El Cómplice Silencioso

La segunda vez que escuché este término, también fue en un ambiente laboral; pero ahora la situación era diferente, se trataba de algunos trabajadores atentando contra la empresa, su patrimonio y, por consiguiente, contra todos los que en ella se desenvolvían. Y, en este caso, el trabajador que me manifestó esto, tenía el temor de ser maltratado por sus propios compañeros de labor, en el caso de manifestarse contrario a ellos.
Situación que motivara en mi persona, la inquietud de preguntarme: ¿cuál era realmente el mundo y circunstancias para que existieran los cómplices silenciosos que permitieran esto?
Concepto errado de las partes, era el suponer que la situación nunca iría en contra de ellos, sin tener en consideración el daño que ocasionaban con su comportamiento, creando resentimiento, malestar y pérdidas económicas por desmotivación del personal o por daños directos o indirectos.
Y la respuesta vino inmediatamente a mí. Definitivamente era una mala política, tanto de arriba hacia abajo, como de abajo hacia arriba; pero política al fin, que desde un principio debió ser claramente establecida y por esas cosas, de nosotros los seres humanos, la dejamos pasar por no considerarla importante y vital, sobretodo en esta nueva época, hasta que creció de tal manera, que realmente escapó de control.
La cultura organizacional debe ser la base de toda actividad empresarial. Ella fijará las políticas a seguir y creará valores en su interior, que permitirá un desarrollo laboral dentro de los conceptos fundamentales de la política empresarial como metas y objetivos, tanto interna como externamente a la empresa. Los mismos que deben estar siempre destinados a buscar el éxito total.
Lamentablemente, existen muchas actividades empresariales que nunca se preocuparon por fijar una política organizacional y, si tenemos en cuenta el concepto de globalización, esto definitivamente es fatal.
La conducta y comportamiento dentro de la actividad empresarial, debe ser claramente definida y orientada al entendimiento y aceptación de todos los componentes de la misma; las normas en ella deben ser cumplidas por todos; caso contrario se estará yendo contra la misma empresa.
Como dato curioso, las grandes organizaciones fijan su política en una fuerte y bien orientada cultura organizacional, situación que difícilmente pude apreciar en medianas o pequeñas organizaciones, cuando por la misma estructura, debería por lógica, ser diferente.

*Asesor Empresarial

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