¿Hiperinflación en Argentina?

Wilfredo Briceño.

Milei devalúa el peso Argentino y el dólar pasa de unos 390 a 808 pesos por $ lo que implica una devaluación de 52 % ((808-390/808)100). Naturalmente su impacto sobre los precios fue inmediato.

Los combustibles subieron de precio en diciembre 80 %, los alimentos aumentaron en ese mismo lapso 27 %, los medicamentos 36 %, los seguros a los vehículos 40 %, las mensualidades en los colegios privados 30 %, el transporte público 45 %, pero por la eliminación del subsidio se prevé incremento sobre 150 % en febrero, no hubo aumento de salarios, ni se prevé para este primer trimestre 2024, por lo que el salario real cayó 20% y la inflación, solo en diciembre aumentó 25 %; un agravante adicional, las tasas de interés que aplica a las tarjetas de crédito se liberaron, por lo que, el financiamiento mediante estos instrumentos se ve fuertemente comprometido. Solo en diciembre el segmento de pobres medido por ingresos devengados se incrementó, mínimo, 10 puntos. 

*Un feo augurio*.

Una devaluación de 52 % es un incremento de múltiples impactos, pero, es previsible, que el dolar no oficial, donde opere un sistema cambiario no unificado, cómo en Argentina, tienda a estabilizarse. No sucedió así. Cerró el año ligeramente sobre 1.000 pesos, lo que representa una brecha cambiaria (808/1000) que dice -es lo grave-, que el «mercado» no está creyendo en la viabilidad política del programa. 

Oído: no hablo de la pertinencia de la casi totalidad de las medidas. Apuntan en la dirección correcta. Es lo que debe hacerse en una economía plegada de desequilibrios fiscales y monetarios que implotan el sistema interno de precios y la tasa de cambio. Hablo, que los principales -y otros no tanto- actores económicos  dudan sobre la capacidad política de la Administración Milei de surfear el canibalismo político peronista que, por cierto, el 24 de enero, mediante el paro general ya convocado, mostrará, parte de los colmillos conque pretende devorar la vital necesidad de cambio que a gritos exige y necesita la tierra del prócer José Francisco de San Martín.   

Más aún: la subida del dólar no oficial jalonará hacia al alza los precios, y sí el Banco Central Argentino no reduce a la brevedad la brecha cambiaria la inflación de este primer mes del año sobrepasará el 30 %, eliminando la competitividad externa ganada con la primera devaluación por vía de la revaluación de la moneda nacional, lo que a su vez obligará a Milei a optar por otra devaluación. 

Nótese que no hemos tocado lo referente al destino final del DNU (decreto de necesidades urgentes). Soy de la opinión que el Cuerpo Legislativo Nacional probablemente, la reprobará. No por inconsistencias técnicas del programa, sino, por esa absurda conducta de los pueblos subdesarrollados de preferir el caos al bien común.

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