No se puede pasar por desapercibida la realidad del mercado laboral  o del trabajo en Venezuela, que afronta un escenario de incertidumbre, de  riesgo, producto de su inestabilidad política que ha repercutido seriamente en el sector empresarial productivo, como en la mala utilización de la fuerza laboral, dando paso a altos índices de desempleo.

Hay constantes enfrentamientos obrero-patronales  que se traducen en una pérdida para la nación, obstruyendo el ritmo de su crecimiento, concluyendo por afirmar que la solidaridad de los grupos debiera supeditarse a la Solidaridad superior enmarcada dentro del contexto del desarrollo nacional y la elevación del nivel de vida de sus habitantes.

Antecedentes

Con respecto a la realidad venezolana, agendah0.blogspot.com proporciona el siguiente antecedente: En Venezuela, el Mercado Laboral, fue dado por la reinserción del país en el sistema de relaciones económicas internacionales, provocada a su vez, por la explotación y exportación de los hidrocarburos en la década de los años 20. Esta actividad económica disminuye de forma gradual e irreversible la producción tradicional del trabajo campesino y artesanal del venezolano, y opera como agente catalizador del desarrollo capitalista.

Antes de esa época, a finales de la Guerra de Independencia, Venezuela era una sociedad agrícola-pastoril, en la cual el trabajo y la casa eran la misma cosa para la gran mayoría de personas. A medida que el sistema capitalista se extendía, los individuos abandonaban el hogar por un salario en las industrias y establecimientos mercantiles, lo que originó entonces la histórica clase trabajadora asalariada, con el éxodo de campesinos a las ciudades. (Valecillos, 1990).

Durante la década de los 80, la economía venezolana sufrió dos choques con la caída de los precios petroleros en 1982 y 1986, que afectaron la capacidad de crecimiento. En consecuencia, el Gobierno tomó, entre otras medidas, el control de precios cuyo efecto práctico fue congelar la asignación de recursos entre las distintas actividades, lo cual aceleró la inflación y redujo el ritmo del crecimiento produciendo un impacto desfavorable en el mercado laboral.

Consideraciones básicas

agendah2.blogspot.com, comenta, que en Venezuela el mercado laboral ha sido poco estudiado, dado  a que  otros temas económicos (inflación, tipo de cambio y otros), han ocupado las primeras páginas de las revistas, libros y otros documentos. Sin embargo, en la última década, las cifras de desempleo han alcanzado las cifras más altas que históricamente se hubieran conocido.

Esto ha generado gran malestar en la población venezolana y, a su vez, altos costos sociales a largo plazo, razón por la cual merece especial atención por parte de quienes están encargados de dirigir los destinos económicos del país.

Como un espacio a la reflexión en torno a la problemática existente en el mercado laboral, en el presente trabajo se pretende analizar los principales componentes del mercado laboral, con el fin de explicar y resumir algunas alternativas viables en torno a los desequilibrios evidenciados en dicho mercado.

En Venezuela, los problemas de la economía laboral no han sido ampliamente abordados; se le ha dado mayor relevancia a la política monetaria y fiscal, partiendo de la premisa de que, a través de la estabilización microeconomía y el crecimiento económico sostenido, se mejoraría la situación laboral del venezolano y se reduciría considerablemente el desempleo.

Pero los elevados niveles de desempleo como un fenómeno relativamente nuevo, ha llamado la atención de la sociedad venezolana, pues pese a que un número apreciable de economías latinoamericanas incluyendo Venezuela han registrado incrementos en la tasa de producción, el nivel de vida de sus habitantes no ha mejorado.

Características del mercado laboral venezolano

La fuente mencionada  señala:

  • Transición demográfica “potencialmente” genera una alta oferta laboral. Es decir, que el número de personas que ingresan al mercado laboral (personas con más de 15 años), es mucho más elevado que el número de personas que se retiran (personas mayores de 65 años).
  • Alta informatización del empleo.
  • Creciente desempleo estructural.
  • El costo económico de la legislación laboral genera efectos adversos para la generación de empleo. Es decir, la Legislación Laboral actual favorece el empleo, pero promueve indirectamente la informalidad y el desempleo.
  • La Ley del Trabajo otorga muy poco espacio para modalidades de contratación a tiempo determinado. Igualmente, está cerrando alternativas no solo laborales sino también industriales.

Oferta de trabajo en Venezuela

Sobre ello,  indica la fuente mencionada Wikipedia, que es la solicitud de trabajadores y trabajadoras realizada por el empresariado (público o privado) en las oficinas de empleo o agencias privadas de colocación para cubrir un puesto de trabajo.

En Venezuela, la oferta de trabajo es la totalidad de tiempo que las personas están dispuestas a invertir en un empleo remunerado y, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), está constituida por todas las personas mayores de 15 años con disposición y disponibilidad para trabajar en el período de referencia; también se le denomina población activa.

Existe otro grupo denominado población inactiva, constituido por personas de 15 años que no trabajan, tampoco buscan empleo y hacen parte de las siguientes categorías en el período de referencia: estudiantes, quehaceres del hogar, rentistas, pensionados, jubilados, incapacitados para trabajar, trabajadores familiares no remunerados con menos de 15 horas trabajadas. El INE venezolano denomina a ambos grupos todas las personas mayores de 15 años como fuerza de trabajo (INE, 2005).

Realidad

Comenta delm50, que  en Venezuela desde hace varios años, más de 50% de la población, trabaja informalmente. Se trata de un país rico en recursos naturales, donde sus malos gobiernos han construido tan absurdos obstáculos al trabajo, que un altísimo porcentaje de la ciudadanía no tiene más recurso que vivir y trabajar al margen de la ley.

La crisis económica del país sigue como si nada y las modalidades de la supervivencia se consolidan, como posibilidades de estrategia de la vida real para no quedarse en el camino. El sector informal de la economía aumenta gradualmente llegando casi al 60% de la población y está generando una situación anárquica, sin control, de grandes proporciones en las principales ciudades del país. Frente al desempleo, el aumento de los precios de los alimentos y la escasez de vivienda, dispara esa actividad especialmente en las calles del centro de la ciudad donde hay vendedores de todo tipo.

Aunque el sector informal funciona fuera del marco legal formal y de las instituciones económicas, es una parte integral de las economías del Caribe, debido a su absorción de grandes números de desempleados y a los bienes y servicios que proporciona.

En los últimos años, ha habido un creciente esfuerzo por parte de los gobiernos de los países del Caribe por fortalecer sus economías y estimular el crecimiento y desarrollo económico, a la luz de las recientes tendencias hacia la globalización y la competencia en el mercado internacional.

Además, ciertos acontecimientos que tienen o tendrán un impacto significativo sobre la región del Caribe, tales como: el movimiento hacia una economía de único mercado, el fin del Régimen Bananero (particularmente en los países del Caribe Oriental), y los avances hacia el Área de Libre Comercio de las Américas (ALGA), tienen el potencial de ser transformados en oportunidades para la región si se aprovechan de manera adecuada.

*Fuentes especificadas.

Docente de Postgrado, FACES, UC.

camova.com

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