Venezuela depositó en el Mercosur la fe y la confianza absoluta propia de los nuevos conversos. Para ser miembro de ese grupo sub regional Venezuela rompió no solo con la Comunidad Andina de Naciones, sino que también rompió, casi simultáneamente, con el Grupo de los Tres, que era un sub grupo conformado por México, Colombia y Venezuela, y que avanzaba a buen ritmo en materia de liberación recíproca del comercio. Se embarcó de lleno, con todos los fierros, en la alianza con el Mercosur, donde creía que sus aliados de Brasil y de Argentina iban a durar cien años en el poder, tal como el gobierno chavista pensaba sobre sí mismo. No se dejó espacio para retroceder, ni se diseñó un plan B, contrariando así todas las normas de la buena diplomacia. Dio todas las pruebas de amor que tenía a disposición, aun cuando nadie se las estaba pidiendo.

Pero las cosas han caminado en una dirección distinta a la que supuso la diplomacia y la estrategia comercial y política chavista. Lo que está en crisis es el Mercosur, y la Alianza del Pacífico – donde participan Colombia y Perú, antiguos socios de Venezuela en la CAN; México, antiguo socio de Venezuela en el Grupo de los Tres; y Chile, que es un país que tiene un hermoso tratado comercial enteramente vigente con Venezuela – navega con ritmo tranquilo y mesurado en las aguas tempestuosas del comercio internacional contemporáneo. Pero Venezuela, que les dio la espalda, se queda ahora sin el Mercosur – que ya le sacó a Venezuela todo lo que ésta podía dar, sin aportarle prácticamente nada-  –  y sin la Alianza del Pacífico, de donde Venezuela se ha alejado porque se le ha dado la gana.

Con Chile las exportaciones venezolanas en el 2015 alcanzaron una cifra cercana a los 22 millones de dólares, lo cual es casi la nada misma. El año anterior, 2014, esas ventas habían llegado a 78 millones de dólares, según las cifras que publica la Aladi. En sentido inverso, las ventas chilenas a Venezuela alcanzaron aproximadamente a los 314 millones de dólares, en el año 2015, y a 465 millones dólares en el año anterior.

Con Perú las cifras de intercambio son también modestas, pues solo se le vendió un monto cercano a los 26 millones de dólares, en el 2014, lo cual aumentó a 30 millones de dólares en el año 20l5. En materia de importaciones a dicho país se le compró un total aproximado a los 469 millones de dólares en el año 2014, cantidad que se redujo violentamente, a 141 millones de dólares, en el año 2015.  

Esas cantidades no se compadecen para nada con las magnitudes económicas, es decir, con lo producido, con lo exportado y con lo importado por parte de ninguno de esos dos países. Eso coloca a Venezuela como un socio absolutamente poco relevante en el comercio internacional de esas dos dinámicas economías.

 Hacia Colombia, las exportaciones siguen siendo las más altas después de las ventas a Estados Unidos, pero se ha hecho todo lo posible para que éstas vayan en picada hacia abajo. Se cerró la frontera terrestre para todo el comercio legal y solo se mantiene el comercio vía aérea y marítima, que no son las vías por donde transcurría tradicionalmente el comercio con ese país vecino.  Las ventas a Colombia pasaron de 440 millones de dólares en el 2014, a 292 millones de dólares en el 2015, siempre según cifras de Aladi. Las importaciones, a su vez, que en el 2014 alcanzaron a 1.987 millones de dólares, cayeron a 1.060 millones de dólares en el 2015.

Con México las exportaciones, aun cuando partiendo de niveles muy modestos, han presentado un mejoramiento, pues pasaron de 72 millones de dólares en el 2014, a 130 millones d dólares en el 2015. Las importaciones, a su vez, desde el país azteca, cayeron desde 1.551 millones de dólares, a 1.221 millones de dólares en el 2015, lo cual constituye a México como un socio comercial importante de Venezuela, incluso más importante que todos los países del Mercosur, con la excepción de Brasil. 

Argentina se asoma tímidamente hacia la Alianza del Pacifico y el Presidente Macri asistirá como invitado a la próxima reunión presidencial de este grupo subregional. Brasil no ha dado un paso de ese tipo, pero las declaraciones recientes del Canciller Serra, apuntan hacia la apertura de Brasil hacia Europa y hacia el resto de América Latina.

Venezuela tiene todavía un acervo normativo importante -dado por acuerdos, tratados y concesiones recíprocas- con los países de la Alianza del Pacífico, y tiene un comercio que se ha mantenido a pesar de la falta de interés manifestado por Venezuela. Una buena expresión de esa falta de interés comercial y diplomático por parte de Venezuela está dada por las veces que el Presidente Chávez y el Presidente Maduro han visitado a uno u otro de los países de la Alianza, con excepción de Colombia donde los contactos estaban presididos por razones distintas a la búsqueda de oportunidades comerciales. Todavía se puede recuperar el tiempo perdido y aprovechar el potencial que esos países representan para una eventual apertura comercial de Venezuela, que no tiene que ir acompañada, como creen los talibanes, con la ruptura o el distanciamiento con el resto de los socios o de los amigos que Venezuela haya conquistado a lo largo de su historia.

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