Para resolver el problema del bachaqueo, el contrabando de extracción, el acaparamiento y la especulación, es necesario aumentar la producción y la productividad del país, lo demás son letras muertas, palabras huecas, Si un kilo de leche en las calles vale Bs. 500,00 y el regulado solo Bs. 30,00, muchos miles se verán tentados a hacer negocio con ese diferencial: ricos, pobres, chavistas opositores, cristianos, musulmanes, ateos, civiles y militares; sobre todo, en un país con salarios tan bajos, con millones trabajando en la economía informal, con ingresos, en muchas ocasiones de hambre.

Para un pobre, es un negocio pasarse todo el día en una cola. Por 2 kilos de leche, se estaría ganando Bs. 940,00 en un día, en 6 días de cola ganaría Bs. 5.640,00, en una semana, tomándose un día libre, que es el salario mínimo mensual de un trabajador en el país. Y si sacamos la cuenta para un pequeño o gran comerciante, para un funcionario del Gobierno, civil o militar, que pueden lograr  manejar grandes volúmenes, las ganancias pueden ser fantásticas, un negocio mejor que el tráfico de drogas y sin las condenas que esta acarrea. Hasta los narcotraficantes se ven tentados. Aquí no caben llamados al patriotismo, mientras estas distorsiones económicas se mantengan, estos males continuarán.

Se trata en efecto, de tomar medidas que incentiven la producción y la productividad, aumentar la oferta: mientras mayor la oferta, menor los precios, mientras mayor la producción, mayor el consumo, mejora la calidad de vida de la gente, mejora el empleo. Si aumenta la demanda y la producción se reduce, porque las empresas expropiadas no producen y, por otro, lado las empresas privadas son hostigadas y amenazadas, aparecerá fatalmente la escasez y la inflación, las colas, el hambre, la pobreza.

El problema es el modelo económico: el socialismo, que ha caracterizado la historia económica contemporánea, venezolana y que se radicalizó durante este Gobierno. El poner empresas en manos del Gobierno, no es solo una característica de chavismo, solo que  con ellos esta perversión se agravó, con todas las terribles consecuencias que ello acarrea. Podemos ver los antiguos supermercados ÉXITO y CADA en ruina, vacíos, con todas las neveras dañadas. Las empresas expropiadas por el suelo. Todo esto, mientras los jefes del partido se enriquecen, tanto en la cuarta como en la quinta.

El socialismo fracasó en Venezuela y en el mundo. Y lo hizo estruendosamente, con costos enormes para millones de personas, que padecieron y padecen hambre, en ausencia total de libertades públicas.

El camino para salir de la pobreza, para lograr la prosperidad y la abundancia,  es el capitalismo. El camino para la paz, es un Gobierno de poderes limitados, democrático y respetuoso de las libertades  individuales.

(*) Contador Público. Universidad de Oriente. UDO. Posgrado en Estudios Avanzados en Gobernabilidad y Gerencia Política: Universidad Católica Andrés Bello. UCAB.

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