Acoso universitario

«La parte más importante de la educación del hombre es aquella que él mismo se da.»
Walter Scott

No porque la universidad se dedique a la docencia y la ciencia está exenta de comportamientos criticables como el ‘mobbing’», todo lo contrario, éste lo encontramos en su seno.

Dentro de las universidades se manifiesta el ‘mobbing’, acoso, perjudicando seriamente el clima universitario, su atmósfera y lo que es más, afectando seriamente el comportamiento, rendimiento del acosado y a la misma comunidad universitaria.

Se ha escrito significativamente, sobre el interés que en estos últimos años ha despertado el estudio de esta problemática, dando origen a abundante material didáctico que debe ser tomado muy en cuenta.

Es sabido, que el concepto de acoso grupal o ‘mobbing’ fue introducido en las ciencias sociales por el etólogo Konrad Lorenz, como extrapolación de sus observaciones en diversas especies de animales en libertad. En su significado original más simple, se llama ‘mobbing’ al ataque de una coalición de miembros débiles de una misma especie contra un individuo más fuerte. Actualmente, se aplica a situaciones grupales en las que un sujeto es sometido a persecución, agravio o presión psicológica por uno o varios miembros del grupo al que pertenece, con la complicidad o aquiescencia del resto. En realidad, el fenómeno, aunque escasamente estudiado, es conocido desde antiguo como síndrome del chivo expiatorio y síndrome del rechazo de cuerpo extraño.

‘Mobbing’, se define como el acoso moral en el trabajo. Define una situación en que una persona (o a veces un grupo de personas) ejercen violencia o presión psicológica extrema, de forma sistemática y recurrente y por un tiempo prolongado, sobre otra persona o personas en el lugar de trabajo, con la finalidad de destruir las redes de comunicación del acosado, destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr que, finalmente, esa persona o personas acaben abandonando el lugar de trabajo.

Las consecuencias del ‘mobbing’ afectan a las personas víctimas del acoso a nivel psicológico, físico, familiar y social, así como a la universidad que ve disminuida su eficacia en el rendimiento correcto de los profesionales que forma, en su organización laboral y su competitividad potencial. En el plano social el coste económico para los recursos del país se ve también influenciado negativamente por la demanda de atención requerida.

En un estudio realizado para las universidades españolas se señala, que la estructura organizativa de la universidad establecida en departamentos permite que no exista un responsable claro que asuma las responsabilidades de las acciones emprendidas y, muchas veces la persona encargada de desempeñar la función de dirección, suele ser un gestor que funciona a base de votos y nombramientos y que no suele tener que justificar sus actuaciones más que de una manera formal. Estas son las causas que, con el tiempo, dan lugar a la creación de normas implícitas y estructuras de poder informales y paralelas que perduran más allá de los mandatos de los claustros universitarios. Al final actuaciones tipificadas como acoso, se acaban viendo como algo normal y no se cambian.

Según un reciente informe, presentado en unas jornadas sobre Acoso Moral en el ámbito laboral de la Universidad de Valladolid, celebradas el 3 y 4 de marzo de 2006, se pone de manifiesto que el 2,5% de los trabajadores de Castilla y León sufre ‘mobbing’ y una de las conclusiones a las que se han llegado en estas conferencias, es que es necesario detectar posibles actitudes ilícitas en los diferentes centros de trabajo como pueden ser la agresión verbal o psíquica y denunciarlas para evitar que estas acciones se generalicen.

La Universidad de Carabobo nuestro caso, no se escapa del ‘mobbing’. Son muchos los profesores que se han visto afectados por el acoso del estudiantado.

Me recuerdo que ciertos dirigentes del centro de estudiantes de años atrás, usaban el acoso, la amenaza, como arma para intimidar al profesor; muchos lograban su objetivo intimidando al profesor, el que muchas veces cedía, especialmente, cuando se amenazaba a algún miembro de la familia. Son varios los profesores que me recuerdo, se vieron afectados hasta en sus bienes materiales, como daño a sus automóviles; en mi caso personal me sucedió dos veces.

Desde luego, esto se ha venido eliminando poco a poco; aunque no puede negarse, que mucha de la complicidad de este acosamiento estaba apoyada por algunas autoridades, a fin de obtener votos para sus cargos.

La atmósfera que se manifestaba en la Universidad tiempo atrás era negativa; afortunadamente se ha venido mejorando al no permitírsele al estudiantado hacer uso del acoso para logra sus objetivos, muchas veces injustificados, contra algunos profesores porque no le eran gratos o porque no compartían con las acciones que emprendía algunos líderes estudiantiles. La Comunidad ha sido testigo de estos hechos que perjudicaron seriamente a la universidad.

Desde luego, se da el caso también en donde algunos profesores haciendo uso de su investidura hacen uso del acoso para con aquellos estudiantes con los que nos simpatiza, hasta muchas veces se ha dado el acoso sexual, originando serios conflictos.

Se sugiere tomar en cuenta, que las maniobras principales que el mediocre inoperante activo utiliza para el acoso psicológico de su víctima, son las siguientes:
a) Someterle a acusaciones o insinuaciones malévolas, sin permitirle defenderse o expresarse.
b) Aislarle de sus compañeros, privarle de información; interrumpir o bloquear sus líneas de comunicación.
c) Desconsiderar e invalidar su trabajo, distorsionar o tergiversar sus actividades y comentarios, atribuirle motivaciones espurias o vergonzantes.
d) Desacreditar su rendimiento, dificultar el ejercicio de sus funciones, ocultar sus logros y éxitos, exagerar y difundir, fuera de contexto, todos sus fallos, tanto reales como aparentes.
e) Comprometer su salud, física y psíquica, mediante una constante presión estresante que favorece las alteraciones depresivas, psicosomáticas, y actos de huída que pueden llegar hasta la renuncia brusca al puesto laboral o al suicidio.

Confiamos, que las universidades deben estar más atentas para que el acoso no se manifieste abiertamente, tomarse las medidas necesarias para evitarlo, hacer uso de las sanciones y correcciones que ello conlleva.

Dirección-E: www.camova.com.

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