¿Buscas empleo o buscas tu empleo?

No es extraño en una entrevista laboral que una persona que está buscando trabajo manifieste su intención de trabajar de cualquier cosa o en cualquier área o sector, en cualquier modalidad contractual, en equipo o sólo, en un buen clima laboral o no.

Esta situación, que superficialmente pareciera reflejar una absoluta predisposición del individuo por conseguir el empleo, refleja para el análisis del seleccionador, que el postulante consciente o inconscientemente está incurriendo en alguna/s de las siguientes situaciones:

1) Su estrategia para conseguir trabajo es coincidir con todos los ítems del perfil del puesto. Al desconocer el perfil exacto solicitado, se muestra predispuesto a todo, a realizar un trabajo creativo o monótono (le es indistinto), a trabajar sólo frente a una computadora o, al contrario, sumarse a un equipo de trabajo numeroso y heterogéneo, etc. Su estrategia falla, porque al no permitir que el seleccionador conozca el verdadero perfil y objetivo laboral del postulante, aquel no puede determinar sus verdaderas competencias laborales. Aunque mostrar predisposición para conseguir trabajo es una excelente actitud, esto no significa que debemos exagerar esta competencia actitudinal al punto de ocultar nuestro perfil.

2) Inconscientemente, por desconocimiento de esta práctica, el postulante no realizó aún el ejercicio básico de introspección donde analiza sus fortalezas y debilidades y donde define sus preferencias, donde comprende las competencias laborales que tiene, las que puede desarrollar y también los conocimientos, habilidades y actitudes que debe mejorar. En este caso, el postulante llega a la entrevista sin preparación ni estrategia y ante las preguntas orientadoras del entrevistador para conocer su perfil, responde afirmativamente aunque sin convicción, porque no definió aún su verdadero perfil laboral.

3) Un tercer caso puede ser el del candidato que por diferentes motivos lleva un tiempo en el duro proceso de búsqueda laboral sin buenos resultados y que las imperantes necesidades económicas, la angustia, la pérdida de fe y falta de seguridad lo han llevado a ampliar deliberadamente su campo de acción (léase tipo de perfil solicitado, el nivel del puesto, etc.) y postularse masivamente a ofertas que no coinciden con su perfil laboral. En muchos casos esto sucede con profesionales de más de 45 años que se postulan a cargos de “seniority” inferior y remuneraciones no acordes a su experiencia y trayectoria. En este caso es evidente que la estrategia con la que el postulante inició su (re)inserción laboral mutó por las situaciones ya mencionadas en una suerte de estrategia del caos, donde lo importante es insertarse laboralmente ya, sin importar dónde. El seleccionador de personal comprenderá esta situación y llevará la entrevista con la profesionalismo que el caso requiere, pero se ajustará al perfil que la búsqueda establece y desechará como potencial candidato, para cubrir este cargo en particular, al postulante.

Conclusión:

Buscar trabajo es un proceso difícil y en algunos casos, largo y tedioso. Lo importante es determinar cuáles son las herramientas con las que inició el camino hacia conseguir empleo. Debo conocer más que nadie cuáles son mis fortalezas y mis debilidades, cuáles son mis competencias laborales actuales y qué conocimientos, herramientas o actitudes me separan hoy del empleo que deseo obtener, y luego de este análisis, obrar en consecuencia. Aunque estos consejos, a simple vista parecieran restringir nuestro campo de acción en la búsqueda laboral, no hacen más que establecer los primeros pasos, lógicos y factibles, para tener éxito en esta empresa.  

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