Cómo enfrentar las críticas de los demás

La autoestima, que es un silencioso respeto por sí mismo.
Dov Peretz

Sabemos que siempre estaremos sujeto a críticas, a opiniones de personas en los distintos roles que desempeñemos, desde luego en cada uno hay una incidencia que puede dar paso a repercusiones no favorables y afectarnos en lo físico y psíquico.

Por tanto, es importante autoconocernos, saber cómo reaccionamos ante las críticas, como las afrontamos, de tal forma, que no nos afecte, determinar las causas que le dieron pase a que ellas surgieran.

Considérese que es conveniente analizar la crítica desde el punto de vista personal, desde el punto de vista del crítico y como observador imparcial.

Si tratamos de justificar nuestros errores, todo el mundo se sentirá con derecho a criticarnos, pero si los aceptamos con humildad, todos se sentirán inclinados a comprendernos y a disculparnos.

Si la crítica es ofensiva y atenta contra nuestra reputación, debemos afrontarla y aclarar la situación, siempre con altura y dignidad.

Se señala que la crítica es una respuesta instintiva, espontánea y natural; es una respuesta de supervivencia, pero no de desarrollo. Somos críticos por naturaleza; así que nadie puede escapar a de la crítica. Por tanto, el problema no está en la crítica en sí, sino en la forma en que reaccionamos ante ella.

Sobre su importancia y relevancia, `miautoestima.com` nos aporta, que las críticas de los demás pueden afectarnos en gran medida. Vivimos en sociedad y por ello nos gusta saber que somos aceptados y valorados. Muchas veces buscamos la aprobación de los demás y por ello las críticas nos resultan dolorosas y despiertan nuestro miedo a ser rechazados.

Debemos, para no vernos afectado por lo que las críticas encierran, autoconocernos, haber logrado una autoestima alta, se dice, que una autoestima fuerte nos ayudará a hacer frente a esas críticas y no aceptarlas o rechazarlas sin más, sino saber juzgar lo que tienen de cierto y reflexionar sobre ello sin miedo ni culpabilidad.

Muchas veces, ya sea por el miedo al rechazo del que hablábamos antes o porque la crítica no nos parezca justa, respondemos mal a esas críticas.

Hay tres formas de responder mal a una crítica:

• Contraatacando de forma agresiva.
• Pidiendo disculpas directamente dejando que sean los demás los que tengan la última palabra sobre nuestra conducta.
• Pidiendo disculpas y prometiendo un cambio para después no cumplirlo voluntariamente de forma encubierta. De esta manera la persona ni defiende sus derechos ni aprende nada, además de estar actuando de forma agresiva al querer llevarse la razón con mentiras.

Se nos indica, que las formas correctas en las que se puede responder a una crítica son las siguientes:

Reconocimiento: Aceptar la crítica para hacer que la otra persona pare. Esta técnica no aumenta la autoestima y sólo deberíamos usarla con personas con las que sabemos que no merece la pena discutir.
Oscurecimiento: Se le da la razón al que crítica en las partes en las que estés de acuerdo pero matizando las cosas en las que crees que se equivoca o está siendo injusto o destructivo. Ejemplos: “Admito que he llegado tarde pero tu manera de decírmelo no es adecuada. No es necesario que grites”, “Es cierto que podría haber sacado más nota en este examen pero no haberlo hecho no me convierte en un fracasado”.
Interrogación: Se basa en preguntar al que critica sobre aspectos que no nos estén quedando claros o en los que está siendo demasiado general. Con la información que saquemos, podremos responder correctamente a la crítica que plantea. Ejemplos: “¿Qué quieres decir exactamente con eso de que no se puede hablar conmigo?”, “Cuando dices que estás harto de mi conducta, ¿a qué conducta te refieres concretamente?”.

Estas formas de responder a la crítica nos permitirán convertirlas en un medio de aprendizaje para mejorar nuestra conducta y nos ayudarán a mejorar nuestra autoestima.

Por último nos indica `fulvida.com`, que debemos evitarla. Muchas personas, para sentirse vivas y poderosas, necesitan ir por la vida agrediendo a los demás. La crítica es una forma de agresión y lo peor que pudiéramos hacer es entrar en el juego.

La crítica es una realidad habitual y no podemos gastar nuestra energía en combatirla, ni en defendernos de ella, pues se convertiría en una guerra de desgaste. Debemos aprender a estar por encima de la crítica. Esto es posible si la manejamos desde cuatro frentes:

1. Desde los sentimientos.
2. Desde la razón.
3. Desde la experiencia.
4. Desde el lenguaje.

La crítica puede llegar a ser virulenta, cuando las ideas o la acción, amenazan las estructuras de los demás; debido a que generan cambios que obligan a replantearse la validez o funcionalidad de ciertos principios, valores o conductas. Por esta razón, se recomienda no discutir de familia, de política, de patria, ni de religión; estos son temas intocables, porque activan automáticamente los mecanismos instintivos de defensa.

*Fuentes debidamente señaladas

(*) Docente de postgrado, FACES UC. EXATEC

Dirección-E: www.carmorvane.com

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