Alixel Cabrera / Maracaibo / acabrera@laverdad.com

Para desmontar el control de cambio y garantizar el ingreso de divisas, el Gobierno debe crear un plan de ajuste macroeconómico y garantizar seguridad jurídica y libertades económicas

El Dicom representa solo siete por ciento de la venta de divisas del BCV.

El Gobierno plantea la flexibilización del sistema cambiario, una figura que podría ser similar a la legalización del dólar paralelo. Expertos explican que solo se menciona al tipo de cambio de Divisas Complementarias (Dicom) para su liberación, dejando el esquema de Divisas Protegidas (Dipro).

“Está planteado un sistema más flexible, pero no el desmontaje del control, que es en definitiva una medida que sí traería un cambio significativo en la dinámica de la economía venezolana”, afirma Henkel García, director de la firma Econométrica. El economista considera que, de efectuarse, este sería un “buen primer paso” para el desmontaje cambiario.

“Estamos próximos a liberar, a poner en marcha el sistema de cambio que es un tipo de cambio que obedece al comportamiento del mercado y que reconoce a otros sistemas porque cumple con dos orientaciones: captar divisas, administrar divisas para la sustitución de importaciones y el estímulo de exportaciones", declaró el domingo Miguel Pérez Abad, vicepresidente del Área Económica sobre el Dicom a Globovisión, desatando el rumor de una posible unificación cambiaria.

García asegura no percibir mayores cambios en la economía venezolana con el anuncio de Pérez Abad, pues a pesar de la idea del Gobierno de obtener mayor flujo de divisas a través de ese mercado, esto solo se puede lograr acompañado de un plan macroeconómico de ajuste y la restitución de “un sistema mínimo de libertades económicas” con seguridad jurídica y desmontaje de controles.

Jesús Casique, director de la consultora Capital Market Finance, concuerda. De la información aportada del titular de la cartera de Economía Productiva solo espera el establecimiento de los nuevos mecanismos propios del Dipro, que entró en vigencia desde el 9 de abril. 

Entre la caída del precio del crudo venezolano, el desplome de las reservas internacionales y la falta de confianza de inversionistas internacionales, Venezuela se enfrenta a “un problema de divisas grande”. De acuerdo con el economista, esto lo demuestra el recorte de importaciones de este año anunciadas por el ministro, pues –asegura- ahorran para pagar la deuda de octubre y noviembre, que asciende a los cuatro mil 608 millones de dólares.

Aunque el esquema complementario cerró el viernes pasado en 520,50 bolívares por dólar, un alza que lo diferencia del Sistema Marginal de Divisas (Simadi), su porcentaje de liquidación en el mercado oficial aún es de siete por ciento. Casique describe este escenario como “una ilusión cambiaria”.