Según Blanca Carazo, responsable de Programas y Emergencias de UNICEF, "en 2014 dimos tratamiento a 2,3 millones de niños que tenían desnutrición aguda severa en situaciones de emergencia". 

¿Cuáles son las principales causas de la desnutrición infantil?

Las causas de la desnutrición tienen que ver con tres factores. En primer lugar, la falta de acceso a alimentos adecuados, tanto en cuanto a cantidad como calidad, que puede ser porque un niño no come lo suficiente o porque come solo cereal; no tiene una alimentación completa y variada. En segundo lugar, la intervención sanitaria; si un pequeño tiene infecciones recurrentes y no recibe una atención adecuada, esto deteriora su estado nutricional. Y por último, todo lo que tiene que ver con agua, saneamiento y entorno sano; la falta de agua en buenas condiciones o unas letrinas y entorno de higiene puede generar que los niños padezcan diarrea, pérdida de líquidos y, por tanto, falta de nutrición. Todo esto también está relacionado con las situaciones de pobreza.

¿A cuántos niños afecta la desnutrición en el mundo?

En el mundo hay 161 millones de niños menores de cinco años con desnutrición crónica. Y con desnutrición aguda hay 51 millones, de los cuales 17 millones con una desnutrición aguda grave que puede poner en peligro su vida.

¿Cuáles son los países afectados de manera más grave?

Donde más pequeños con desnutrición hay es en el África Subsahariana, donde están aproximadamente un tercio de los 161 millones de menores con desnutrición crónica. En Asia, hay sobre todo en India y Bangladesh, que reúnen más población infantil. Y también en América Latina es llamativo el caso de Guatemala, donde la desnutrición crónica alcanza unas tasas elevadas, en torno al 40%, al igual que en Níger (África); esto quiere decir que de cada diez niños cuatro tienen desnutrición crónica.

¿Qué puede hacer la ciudadanía para combatir la desnutrición?

Algo fundamental es que se conozca la situación de los niños en muchos lugares del mundo. También es de gran ayuda cualquier contribución económica, como socio o con un donativo, a los programas que UNICEF u otras organizaciones que llevamos a cabo programas para combatir la desnutrición. La solución a veces pasa por una aportación de dos euros, con la que se pueden tratar a dos niños con desnutrición aguda severa durante un día, y de 50 euros, que supone un tratamiento completo para un niño que dura entre cuatro y seis semanas.