Transferencia de Poder

El ciudadano como expresión política de opinión y de elección de candidatos al poder público y de ordenamientos socioeconómicos y jurídicos, se abstiene o vota a objeto de no dar o conceder a los candidatos por elección del poder público y a los modelos históricos propuestos legitimidad y legalidad.
De modo, quien transfiere poder de legitimidad y legalidad a la dirección política del estado es el pueblo. El pueblo es quien tiene poder en la construcción cotidiana de nuestro estado democrático. Los electos a la dirección política de los poderes públicos por el pueblo y ciudadanos en su origen, según los principios democráticos constitucionales vigentes, una vez posesionados de los cargos, deben en el desempeño, continuar legitimándose dentro del marco legal válido, puesto si esto no ocurre, quedan ilegitimados e ilegales, pudiendo ser sancionados y revocados, en el proceso correctivo de nuestro arquetipo de estado.

Así vemos que la dirección política electa y en ejercicio de los cargos públicos lo que pueden, es ampliar o reducir los derechos del pueblo y ciudadanos. El que confiere, controla y limita poderes públicos a los funcionarios de nuestro estado, es el pueblo cuando vota para elegir a sus gobernantes y su ordenamiento socioeconómico y político jurídico. La èlite electa de funcionarios en los poderes públicos y los dirigentes de nuestra sociedad civil, a través de nuestra constitución actual, están orientados a cumplir y hacer cumplir el orden político jurídico establecido o el que se establezcan los ciudadanos; igualmente están encaminados a educar nuestros pueblos para que sean más eficientes y efectivos en ejercer los derechos ciudadanos, en función de minimizar la violencia institucional y civil; asimismo, reducir a su mínima expresión la corrupción institucionalizada de la praxis posarcaica, al combatir actualmente la dominación oligopólica, que arruina el planeta en la explotación social y en la destrucción del medio ambiente natural.

Esta praxis ciudadana por la libertad, la verdad, la justicia, la democracia, la producción de riqueza social en bienes y servicios y la paz, busca mejorar nuestra calidad de vida socioeconómica y ecológica. Es de hacer notar, que las propuestas de reelección continua, reelección por una sola vez y la no reelección son formas democráticas; igualmente, abstenerse, votar a favor, votar en contra y votar nulo son decisiones de elección democráticas.

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