Sobre la Confiabilidad

            La confiabilidad constituye un valor excelso que rebasa la confianza de los seres humanos. Es el aumento en la confianza. Para algunos, se trata de un arquetipo en el cual nadie cree; el mismo ya está pasando de moda; es inveterado y agotado. Situación que nos lleva a formularnos algunas interrogantes ¿Existe en la actualidad en la sociedad una cultura que estimule a las empresas a ser confiable?

Algunos ejemplos prácticos, pueden dar luces sobre la situación planteada. Un reportero pregunta a un órgano del cuerpo (cerebro, corazón, estomago). ¿Confías en la persona que te suministra la comida que va al organismo? ¿Confías en la persona que suministra alcohol a tu cerebro? ¿Las parejas confían realmente entre sí? O ¿Realmente conviven con el enemigo? ¿Confían los padres plenamente con sus hijos y sus hijos con sus padres? ¿Confía el planeta tierra en sus habitantes y moradores? Éstos, por distintas razones están empeñados y hacen esfuerzos en destruir deliberadamente o por omisión en socavar un planeta que no les pertenece, en propiciar el cambio climático, el efecto invernadero, aumentar la temperatura en el globo.

En base a lo anterior, por nada y  para nada se valora la confiabilidad. Acaso es el eslabón perdido. Su base de sustentación se encuentra en el paradigma de la postguerra que tiene entre sus coordenadas: i) las personas trabajan para conquistar y triunfar, llegar a la fama, a costa de lo que sea; estar en el prime time de la palestra pública; ii) para las personas lo primero es el tener y no el ser; iii) exaltar el individualismo y el protagonismo. Lo demás, es puro cuento y utopía; iv) la gente quiere ser más importante que útil, la gente no quieren dialogar o negociar, ni resolver los problemas, sino eliminarlos y vivir de las dadivas y regalías.

Sobre este ultimo aparte quisiera hacer alguna reflexión: la gente busca una pastilla para quitar el dolor de cabeza, eliminar un órgano del cuerpo que le ocasiona molestia (hígado, próstata, vesícula, otros); en el campo de las parejas, la consigna es eliminar todo: no dar ni agua al enemigo, no hablar, búscate a otro, te castigo, te meto preso o denuncio, esconder y quitarte las cosas. Empero, no resolver los problemas de fondo, Por ello, hay dicho que dice: “que hasta los perros ladran por miedo”.

En concordancia con lo anteriormente expuesto, los seres humanos aprenden por lo que escuchan, sienten, repiten y ven. De allí, que la mejor manera de enseñar es mediante el ejemplo, que una imagen vale más que mil palabras. En este contexto, nadie es perfecto y diariamente las personas cometen errores, tienen debilidades; pero lo importante es reconocerlo con humildad y además, contar con el propósito de enmienda y tener una actitud de rectificar.

Por ello, viene a mi mente aquel adagio que revela:” que solos los estúpidos no cambian”. Por las razones anteriores, se hace indispensable en los niños, jóvenes y adultos una cultura que estimule la confiabilidad entre las personas, a partir, de las cosas sencillas. El libro El Principito De Saint- Exupery hay una cita que plantea:” Lo sencillo es invisible a los ojos”. Además, en la vida se puede ser feliz con las cosas, más sencillas y “Que la felicidad no se produce por el que más tiene, sino por el que menos la necesita”.

Por tanto, resulta perentorio trabajar la confiabilidad entre las personas sobre la base de los siguientes principios. 1) hay que alimentar el cuerpo y el espíritu con alimentos sanos y el espíritu con las lecturas de buenos libros. En alguna oportunidad, alguien comento: “Que habiendo tantos libros que leer, sin embargo, la gente poco se interesa por ellos”. En pocas palabras, la idea es formar al individuo con educación, sin desmayar. 2) debe existir una armonía entre el cuerpo y el espíritu, es decir, una correspondencia entre lo que se dice y se hace; así como en la teoría con la práctica. 3) abandonar aquellas mentiras y prácticas falaces, que por muy piadosas que sean producen modelaje. Verbigracia, la cigüeña, san nicolas y pare usted de contar. 4) hacer esfuerzos por presentar aproximaciones y alternativas de esperanzas a las personas.

A manera de resumen final, expongo casos prácticos que pueden profundizar la confiabilidad en las personas. Ocurrió que me encontraba en un comercio y la tarjeta de débito para cancelar, no podía ser procesada o que la conexión era fallida. De pronto, el dueño del comercio tuvo la delicadeza de entregarme la mercancía y darme la confianza para que posteriormente llevara el valor económico del bien entregado.

De igual manera, hace pocos días, en una agencia bancaria, el cajero que entrega el dinero a los clientes se encontraba sumamente atareado producto del volumen de clientes en demanda del efectivo. De forma súbita, el cajero entrego un monto superior al solicitado. La persona que lo recibió tomo el dinero se desplazo a un lado contó el dinero y de forma paciente se presento ante la taquilla y devolvió al cajero el monto que no le correspondía. Todos los presentes en el lugar, hablaron con los ojos y pero no articularon palabras. Ante estos hechos, las palabras sobran.

Carlos Blanco; [email protected]

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