Si estás atravesando un mal momento en tu empresa y te preguntas porque, tal vez sea momento de considerar si hay algo fallando en la gerencia. Con estos consejos para estar más motivado en tu trabajo, vas a saber si el problema es tuyo o de la empresa. En todo caso, siempre vale la pena evaluar la raíz de los conflictos o la baja de rendimiento en el trabajo.

Algunas veces pensamos que como empleados, o hasta como emprendedores, no es nuestra labor evaluar el rendimiento de la gerencia. No es así. Con más razón debemos tener ojo crítico a quienes están tomando decisiones, pues de ellos depende que la empresa funcione adecuadamente. No seas un observador, o peor, un crítico que no hace nada al respecto, si ves algo que puede perjudicar tu trabajo y el de los demás, identifícalo y cámbialo.

Si sabes que algo no funciona, estos signos te pueden ayudar a confirmar si es hora de cambiar la gerencia en tu empresa:

Las ventas han bajado y los nuevos clientes no se ven: una buena gerencia sabe enfocarse exactamente en generar nuevas ventas y atraer nuevos clientes. Sin importar la industria, cuando las ventas empiezan a decaer, lo hacen también las ganancias, y por ende, todos se ven afectados. Existen muchas razones por las que las ventas decaen, desde falta de competitividad, problemas de manufactura, mala estrategia de mercadeo, y hasta mal manejo de las cuentas.

Las deudas son muy altas y no paran de crecer: siempre hay momentos de deuda para todo negocio. Pero cuando estas sobrepasan toda ganancia y previenen la liquidez, la empresa está en problemas. Esto es un signo muy evidente de mala gerencia, pues es su labor identificar las deudas insostenibles y alejarse de ellas. Si ya existen, una gerencia productiva se dedica a encontrar formas específicas de salvar la empresa saldando deudas.

Falta planificación y delegación: esto es en especial cierto si trabajas en una empresa pequeña, pues a veces los CEO o presidentes de negocios más pequeños tienden a sentir la necesidad de controlar todas las tareas. Aun si esto no es el caso, las empresas muestran signos de mala gerencia cuando no hay suficiente planeación a largo plazo y cuando falta delegación de tareas cotidianas.

Muchas veces la productividad disminuye cuando hace falta un plan para metas en el futuro o proyectos de larga duración. También disminuye cuando las tareas del día de día no están bien definidas y pasan de mano en mano cada semana.

No hay comunicación y realimentación: hablar con los empleados, con los jefes, y con los clientes es clave para una empresa bien establecida. Si en tu empresa nunca hay reuniones para dar retroalimentación, o nunca recibes algo de crítica constructiva o felicitación por tu bien trabajo, entonces nunca sabes que estás haciendo bien o mal. Este es un signo significativo de falta de manejo de personal y de estándares en la empresa.

Venta de acciones interna: tal vez el signo más claro de que una empresa está en problema es cuando los altos ejecutivos de esta misma buscan deshacerse de sus propias acciones. A veces, buscan que los mismos empleados las compren, lo cual es solo aún peor para aquellos que son la base del trabajo. Si notas que esto está sucediendo en tu empresa, piensa dos veces si quieres quedarte allí.

Cuando el problema es una crisis de dinero, todavía hay esperanza, como con estos consejos en Gananci. En todo caso, parte de la solución es identificar que hay una mala gestión y cómo se puede arreglar. No te quedes callado si notas que tu empresa está en problemas, pues solo empeorará la situación para ti y tus compañeros.