceso de transición tanto el gobierno como la oposición deben tomar “decisiones obvias”. “Pasa que no quieren pagar como el precio, el precio en el gobierno fundamentalmente es una ideología, una deformación ideológica brutal, es la convicción de que el origen de todo mal en una sociedad es la mera existencia de la empresa privada, por tanto tenemos que eliminar la empresa privada, estatizar, que es lo que han tratado de hacer. Ese modelo ha fracasado, tan ha fracasado que Cuba está buscando por todo el mundo empresas privadas para invertir, y acaban de hacer una ley, que garantice a la empresa privada, las condiciones mínimas de éxito. Porque Cuba se ha convencido de que sin eso no hay futuro. No hay vida”, dijo.      

Mencionó que en los gobiernos de izquierda de Suramérica “hay grandes palabras revolucionarias, pero saben que lo que de verdad ayuda es el trabajo bien hecho”. 

 “Es un disparate pretender construir una sociedad con un trabajo digno con solo empresas del Estado, las empresas del Estado sin excepción, están a pérdida. El modelo falla, le cuesta a cierto sector del gobierno aceptar, porque eso es renunciar a una fe maxista, un poco primitiva que no ha evolucionado y apostaron a eso, y cuesta en la vida aceptar que aquello a lo que yo aposté es un fracaso”.  

A la oposición recomendó “promover la parte electoral con la convicción de que estamos en una situación de mucha gravedad y que haya este mismo año cambios en el poder Ejecutivo”. 

Fuente: http://m.panorama.com.ve/movil/noticia.html?nota=/contenidos/2015/05/25/noticia_0028.html