Un caso de abuso infantil, eficiencia profesional de la PNP como también corrupción

Fui contactado por un Señor que acudía desesperado a nuestra ONG «El Capital Humano» para ayudarlo en los trámites necesarios, ante una de las comisarías correspondientes de San Juan de Lurigancho, para poder sacar a su hija y nieto de la casa familiar de la pareja de su hija, quien la sedujo a ir con él hace 1 mes aproximadamente, llevándose a su criatura de otro compromiso. Ya que dicho energúmeno había propinado una paliza a la hija de este señor de 19 años, así como también a su nieto de 10 meses de edad un día atrás, la chica pudo en algún momento escapar momentáneamente, para llamar al padre e informar este hecho, lo que manifestó a la policía en el momento de llegar a la comisaría correspondiente, siendo la respuesta del técnico encargado de la puerta: Pero ya sabe cómo es, señor. A lo que el padre de familia le contestó: Claro no hay problema. Quedé intrigado sobre esta respuesta y su origen.

Las mismas palabras que fueron mágicas, por que en cinco minutos literalmente, delante de nosotros, se encontraba una unidad de la comisaría. El chofer era un técnico y su acompañante otro técnico de mayor rango. La casa en cuestión se encontraba aproximadamente, a unas 14 cuadras de distancia de la comisaría. En el camino, el técnico acompañante indicó al padre de familia, cual debería ser su posición frente a los miembros de esa casa, lo cual me pareció muy correcto, ya que muchas veces por situaciones como esta, se actúa con el hígado y, definitivamente, esa posición no nos llevaría a ningún lugar y la autoridad, orientaba correctamente.

Cuando llegamos a la casa, sale la madre de la pareja y es emplazada por el policía, a que haga venir inmediatamente a la chica, orden que se cumple sin cuestionamientos. Completamente nerviosa y asustada por la situación, sale la chica, ella balbuceando palabras inentendibles, mirando a todos lados, situación propia cuando el terror domina, y en estos momentos el Policía le ordena que traiga a su bebé. En un principio se negó, argumentando que estaba durmiendo, pero después de una segunda orden enérgica por parte de la autoridad, trae al niño.

La impresión que tuvimos todos los presentes, al ver a la criatura toda golpeada, realmente es muy difícil de describir fuera de su comportamiento, no propio de un niño de su edad.

El técnico, cumpliendo la ley como debe ser en estos casos, inmediatamente lo tomó y llevó a la comisaría, junto a todos, incluyendo al animal causante de tamaño daño: todo era cuestión de trámites. Algo que no me pareció correcto, fue el hecho que tomaran datos de los involucrados en conjunto, ya que el energúmeno escuchó perfectamente la dirección del padre, donde se llevaría a su hija y nieto, sistema que, por lógica, debería ser de otra manera.

Culminado todos estos trámites, procedí a despedirme del ahora en parte feliz padre y a la vez abuelo, como de la madre y niño. Ya todo estaba en orden ya que los dejaba con el individuo, pareja de la chica, detenido, esperando un fiscal para la denuncia respectiva, mientras la chica como el bebé eran llevados al médico legista. Qué orgulloso y seguro me sentí por la actuación policial. En momentos de salir de la comisaría y dejar que la justicia siga su camino, pude apreciar que el técnico llamó a un costado a mi defendido y le exigió un pago de 120 soles por ” la gestión”, lo que tumbó en mi el reconocimiento a la efectividad de nuestra PNP y trajo a mi memoria con tristeza ese lema: EL HONOR ES SU DIVISA, fue algo así como despertarse de un bonito sueño, cayéndose abruptamente de la cama.

Camino a casa, recibo una llamada del padre de la chica, quien me indicaba que fueron al médico legista de la zona, pero la policía se dio con la sorpresa que no le habían renovado el contrato, por lo que se estaban enrumbando a Santa Anita. Pensé en la distancia, cómo la gasolina que él tendría que pagarla y en la falta de coordinación de mis autoridades; pero en fin, hay que ser positivo y pensar que algún día todo esto cambiará para bien.

(*) Asesor Empresarial

Fuente: http://apoyoydefensadelasociedad.blogspot.com/2011/05/un-caso-de-abuso-infantil-eficiencia.html

Direcciones-E: [email protected] / www.elcapitalhumano.com

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