El por qué las Franquicias es un modelo a seguir

Así se hace énfasis en la conceptualización dada por diversos autores entre los que se destacan: Drucker (1990), Arriola y Aguilar (1996), Ribera, (1996), García Lizana, (2001). Estos destacan el hecho de la existencia de un mercado mundial donde circulan libremente los capitales financiero, comercial y productivo; y que el mundo debe ser visto como el mercado, fuente de insumo y espacio de acción, tanto para la producción como para la adquisición y la comercialización de productos; la realidad se impone contra todas las teorías económicas y el proceso de globalización al que está sometido el mundo hoy día, debe ser analizado bajo un enfoque multidisciplinario.

La globalización es un fenómeno asimétrico, pero esa asimetría es más notaria en aquellos países que no han caído en cuenta del nuevo contexto social en que vivimos, en el presente milenio. Del análisis de estos autores, llegamos a la siguiente conclusión: Que la franquicia es consecuencia de la globalización y que ella afecta a todas las instituciones, a las personas; es una tendencia que está llegando a todas partes, se evidencia la presencia de marcas de manera universal.

En consecuencia las MIPYMES, no escapa a este fenómeno y que en el proceso de comercialización que han establecidos, para hacer llegar sus productos o servicios, se hace necesarios estudiar a estos sistemas de distribución comercial por ser un elemento importante dentro del marketing, porque es el encargado de llevar el producto o servicio desde el productor hasta el consumidor final. Diversos autores, entre ellos: Muñiz, (1995), Ansoff, (1999), Miquel, Parra, Lhermir, (2000), Cuesta, (2006), Vázquez, Trespalacios, (2006); explican los orígenes y evolución de la distribución comercial, las distintas estrategias de crecimiento de las cuales se pueden valer las empresas para penetrar nuevos mercados o satisfacer demandas por su crecimiento en un mismo mercado. De estas aseveraciones, inferimos que la franquicia es un sistema de distribución que surgió, como estrategia de expansión de las empresas y como un mecanismo para la internacionalización de las mismas. Y, en consecuencia, determinamos que la franquicia es un canal de distribución directo.

Ante este análisis, creemos en la necesidad de plantearnos una definición que cumpla con los fines más elementales de una franquicia y que además introduce un nuevo elemento, relacionado con el impacto que tiene el formato en la economía de un país, región o localidad: la franquicia es una alternativa visible de dominación de mercado o expansión comercial para una, bien sea a nivel de autoempleo, micro, pequeña o mediana, y al mismo tiempo, de desarrollo económico local, donde intervienen dos o más personas naturales o jurídicas, quienes regulan sus relaciones a través de un contrato asociativo bilateral, y a tiempo determinado, en virtud del cual una de ellas, denominada franquiciador, concede a otra (u otras), llamada franquiciado (s), el derecho de explotar una marca, un producto, un servicio o una fórmula comercial, en una localidad determinada; junto con la transmisión de una forma concreta de organización, administración empresarial y de los recursos humanos, asegurándole una infraestructura física, técnica y logística necesaria, que facilita la explotación del negocio; y, a cambio, el franquiciado contrae la obligación materializada en un canon de entrada y/o unos pagos periódicos, llamados regalías y el de mantener el negocio bajo las mismas condiciones estandarizadas de la empresa original.

Con este concepto, estamos valorando el verdadero valor y significado del formato en sus elementales características, además de las planteadas tradicionalmente:

1. Una alternativa visible de dominación de mercado o expansión comercial para una, bien sea a nivel de autoempleo, micro, pequeña o mediana y 2., al mismo tiempo, como alternativa de desarrollo económico local.

Para nadie es un secreto, las consecuencias que están viviendo nuestras empresas venezolanas, a nivel de autoempleo, micro, pequeña o mediana empresa por causas de políticas públicas en el ámbito local, regional o nacional, y que cada día, se ven disminuidas en cantidad, porque no pueden sobrevivir en el medio. Se han tratado de imponer modalidades que no han producido resultados satisfactorios, en vez de orientar esas políticas a experiencias positivas y comprobadas, como podría ser: implementar políticas concertadas de desarrollo local, a través de la creación de empresas bajo el formato de franquicias, impulsadas de manera conjunta y concertada, por los gobiernos locales, el sector empresarial, la comunidad y las universidades. Una manera muy favorable para dar poder al pueblo, que sea capaz de planificar su propio destino. Sería un verdadero proceso de empoderamiento del venezolano, que sea capaz de crear empresas con niveles competitivos internacionales. Algunas experiencias han dado fe de que es posible conseguirlo.

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