Hacia un modelo colaborativo

Alvaro Sastre Salso – En los últimos años, las redes sociales están cobrando un auge increíble. Términos como Facebook, Twitter, Delicious, YouTube, Digg, LinkedIn, y últimamente Buzz, son cada día más conocidos y utilizados por gran parte de nosotros.

Dichas redes sociales son una evolución del primer concepto de red, caracterizado por ser estático, no ser participativo, ni interactivo. El nuevo concepto de red social se caracteriza por poner al usuario en el centro y permitirle crear sus propios contenidos, reflejar sus opiniones, establecer vínculos personales y profesionales, compartir intereses, ideas, inquietudes, fomentado la colaboración y el intercambio ágil y eficaz de información.

Al igual que se ha producido este cambio hacia una red más participativa se hace patente la necesidad de impulsar el cambio en el modelo tradicional de algunas Organizaciones, que puede llegar, en ocasiones, a ser inflexible, no colaborativo, y con dificultades a la hora de hacer llegar la información a todas las partes implicadas. Es necesario evolucionar hacia un modelo nuevo, ágil, participativo, abierto, transparente y flexible, en el que todos puedan compartir su talento, y en el que las soluciones emerjan de forma natural como resultado de la interacción de todos los actores.

Para lo anterior, es necesario derribar las barreras informativas, permitiendo que la información fluya libremente en todas las direcciones y concediendo a cada empleado la posibilidad de obtener información de primera mano, y la oportunidad de colaborar al conocimiento colectivo. De tal forma, que sea más sencillo diferenciar entre aquellas personas que realmente aportan valor y difunden talento, de aquellas cuya principal aportación es retener, ocultar y dosificar información.

Dicho modelo colaborativo estimula la participación de todos los colaboradores en las nuevas soluciones que van surgiendo dentro de la organización, reforzando las relaciones interpersonales, y aumentando la motivación y el nivel de compromiso. Los empleados perciben que sus aportaciones tienen un valor real y son tenidas en cuenta. El resultado es claro: la organización se ve sacudida por un poderoso efecto dinamizador.

Fuente: http://www.degerencia.com/articulo/hacia-un-modelo-colaborativo

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