Criticando con éxito

“No discutas nunca, en lugar de ello analiza los pros y los contras de algo. Negocia lo que quieras, pero no discutas. Es posible ser sincero, abierto y expresar, incluso, sentimientos negativos, sin discutir, no pelear”.
John Gray

Lo cierto, que mientras permanece en esta dimensión, usted constantemente está sometido a los influjos de la crítica y debe tener presente, en el caso que desempeñe como gerente, jefe una organización, docente, el reconocer con cierta frecuencia las acciones bien hechas, los trabajos correctos, el buen comportamiento, la actitud adecuada, pues ello proporciona una buena colaboración dando paso a nuevos reconocimientos. Debemos reconocer, más a menudo, el buen comportamiento que criticar el malo.

En euroresidentes.com encontramos unas aportaciones que consideramos importantes señalarlas, como el criticar es un factor importante en la escala de pensamientos negativos que nos perjudican psíquica y físicamente, según la psiconeuroinmunologìa.

Pasamos horas en analizar con detalle los defectos de los demás. Es un tiempo precioso que podríamos emplear en observarnos a nosotros mismos y combatir esos mismos defectos. Si vas a criticar a alguien, practica el «pensamiento opuesto». Analiza de forma honesta, sincera y valiente, ese mismo defecto en ti. Tu mente adquirirá mayor grandeza, si la empleas en autoanalizarte y en tratar de superar tus propios defectos.

Dale Carnegie daba el siguiente consejo: «Hable usted de sus propios errores, antes de criticar al prójimo». Cuando llame la atención a su hijo por algo, piense en lo que hacía usted a su edad. Comience diciéndole: «Yo también a tu edad hacia lo mismo, incluso peor que tú…». Es muy sabio aplicar el dicho: «Antes de que digan, digas»; esto es, nos indica que es mejor adelantarse a los demás, en explicar los defectos propios.

Piense en cómo hemos reaccionado nosotros mismos ante las críticas. Si no tiene mala memoria, recordará que hemos reaccionado, en el mejor de los casos, a la defensiva o auto justificándonos; en el peor de los casos, atacando los defectos de la persona que critica. Recuerde ahora cómo ha reaccionado ante una alabanza generosa. Probablemente ha intentado actuar para merecerla realmente. Practique el arte de la tolerancia, la comprensión, la generosidad… le conviene.

Piense en política. Lo que diferencia a un estadista de un simple político, es la capacidad para ceder y llegar a acuerdos de estado, en beneficio de una nación. El estadista invita a la oposición a «apuntarse el tanto», a pactar y avanzar en temas importantes para un país. Es imposible que un estadista moderno emplee la crítica ácida y descalificadora con su adversario político.

Piense en la empresa. Los grandes empresarios son generalmente grandes líderes, personas capaces de motivar a cientos o a miles de personas, de hacer equipos, de entusiasmarles e ilusionarles con sus objetivos y ganar la dura batalla de la competencia. No critican, alaban, motivan. Criticar es una pérdida de tiempo y de dinero. Saben muy bien que la productividad crece con la motivación.

Usuarios lycos. es. Nos proporciona, a favor de manejar la crítica, el considerar los siguientes aspectos:

1. Delimitar el comportamiento que quiere criticar.
2. Haga que su crítica sea lo más específica posible.
3. Asegúrese de que el comportamiento que critica es posible de cambiar; y de no ser así, no lo critique.
4. Use enunciados en primera persona y evite amenazas y acusaciones.
5. Asegúrese de que la otra persona entiende su crítica y la razón de la misma. No farfulle ni hable demasiado rápido. Ni siquiera la mejor de las críticas sirve, si la otra persona no entiende lo que dice.
6. No insista demasiado. Una crítica larga y repetitiva induce, simplemente, a que la otra persona se «desconecte». Tampoco convierta sus críticas en discursos; cuando el que escucha se aburre, no presta atención.
7. Ofrezca incentivos para el cambio de comportamiento, y comprométase a colaborar para resolver la situación.
8. No deje que sus propios sentimientos negativos, tiñan lo que está diciendo. Cuide de que su voz no transmita matices de hostilidad o sarcasmo. Evite los gestos coléricos, como pueden ser los puños cerrados, ceño fruncido, y dedos acusadores; las actitudes no verbales deben reforzar sus palabras, en vez de contradecirlas.
9. Demuestre su empatía con los sentimientos o con el problema de la otra persona.
10. Resérvese la crítica para el momento y el lugar adecuados. Una crítica espontánea puede llevarnos a decir cosas, que no tenemos realmente intención de decir, o a expresarnos de manera destructiva.
11. Considere la posibilidad de prevenir una reacción hostil a su crítica, «prediciendo» la reacción de la otra persona: «Sé que puedo decirte esto, porque tu eres capaz de asumirlo y tomarlo bien».
12. Si su crítica produce resultados positivos, reconózcalo y agradézcalo verbalmente.

Por último: En favor de los emprendedores, encontramos las siguientes sugerencias: Si uno de sus subordinados ha cometido un error serio, puede criticarlo sin que se ponga a la defensiva, tomando en cuenta estos consejos:

Apéguese al mensaje. No mezcle el halago con la crítica, ya que ese enfoque ablanda su crítica… y, además, echa a perder el halago. Llegue a un acuerdo en los puntos que ha planteado.

Asegúrese de que la persona entienda sus inquietudes y esté de acuerdo sobre la seriedad de su error. Idee una solución o acción correctiva. Si la situación puede arreglarse, arréglela. Pero, por favor, no rescate al empleado. Él fue quien cometió el error. Le aseguro que aprenderá más al tener que plantear una solución.

Déjelo pasar. Si generalmente su colaborador es buen trabajador, no insista en el problema. Repetir siempre la misma historia lo ofenderá y sus compañeros de trabajo lo percibirán a usted, como una persona poco comprensiva.

Pagina Web: www.camova.com.

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