19 octubre 2016

Los conductores pisan el freno cuando se topan con ellos, los niños se paran a jugar con ellos y los abuelos directamente no dan crédito a lo que ven sus ojos. Desde finales de septiembreunos curiosos robots vagan por las calles del barrio de Grafentalen la ciudad alemana de Düsseldorf y concitan todas las miradas. Estos insólitos seres robóticos de seis ruedas forman parte de un proyecto piloto puesto en marcha en el país de Angela Merkel por Media-Saturn, la matriz de la cadena de tiendas de electrónica de consumo Media Markt.

En sus entrañas estos pequeños robots, que son una suerte derepartidores, custodian pequeños paquetes. Detrás de estos androides que tan revolucionados tienen a los vecinos de Grafental está la empresa estonia Starship, que tiene ya a 50 de sus peculiares "criaturas" trabajando a destajo en todo el mundo.

Los androides de Starship, bautizados con el nombre de “Robbie”, van siempre acompañados en sus correrías por Düsseldorf de al menos dos personas. Sin embargo, en Tallin, la ciudad natal de Starship, se han llevado a cabo ya pruebas conrobots de reparto totalmente huérfanos de acompañantes de carne y hueso.

Y si tales pruebas concluyen de manera satisfactoria, la intención de Starship es que sus robots comiencen a realizar repartos de manera totalmente autónoma a partir del año que viene.

Cuando finalice el programa piloto puesto en marcha en Düsseldorf, Media-Saturn quiere que sus clientes tengan la posibilidad de solicitar el envío express de sus pedidos (con la inestimable ayuda de “Robbie”) por el módico precio de un euro(bastante menos que lo que cuestan los sistemas convencionales de reparto).

Los clientes de Media-Saturn tendrán la posibilidad de contratar los servicios de “Robbie” mediante una aplicación, donde podrán fijar la fecha en la quieren que éste les entregue sus pedidos. “Robbie”, que camina a una velocidad similar a la humana, es capaz de recorrer distancias de aproximadamente 6 kilómetros.

Aunque los robots de reparto parecen sobre el papel utilísimos (y casi milagrosos), hay algunos que los contemplan con escepticismo. Es el caso del experto en retail Boris Hedde, que subraya que los envíos exprés entregados en un plazo inferior a las 24 horas que propugnan los robots de Starship no son hoy por hoy excesivamente demandados. No obstante, la presión ejercida por Amazon y otros gigantes del e-commerce podría dar fuelle a los envíos exprés.

Otro al que tampoco le hacen demasiada gracia los robots de reparto es al sindicato alemán Verdi, que teme que esta tecnología pueda intensificar la precariedad laboral que ya existe hoy en día en el ramo de la logística.