Putin: La añoranza de La Gran Rusia (Segunda Parte)

POLÍTICA EXTERIOR: Putin pondrá a prueba de inmediato a Obama para saber cuál es la capacidad de reacción e iniciativa del nuevo equipo presidencial, siendo éstos los posibles escenarios en los que podrían verse involucrados durante su mandato presidencial:

Instauración de la política de la » Coexistencia Pacífica» tras superar escenarios de Guerra Fría con EE.UU.: Tras los desacuerdos surgidos entre EE.UU. y Rusia por la declaración unilateral de independencia de Kosovo, Agfasia y Osetia del Sur, la primera prueba de fuego será la Renovación del Tratado Start I (Tratado de Reducción de Armas Ofensivas Estratégicas) que expira en diciembre del 2.009 y caso de no lograrse un acuerdo, la tensión podría incrementarse con el proyecto de la Administración Busch del Escudo de Misiles Antibalísticos (NDM), considerado por Putin como una amenaza directa a Rusia.

Dicho proyecto comprende la instalación de una base de misiles interceptores en Polonia y otra de radares en la República Checa y en el supuesto de que Obama continuara adelante, sería presumiblemente respondido con la instalación por parte de Rusia de misiles ISKANDER en Kaliningrado (enclave ruso situado entre Polonia y Lituania) y el despliegue de tres regimientos en Kozlesk encargados del manejo de los mismos), pudiendo revivirse la Crisis de los Misiles de Cuba (1.962) y concluir con la firma de un nuevo y necesario Tratado de Misiles Antibalísticos (MAB).

Expansión de la influencia rusa en Latinoamérica: tras la firma por parte de Mendeiev del Pacto por la Amistad y Cooperación con Cuba y por extensión con los Gobiernos de corte populista-progresista de Latinoamérica, aprovechando la miopía política de una administración Busch obsesionada con el Eje del Mal.

Si se recompone la OEA, (que es el ambiente natural donde América Latina se comunicaba con EE.UU.) se podría avanzar en temas como el bloqueo a Cuba y se podrían mejorar las relaciones con gobiernos considerados «non gratos» por Washington como Bolivia y Venezuela.

En caso contrario, podríamos asistir a la firma de un nuevo tratado de colaboración militar de Cuba con la Rusia de Putin que incluiría la instalación de una base de radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington y la instalación de bases dotadas con misiles Iskander y con aviones estratégicos con armas nucleares (los temibles TU-160 conocidos en Occidente como BlackJacks), complementado con la instalación de una megabase naval y logística en Venezuela y a la creación de una Alianza Panamericana por EE.UU. (liderada por México, Brasil, Chile y Argentina) que conjugaría la ayuda económica y la firma de acuerdos preferenciales con dichos países amigos con el Boicot comercial y el aislamiento en los Foros Internacionales de los regímenes de corte populista-progresista (Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia) para lograr la desestabilización de sus regímenes, convirtiéndose de paso Colombia en el portaaviones continental de EE.UU.

Ratificación de la Política de Buena Vecindad con la Unión Europea, mediante la firma de acuerdos preferenciales con Francia y Alemania para asegurarse el suministro de gas y petróleo rusos e incrementar los intercambios comerciales, debido a la dependencia energética europea (21% de las importaciones de petróleo y 40% de gas proceden de Rusia) y a que el 40% del comercio exterior ruso se realiza con la UE, frente a un exiguo 5% con EE.UU.

Los países integrantes de la llamada Europa emergente (Países del Centro y Este de Europa y Países Bálticos (Letonia, Estonia y Lituania), deberán proceder a la reapertura de abandonadas minas de carbón y obsoletas centrales nucleares para evitar depender energéticamente de una Rusia que conjugando hábilmente el chantaje energético irá fagocitando a la mayoría de estos países abandonados a su suerte por la Unión Europea, en aras de asegurarse el abastecimiento energético de gas y petróleo rusos.

Apertura de un nuevo Proceso de Paz en el Cercano Oriente: Tras los escasos avances logrados por su enviado especial a la zona (el ex senador Mitchell), la situación se habría agravado tras la constitución por el primer ministro Benjamin Netanyahu de un Gobierno de Coalición poco proclive a las tesis palestinas y partidario de continuar la política de expansión de asentamientos judíos y de la culminación del Muro de Cisjordania (que incluiría aproximadamente el 10% del territorio de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, donde unas 60.000 casas palestinas podrían ser demolidas al carecer de permisos oficiales) aunado con el fracaso de las conversaciones entre Hamás y Abbas para la constitución de un gobierno de Unidad Palestino.

Obama se vería así obligado a participar personalmente en el proceso de negociación con el objetivo de establecer las bases para la creación del futuro Estado Palestino (previo reconocimiento del Estado de Israel por parte palestina) y que podría concluir con la firma de un Tratado de Paz entre el nuevo Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu y el nuevo Presidente de la Autoridad Palestina (que sería el representante del nuevo Gobierno de Unidad que surgiría tras la inevitable aproximación de Hamas y Al Fatah).

Dicho Acuerdo contaría con las bendiciones políticas de Egipto, Rusia, Siria e Irán y como colaboradores económicos necesarios en la reconstrucción de Gaza a Arabia Saudí, EE.UU., UE, Japón, y Emiratos Árabes (con un costo aproximado de US$ 2.000 millones) y debería ser global y vinculante para todos los países del área geopolítica de Oriente Próximo y lograr la instauración de un nuevo «status quo» en la zona («Pax obamaniana»), previa resolución del contencioso nuclear con Irán y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.

Ampliación del área de influencia rusa en el conflictivo Oriente Medio, con un decidido apoyo al régimen iraní en su contencioso nuclear con los EE.UU. y el inicio de ayuda militar solapada (asesores militares, logística e información de los satélites-espías) a las milicias talibanes de Afganistán en su lucha con fuerzas de la NATO allí desplegadas. El Pentágono baraja traspasar unos 100.000 soldados de Irak para el 2.010, (donde solamente quedarían unos 50.000 hasta la retirada definitiva en el 2.011), lo que augura la segura intensificación del conflicto afgano, pues según señala el último informe del Consejo Internacional de Seguridad y Desarrollo (ICOS), la insurgencia talibán habría conseguido una presencia permanente en el 72% del territorio de Afganistán, (lo que representa un aumento del 18% con respecto a noviembre de 2.007) y se acercarían a la capital Kabul), habiendo establecido los talibanes una especie de gobierno «de facto» en algunas ciudades y pueblos afganos.

Asimismo, la CIA contaría con informes confidenciales que confirmarían el inicio de la ayuda militar rusa (asesores militares, logística e información de los satélites- espías) a las milicias talibanes de Afganistán en su lucha contra las fuerzas de la NATO allí desplegadas, con el objetivo de alargar el conflicto y aliado con la falta de liquidez monetaria de los aliados europeos lograr su gradual retirada de Afganistán y dejar en soledad a EE.UU., lo que implicaría crecientes dificultades para conseguir la aprobación de los Presupuestos en el Congreso, plasmadas en la petición por la Administración Obama de 83.400 millones de dólares adicionales para financiar las operaciones militares en Irak y Afganistán en el 2.009 (se estima que el costo de las dos guerras sería de unos 8.000 millones de dólares al mes) y para evitar una peligrosa «vietnamización» del conflicto, Obama podría firmar en el 2.011 la retirada progresiva de tropas de Afganistán, decisión que no será compartida por su vicepresidente Biden, bajo cuyo mandato se podría producir la intensificación y enquistamiento de dicho conflicto bélico y la precipitada salida que se consumará en años posteriores.

Respecto a África, continuaría la actual política de esquilmación de los recursos naturales del subcontinente subsahariano (especialmente uranio, platino, cobalto, manganeso, oro y diamantes además del mediático coltán, especie de piedra filosofal para el desarrollo de las tecnologías del futuro como la telefonía móvil, ordenadores, videojuegos, armas inteligentes, implantes médicos, industria aeroespacial y levitación magnética), aprovechándose de los endémicos conflictos tribales y rutinarios golpes de Estado y en feroz competencia con EE.UU., China y UE, no siendo descartable un enfriamiento de las relaciones con China debido al apoyo de Pekín al fosilizado Kim-Jong-Il

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