El desarrollo laboral del hombre

Partiendo de la premisa que la mayoría de seres humanos nacemos con las mismas capacidades físicas y posibilidades mentales, analizaré el por qué se producen las diferentes jerarquías y especialidades en el transcurso de nuestras vidas activas, dando las pautas que sobresalen en cada una de estas actividades. Las mismas que detallaremos basándonos en comportamientos y actitudes en el desarrollo de nuestra labor, tratando de identificar cada una con nombres que de por sí, nos darán una idea del comportamiento y desarrollo laboral.

El hombre cerebro.-
Este tipo de persona es el que podemos encontrar en diferentes posiciones de la empresa, buscando cambiar, para bien, todas las acciones y situaciones, siempre que crea que merecen un cambio de dirección para mejorar y que muchas veces no son tomados en cuenta con la debida importancia, debido a la falta de visión de las jefaturas; pero en un futuro mediato, tomarán control y posición de la empresa. Normalmente está conformado por personas instruidas y preocupadas de actualizarse constantemente. Personas innovadoras.

El hombre máquina.-
Este tipo de persona es el hombre que desarrolla el trabajo en forma rutinaria y repetitiva. Por lo general, muy limitado y muy difícil de aceptar los cambios. No le gusta cambiar el sistema de trabajo, pero el suyo, siempre lo realiza en forma satisfactoria; no se proyecta, ideal para algunos tipos de trabajo y negativo para otros.

El hombre luz.-
Este tipo de persona es el que nació con un don determinado como, pintores, carpinteros, mecánicos, soldadores, etc. Es el ideal para el trabajo y el objetivo de muchas empresas, las mismas que invierten tiempo y dinero en encontrarlos y capacitarlos. Normalmente desarrollan toda su concentración en su arte y difícilmente dedican tiempo a otras cosas y cuando lo hacen, mayormente fracasan.

El hombre contacto.-
Esta persona, en ciertos tipos de empresas, da excelentes resultados, convirtiéndose en indispensable, por el ahorro de tiempo y dinero para la empresa en sus diferentes necesidades y actividades. Su capacidad radica en la predisposición de relacionarse a escala general en el mercado y mantener excelentes contactos, los mismos que usa para su provecho y por ende para la empresa. Estas personas deben ser apoyadas para que siempre estén en vitrina.

b>El hombre ley.-
Es el tipo de persona que es respetado por el personal, su sola presencia obliga a caminar dentro de los objetivos y parámetros dados por la empresa. Normalmente recae esta responsabilidad en una persona justa y conocedora de la posición y del trabajo de los demás, que goza del respeto general por sus valores y ética. En este punto, muchas veces se da una situación un poco extraña , la misma que es el de infundir este respeto y orden sin haber sido nombrado para ello. Es el tipo de persona que muchas empresas quisieran tener.

El hombre pez
Este tipo de persona es la que busca siempre hacer lo que le gusta, evadiendo trabajar en las responsabilidades que se le asignaron, cuando no son de su agrado. Cuando está en algo que lo llena, es un buen trabajador. La pregunta en este caso sería ¿uno se acomoda a la necesidad de la empresa o la empresa se acomoda a la necesidad de uno?

El hombre comodín.-
El ideal para muchas empresas de pequeños horizontes, es una persona que se ajusta a todas las necesidades de la empresa sin objetarlas, asume todas las posiciones que le son encargadas sin tener la debida preparación, pero muestra interés y responsabilidad. En otras palabras, la salida de emergencia equivocada.

El hombre escalera.-
Es el típico caso del individuo con hambre de poder, el trabajo lo tratará de hacer a la perfección, buscando siempre que sus jefaturas inmediatas estén al tanto de sus logros no le importará en el camino hundir botes, si consigue los objetivos trazados por él. Bien manejado, es positivo para la empresa; caso contrario, puede fácilmente crear un caos interno que afectará el normal desenvolvimiento de la misma, ocasionando rechazo internamente en primera instancia y, posteriormente, lo conseguirá externamente. Es frío y calculador.

El hombre problema.-
Normalmente este tipo de persona se le podría llamar de doble personalidad. Una, para la jefatura y otra, para el personal bajo su mando y/o con vínculos a él. Pueden tener ciertas capacidades, lamentablemente los resultados, en su mayoría son negativos, por el maltrato que realiza con los subordinados y medio, quienes se encargan de prepararle su escalera de descenso, a mediano o largo plazo. Sin embargo, existen tipos de empresas que, por su actividad, pueden considerar a este sujeto un elemento importante; pero felizmente, no es algo genérico, ya que mayormente se da en empresas donde la mediocridad de criterio y profesional de los dueños y/o directorio, no conocen determinados temas, siendo este tipo de personas sus ocasionales salvadores.

Pues bien, después de haber analizado todas estas posiciones de desarrollo laboral del hombre y analizar el comportamiento individual de cada uno de ellos, se llega a la conclusión de que el desarrollo intelectual permanente del individuo es necesario, para poder superarse en su vida productiva, siendo esto en parte responsabilidad de la empresa. Digo en parte, porque el trabajador tiene que poner lo suyo.

La empresa tiene que pulir a cada uno de sus trabajadores, constante y continuamente, para poder aprovechar al máximo sus capacidades, reordenando y orientando cuando sea necesario sus actitudes y conocimientos, para beneficio de ella, del trabajador y de la familia laboral.

Existirán momentos y situaciones en las cuales, una persona desarrolle diferentes comportamientos laborales, los mismos que si son canalizados positivamente, darán paso a otro comportamiento laboral el cual será: El hombre solución.

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(*) M.B.A, Asesor Empresarial.

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