La Educación Familiar y su influencia en la Ética Profesional del Supervisor, Gerente o Directivo

Para muchos es un término, bastante sencillo de definir; sin embargo, se sorprenderían al ver los diferentes puntos de vista que podríamos usar para su definición. Sin la más mínima intención de entrar en una discusión académica y filosófica del término, y con la idea de entrar en tema, tomaré el punto de vista global, ya que siempre he creído que las cinco letras que conforman la palabra Familia van más allá del simple apellido; y así podemos afirmar que Familia es un grupo social (identidad común) de carácter primario que conforma los pilares básicos de toda sociedad, siguiendo este orden de ideas, podemos citar a Skolnick, quien afirma que “cada persona tiene su propia imagen de lo que debe ser la familia y vida familiar y permanece en la fuente de nuestras más grandes alegrías, nuestras más profundas inquietudes y nuestras más dolorosas heridas”.

Bien, pero ¿qué tiene que ver esto con la Ética? Mi estimado lector, nosotros los seres humanos, nacemos desprovistos de toda protección y es aquí donde la Familia juega un papel crucial y fundamental que nos marca para el resto de nuestra vida. Son muchos los estudios e investigaciones que demuestran que el lapso de tiempo, entre los 9 meses (en el vientre de la madre) y los 6 años después de su nacimiento, es fundamental y con una importancia única, ya que en ese periodo de tiempo es cuando se define gran parte de su individualidad. Sí, es cuando se forja su carácter, su personalidad, sus principios y valores morales y éticos. El niño, a través de ejemplos, consejos, enseñanzas y vivencias, provenientes de su entorno familiar, va amalgamando, diseñando y dándole forma a su vida de adulto y así encontramos, el ego centrista, la viveza criolla, la humildad, el respeto al prójimo, etc. etc..

Excelente, ya tenemos en forma muy simplista las bases para entrar en tema. Pero antes, debemos responder las preguntas: ¿qué es la Moral? y ¿qué es la Ética?, preguntas que nos invitan a entrar en profundidades filosóficas, que dejaremos para otra ocasión. Por ahora, haré un vuelo rasante y definiremos la Moral (palabra de origen latino, que proviene del termino mos “costumbre”) como un conjunto de creencias, costumbres, valores y normas establecidas en el seno de una sociedad (Familia) y como tal, ejerce una influencia muy poderosa en la conducta (actuando desde el exterior hacia el interior del individuo), funciona como una guía para obrar de cada uno de sus integrantes. De esta forma también definimos la Ética (proviene del griego ethikos (ἠθικός) «carácter») como un conjunto de normas que el individuo ha establecido y adoptado como resultado de su análisis, razonamiento y reflexión sobre la Moral. La ética estudia la Moral y determina qué es lo bueno, y cómo se debe actuar; es decir, es la teoría o la ciencia del comportamiento Moral.

Resumiendo, podemos afirmar que la Moral existe desde la misma existencia de la sociedad humana. Todo grupo (Familia) la tenia, la tiene y la tendrá. Ella en si, revela los valores buenos y malos de las acciones, lo que se puede hacer y, por ende, lo que está prohibido. Se fue construyendo a partir de las necesidades propias de la convivencia humana, que estaban inicialmente dirigidas por la sobrevivencia y la satisfacción de las necesidades humanas, mientras que la Ética nace posteriormente, a partir de los distintos planteamientos e interrogantes alrededor de las normas.

Esto está muy bien. Pero, ¿qué entendemos por Ética Profesional? Interesante, ya llegamos al centro de la discusión, y así la ética profesional la podemos definir como la ciencia normativa que estudia los deberes y los derechos profesionales asociados a cada profesión. También se le llama Deontología (del griego δέον «debido» y λόγος «tratado»), término introducido en el 1834 por Bentham en su magistral obra “Deontology or the Science of Morality”, donde se usa la palabra profesional de la forma más amplia posible, un profesional no sólo es quien tiene el cartón que lo acredita; más bien, se refiere a toda persona que ejerce una profesión u oficio y tiene por objeto resaltar, en forma categórica, la responsabilidad que circunscribe toda profesión u oficio en particular.

Ningún sujeto, nadie, es profesional por el sólo hecho de tener un titulo. Este tan sólo indica que se cumplió con ciertas normas técnicas, pero no le otorga, de por si, el carácter de profesional a quien lo posea. En efecto, en ningún momento señala que dicho propietario cumple con las cualidades éticas, intrínsecas de la profesión.

De esta forma, el ser profesional va más allá de ser un Ingeniero, un Licenciado, un Master (Magister) e incluso un Doctor (PHD “Philosophy Doctor”), indica cualidades éticas que circunscriben la profesión. Ella está directamente vinculada con la Calidad Moral de nuestro trabajo, el modo en que cristalizamos nuestro quehacer diario y, por ende, señala nuestra entrega vocacional, responsabilidad y honestidad intelectual, sin olvidar el respeto a nosotros mismos y a los que nos rodean.

Para concluir, recordemos lo citado en un párrafo anterior en donde “definimos la Ética como un conjunto de normas que el individuo ha establecido y adoptado como resultado de su análisis, razonamiento y reflexión sobre la Moral”, ahora bien, mi estimado profesional, si usted Supervisor, Gerente o Directivo. Deténgase un instante. Analice y reflexione sobre sus valores y principios morales. Hágase la siguiente pregunta: ¿estoy cumpliendo con lo establecido en la Deontología? Ánimo, errar es de humanos, nunca es tarde para rectificar y mejorar. Recuerde su entorno familiar, sus amigos y conocidos, sus vecinos, sus compañeros y equipo de trabajo, la empresa, Venezuela, todos como un TODO, contamos con usted.

Manténgase firme y nunca se aparte del sendero de la Excelencia.

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