Cambio Organizacional y Comportamiento Organizacional

Resumen

Una buena gerencia, siempre debe estar atenta ante todo lo que se genera de los cambios organizacionales, de sus propias funciones, desempeño, visión, a fin de garantizar un buen comportamiento organizacional que favorezca a todos, que conlleve a resultados que indiquen la garantía de un buen clima organizacional, que fortalezca la cultura organizacional de la empresa bajo su responsabilidad.

Nos interesa mucho el desarrollo de este tema, porque las Pymes venezolanas -nuestro interés- se integre más a garantizar los efectos de los cambios, así como darle paso a aquellos requeridos más en un escenario de incertidumbre, riesgoso, como el que actualmente Venezuela afronta en lo concerniente a su actividad empresarial. Productividad.

Palabras Claves

Alcance, repercusiones, clima, cambio.

Notas interesantes, fundamentos, alcance

Clemente Valdés Herrera, nos comenta, que se considere que el cambio puede surgir como consecuencia de fenómenos ocurridos en el entorno o en algún subsistema de la organización. Estos fenómenos pueden ser por factores sociales, económicos, tecnológicos, e incluso políticos. Esencial también es tener en cuenta que el cambio no lo origina una sola fuerza; en sentido general, actúan varias de estas, dentro de un ambiente complejo; luego, se puede decir que es multicausal y multidimensional.

Otro aspecto importante del cambio, es que puede manifestarse de manera incremental o transformacional; el primero, con pequeñas variaciones que se incrementan y el segundo, con variaciones más profundas.

Lo importante es que tengamos claro varios aspectos tales como:

¿Qué es el cambio?
¿Cómo se manifiesta?
¿Qué efectos pueden ocurrir en el sistema organizativo?
¿Cómo enfrentarlo?
¿Qué acciones tomar?

Por su parte, José Manuel García López nos aporta, que consideremos además, que el cambio significa pasar de una condición a otra y afecta a individuos, grupos y organizaciones por igual; todas las organizaciones experimentan cambios de algún tipo y cada vez son más veloces. Los cambios más frecuentes en las organizaciones, son los provocados en la estructura debido a fusiones, escisiones, adecuación del tamaño por crecimientos o reducciones, los provocados por la tecnología, por la cultura organizacional y la sociedad misma.

Desde luego, hay factores externos que también inciden significativamente en el comportamiento organizacional de las empresas, por incidencias de variables de contingencias, como el caso específico de Venezuela, en donde el actual Gobierno, bajo la dirección del presidente teniente coronel Hugo Chávez Frías de tendencia socialista, ha incidido significativamente en la operatividad, funcionalidad del sector productivo del país, con sus programas de Gobierno, acciones en las empresas, especialmente las Pymes, afectando a muchas de ellas en su operatividad; hasta el extremo, que algunas han dejado de operar.

Nos recuerda García que no olvidemos lo que nos aportan además, Chruden y Sherman, (1999), cuando señalan que existen cuatro razones para hacer cambios en las organizaciones. 1). Mejorar los medios para satisfacer las necesidades económicas, 2). Aumentar la lucratividad, 3). Proporcionar trabajos a los seres humanos y 4). Contribuir a la satisfacción y bienestar social de los individuos.

Además que hay también reconocer, que existen tres realidades en el cambio; por un lado, está en todas partes, además, es constante y el ritmo con que se presenta es cada vez más veloz y esto provoca que:

Las organizaciones enfrenten una amplia variedad de drásticos cambios, de reglamentaciones gubernamentales, otras experimentan la desregulación; algunas se fragmentan, en tanto que otras se fusionan, algunas ven contraerse su mercado y otras se ven lanzadas al mercado global, participan en fusiones o adquisiciones hostiles, mientras que otras han aplicado desbastadores programas de recorte, con violentos efectos psicológicos y económicos en sus empleados. Para sobrevivir, la decisión que enfrentan las organizaciones, no es la de si cambiar o no, sino la de cuándo y cómo lograr que el cambio ocurra más exitosamente… (Davis, Keith y Newstrom, John W., 2000: 429).

Definitivamente se dice, en todas las organizaciones se efectúan constantemente cambios, en la mayoría de los casos estos son pequeños; los mismos se realizan como consecuencia de hechos o situaciones ya ocurridos, por lo que tienen un efecto reactivo; estos cambios aunque necesarios, no son los cambios planeados que se realizan con una visión adelantada, con un plan premeditado, o sea, de manera proactiva.

Lo cierto es, que ante esta realidad de afrontar los cambios, la gerencia debe hacer uso del cambio organizacional planeado. De ahí que se diga, que el cambio organizacional planeado se puede expresar de la forma siguiente:

“Proceso intencional, premeditado y sistemático que a través del rediseño de la organización, tiene como propósito la adaptación a los cambios del entorno o a desarrollar nuevas metas”.

Se nos dice además, que el cambio planeado debe realizarse por razones variadas, tanto externas como internas; en el primer aspecto, por la influencia del entorno, cuya situación puede crear una amenaza que dificulte el desarrollo de la organización y/o el cumplimiento de sus objetivos principales y, en el peor de los casos, dicha amenaza puede poner en peligro la supervivencia de ésta. La segunda de las razones, pueden ser variadas también y relacionadas con la estructura organizacional, necesidad de nuevas tecnologías, situaciones con el personal u otras.

Ahora bien, este proceso de cambio planeado, debe ser participativo y exige de los integrantes de la organización, una verdadera conciencia y que tome carácter interno el compromiso de todos por atenderlo, con toda la reflexión y flexibilidad necesarias; y que las acciones a desarrollar sean creativas, innovadoras y con un carácter proactivo como se expresó; o sea, con una adecuada planificación, todo esto con acciones que ayuden y permitan fundamentalmente, un trabajo sobre las fuerzas que obstaculizan el cambio.

Conclusión

El aquí y el ahora nos indica, un escenario muy cambiante, en donde -como alguien señala-, en donde son muchos los retos que existen hoy día, tales como: el avance incontenible de la tecnología, sobre todo en la rama de la informática; la globalización como fenómeno del desarrollo y de la concentración de capitales, lo cual induce hacia una competencia despiadada y desigual; la rápida disminución de los ciclos de vida de los productos y servicios; las variaciones (o mejoras) de las materias primas; la crisis económica, política y otros.

Retos que no pueden ser ignorados, demandan atención, planificar acciones y estrategias que ayuden a contrarrestar todos aquellos efectos que perjudiquen a las empresas, organizaciones.

Fuentes debidamente señalada y bibliografía sugerida:

Peter, T.J. & Waterman, R. (1982). En busca de la excelencia. Nueva York:
Harper & Row.

Reddim, W. J. (1989). Como vencer la resistencia al cambio. La Habana:
MINBAS. Información para dirigentes.

Schein, E.H. (1985). Organizational culture and leadership. San Francisco
Jossey – Bass.
(*) Docente universitario de Postgrado, FACES, UC, EXATEC.

Dirección-E: [email protected]

A %d blogueros les gusta esto: