Cómo emprender en Venezuela

Cómo emprender en Venezuela

En Venezuela existe la creencia casi que, generalizada, de que no se puede emprender en el país porque las condiciones del entorno no lo permiten.

Es cierto que emprender en tiempos de crisis nunca ha sido fácil. Es más, la incertidumbre del entorno que arropa o condiciona a los empresarios actuales refleja el efecto de una serie de factores que contribuyen a desvanecer las ocurrencias de iniciativas emprendedoras. Y si a la referida incertidumbre, se le añade la información que diariamente desalienta o disminuye las expectativas de los potenciales emprendedores venezolanos, tales como: noticias negativas sobre la situación económica nacional e internacional, el número de empresas que han cerrado sus puertas, la escasez de materias primas para soporte de la producción, la hiperinflación de precios, el bajo poder adquisitivo de la población y otras.

No se pone en duda esa realidad; sin embargo, esa situación no debería ser una excusa para quedarse de brazos cruzados y permitir que nuestro futuro lo guíen eventos que nosotros no podamos controlar y optemos por culpar a los factores externos a nuestra situación y de lo que pasa en nuestras vidas. Ya lo decía Peter Drucker, gestionarse a sí mismo pasa por conocer; sus fortalezas, sus valores y como se desempeñan mejor.

Visto de esa manera, escenarios como el descrito contribuye a que muchas veces se pase por alto o se menosprecien diferentes oportunidades que, al mismo tiempo, pudiesen ser un buen aliciente para emprender. No hay dudas, que hay distorsionadores de la realidad, tales como el miedo, el desconocimiento o la carencia de experiencia que, en conjunto, hacen que disminuya el atractivo de las iniciativas empresariales en los ciclos de contracción económica como el que se vive en el país. Pero también se ha dicho, que muchos de los emprendimientos o iniciativas de nuevos negocios, son consecuencia de las necesidades y carencias de productos y servicios detectadas para la satisfacción de los potenciales consumidores o usuarios.

De ahí que, haya otro grupo de venezolanos que han escogido actuar proactivamente desarrollando estrategias para afrontar las adversidades y; al ejecutar las mismas, han encontrado oportunidades en las crisis. Ellos saben que muchas cosas están mal, pero antes que lamentarse todo el día de que las cosas están mal, prefieren observar el entorno e identificar necesidades insatisfechas. Tienen los ojos abiertos para ver las oportunidades que traen los cambios y les sacan provecho a las debilidades de sus competidores. Es decir, para hacer todo esto bien, se debe cultivar una profunda comprensión de sí mismo; no sólo de cuáles son sus fortalezas y debilidades, sino también de cómo se aprende, cómo se trabaja con otros, cuáles son los propios valores y dónde se puede hacer la mayor contribución. Porque sólo cuando se opera a partir de fortalezas se puede alcanzar la verdadera excelencia.

Estos últimos, con un optimismo inteligente o racional, han podido navegar las aguas turbulentas del entorno venezolano y desarrollar competencias para aprovechar las oportunidades y minimizar las amenazas. Entienden su entorno, sus competidores, escuchan a sus clientes para entender sus necesidades y desarrollan una oferta basada en los requerimientos de los mismos. Estas compañías escogen los segmentos de mercado adecuados para competir y han identificado sus competencias fundamentales para dedicarse a actividades que los diferencian de sus competidores. 

Conviene aclarar que las empresas exitosas, no parten del principio que la forma de operar una empresa en este país es diferente por el hecho de que su entorno es cambiante y no creen que el país sea un mercado atípico. Ellas utilizan planes estrategicos de negocios profesionales y flexibles con herramientas gerenciales probadamente acertadas internacionalmente, que ayudan a vislumbrar y considerar tanto escenarios positivos como negativos. Podríamos asegurar que los buenos consejos para gerenciar en este tipo de situaciones, no provendrán de familiares y amigos, es un ejercicio más profesional lo que se requiere.

Lamentablemente la mayoría de los emprendimientos en Venezuela no se construyen utilizando herramientas gerenciales profesionales, los emprendedores no se preparan para sacar a flote sus empresas. Esta es una de las razones determinante del fracaso de tantas empresas; los emprendimientos no se gerencian de forma profesional utilizando las herramientas gerenciales adecuadas.

Es cierto que existen problemas en los diferentes sectores del mercado nacional, sobre los aspectos que están relacionados con la credibilidad, con el crédito, con los riesgos asumidos, con el poco poder adquisitivo de la mayoría de la población. No obstante, el mercado está sufriendo transformaciones y provocando, a su vez, importantes cambios estructurales que efectivamente afectan al emprendimiento y a la vida económica de los diferentes agentes. Esto tiene su repercusión sobre la demanda, que se ve alterada, lo cual provoca al mismo tiempo cambios en los diferentes sectores y, en consecuencia, en la situación competitiva de las empresas que los integran.

De ahí que, si se está valorando la posibilidad de iniciar un negocio formalmente, se debe tratar de responder a varias preguntas que pueden condicionar la potencialidad de la iniciativa emprendedora.  Es decir, Investigar, ¿si el escenario que tenemos actualmente es factible de cambio? ¿será posible en tiempos de crisis, encontrar una oportunidad en el mercado? ¿la rentabilidad del negocio hará posible enfrentar a la competencia? ¿será posible obtener créditos accesibles que permitan apalancar el proyecto en cuestión?

Y en general, ¿es buena mi idea de negocio?

anavarro@deproimca.com

One Comment

  1. Arturo Navarro

    No dejes de consultar está revistas, en ella encontrarás buena y actualizada información

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