Capital social

Durante mucho tiempo, los estudios sociales y económicos sostenían que los factores que impulsaban el crecimiento de un país venían siendo impulsados por las variables económicas, es decir, que se trataba de un modelo de desarrollo basado en la explotación intensiva de materias primas, energía, y mano de obra. No obstante, esta realidad ha ido cambiando de manera significativa. En la actualidad, se perfila y se afianza un modelo, que privilegia la capacidad de producir y aplicar conocimiento, como factor clave para mejorar la calidad y el bienestar de la población.

Precisamente, Ducker afirma: “Que el verdadero recurso dominante y el factor absolutamente decisivo no es ya el capital, ni la tierra, ni los recursos naturales, es el conocimiento de las personas.” ( p 62 ). Por ello, en los últimos tiempos, la principal riqueza de un país o nación radica en los niveles de conocimiento y la solidaridad de su gente. De tal forma, que cuando se habla de Capital Humano o Social, se refiere entonces a la riqueza más importante y valiosa de todas: Su gente. De lo antes citado, el Capital Social no es otro concepto o categoría de moda, o es la panacea que resuelve los problemas de la humanidad.

De acuerdo con Coleman, el Capital Social es un término para descubrir los recursos de los individuos que emerge de los lazos sociales. Bourdieu lo define, como el uso de las ventajas y oportunidades que obtienen las personas al ser miembros de ciertas comunidades. Putnam señala, que el Capital Social está comprendido por aquellos factores que se encuentran dentro de una comunidad y que facilitan la coordinación y su cooperación con beneficios mutuos. Esto se traduce en que, si se trabaja en equipo, o en una comunidad donde hay confianza, el resultado será más efectivo que el realizado en una comunidad o sector, donde no existen estos valores. Mas adelante, el Banco Interamericano de Desarrollo (1999 ) plantea: “ El Capital Social se trata de un conjunto de normas, instituciones, y organizaciones, que promueven la confianza y la cooperación entre las personas, comunidades, y la sociedad en su conjunto”. Por ende, es importante diferenciar lo que es Capital Social y Capital Individual.

En ese sentido, Kilksberg ( 2004 ) señala, que un estudio realizado por el Banco Mundial expresa, que el crecimiento económico está actualmente determinado en un 64% del capital humano y social; es decir, que las dos terceras partes y sólo un tercio está conformado por el capital tradicional. De lo expuesto se observa que, las sociedades deben desarrollar y acumular capital humano y social. En cuanto a América Latina, ha habido una disminución del capital humano y social que se traduce en un retroceso significativo en esos campos” ( p 9 ).

Dentro de este contexto, el capital social ha implicado colocar en el foco de desarrollo factores poco desarrollados tales como: La confianza, la capacidad asociativa, a conciencia, la ética y los valores. De allí, que las mediciones realizadas indican que, estos factores tienen incidencias directas en los desempeños macroeconómicos, productivos, sociales y políticas de los países. La capacidad asociativa se vincula principalmente con la habilidad de una sociedad de generar todo orden de formas de cooperación. . Otras expresiones de capital social se manifiestan a través de la responsabilidad social de la empresa, el voluntariado y el trabajo comunitario.

Por otra parte, los 29 países que concentran el 80% de la riqueza mundial, deben su prosperidad en 67%, al capital social (educación, investigación, científica, tecnológica ), un 17% en sus recursos humanos y un 16% en equipos. En consecuencia, industrias como la informática, la biotecnología, las telecomunicaciones, entre otras, ya no dependen de los recursos naturales, ni de mano de obra barata, ni de capital, sino de un nuevo factor de producción, como lo es el conocimiento, y el capital social. Por ende, que no cabe ninguna duda de que el capital humano y social, así como su conocimiento, serán por mucho tiempo la llave que asegurará el futuro y la prosperidad de las naciones.

CASO VENEZOLANO
En relación al capital social en Venezuela, se toma en consideración la opinión de Guevara (2004), donde explana: “ En el último quinquenio, se ha venido produciendo una emigración masiva de técnicos y profesionales, para prestar su calificado concurso en otros países, debido a la falta de empleos y, a ello hay que agregar, los más de veinte mil despedidos, por el régimen, de PDVSA, lo que incrementa la descapitalización profesional y técnica . La misma requiere de una rápida respuesta del Estado, a fin de disminuir la dependencia de expertos y consultores foráneos. Está respuesta tiene que darse bajo una estrategia, que incluya la repatriación de talentos, programa de capacitación y entrenamiento dentro y fuera del país, así como, un mejoramiento cualitativo de las unidades de postgrado de las universidades y la infraestructura física y económica del capital humano y social en los institutos de investigación”( p 4 ). De lo planteado, se permite puntualizar que, de no ocurrir un cambio de políticas o una rápida transición al uso pleno de su capital humano y social, el país puede ver seriamente comprometido su crecimiento y el desarrollo de las futuras generaciones, a pesar de los ingentes precios petroleros que existen en el mercado internacional.

Finalmente, concluye el estudio, que el capital social es una de las herramientas fundamentales en el desarrollo de cualquier sociedad, comunidad, grupos, etc. Que el capital social es una de las maneras de construir un cambio significativo en una comunidad. Y que en el mundo existen distintas organizaciones que promueven y estimulan el desarrollo del capital social a fin de mejorar la calidad de los ciudadanos

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