Critica asertiva (I)

“Hemos fragmentado la vida en la familia y la comunidad, la familia y la nación, la familia y la oficina, la política y la vida religiosa, paz y guerra, orden y desorden, su interminable división de los opuestos. Caminamos a lo largo de esta vía, tratando de armonizar la mente y el corazón, tratando de mantener el balance entre el amor y la envidia. Conocemos muy bien de todo esto, y con ello tratamos de lograr una especie de armonía”.
Krishnamurti

Andrzej Huccznski, nos recuerda que la palabra crítica proviene de la palabra griega Kriticos, que el gran filósofo Aristóteles empleaba refiriéndose a ser capaz de discernir o juzgar en la debida forma. No obstante, es cierto cuando se señala, que a pesar de la definición casi neutral, la palabra ha adquirido una connotación negativa. Justamente los sinónimos que suelen proponerse a la palabra crítica son: culpa, censura, condena, denuncia o represión. Lo malo es, cuando la crítica se hace en forma negativa con la intención de originar un daño moral y, lo que es peor, originar un clima negativo y provocar situaciones conflictivas.

Es lamentable por ejemplo, como sucede algunas veces en nuestra casa de estudio, la Universidad de Carabobo, en donde autoridades universitarias hacen uso constantemente de la críticas, denuncias no gratas, sin medir las consecuencias que ello origina; y lo que es más negativo, cuando se hace públicamente partícipe a la comunidad de estos hechos, así como de los problemas, conflictos, acusaciones y críticas entre los gremios y denuncias que en muchas se ven involucrados profesores, estudiantes, perdiéndose la ética, moral, afectando seriamente la imagen de la universidad, de su comunidad universitaria.

Huccznski, comenta que cuando la connotación de la crítica se considera dentro del contexto de las relaciones interpersonales y se vincula con la necesidad de los individuos de proteger su propio ego, no debe sorprendernos que la mayoría de las personas tengan la impresión de que el hecho de que la critiquen, sea algo negativo que implica un ataque personal y un intercambio que lastima, (como se lee constantemente en los diarios nacionales).

Desde luego, todos estamos sujetos a la crítica, pues somos humanos no perfectos y en algo podemos equivocarnos, o bien, nuestro comportamiento origine situaciones no cònsonas con lo establecido; pero lo importante es, que si se debe criticar, debe hacerse positivamente, con el fin de motivar, de invitar al cambio, nunca con el afán de destruir; por el contrario, se puede decir a los demás lo que vienen haciendo mal, lo que les disgusta lo que ellos están realizando, pero ayudarlos a ajustar su conducta, sin herirlos, ni originarles un daño psíquico o moral; ahí justamente es donde va aflorar una de las buenas cualidades del líder.

No nos debe extrañar el que se comente que las personas criticadas digan que se sienten heridas, humilladas, cuando se hace uso de la crítica en forma negativa. Hay quienes gozan, sienten placer en criticar, con hacer daño, humillar; pero también las hay quienes bien en hacerlo, les da vergüenza, puesto que no quieren herir los sentimientos de los demás, respetan a la persona, su dignidad; además, consideran que no le gustaría que se lo hicieran a ellos, especialmente en forma sarcástica, destructiva.

Hay que tener bien claro que tipo de crítica es la que usted utiliza si es que lo hace. Paul (1988), estableció que hay crítica constructiva y destructiva.

(Continuará…)

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