La corrupción venezolana transita como ¨pedro por su casa”

Cada semana que transcurre, continúan apareciendo listados de viajeros convocados e investigados por mal uso de las divisas (dólares de CADIVI). A la fecha, CENCOEX  ha publicado  ocho listas de personas naturales que deben acudir al organismo para clarificar el uso de  los dólares que les fueron otorgados el año pasado. El organismo regulador de divisas ya ha convocado a más de 25.200 personas.

Según información de CENCOEX  al cierre de  2013, CADIVI autorizó 5,11 millones de dólares, monto que sobrepasó en 54,8% de lo aprobado en 2012.

Por supuesto, que si efectivamente se trabaja por corregir los hechos de corrupción cometidos por los ¨raspa cupos y a otras formas ilegales de aprovechamiento de los dólares del país¨, estamos de acuerdo de que se sancionen a los que cometieron las irregularidades.

No obstante, a pesar que desde el año pasado cuando altos funcionarios del equipo de Gobierno anunciaron que las ¨empresas de maletín¨ le habían sustraído al país más de 20.000 millones de dólares, cantidad  equivalente al monto de las reservas internacionales, el listado de los responsables de esa famosas empresas no han sido publicadas.

La pregunta que cabría formularse, es: ¿Por qué el listado de las empresas de maletín no se publica y la de los viajeros sí? Ese ocultamiento de ese listado pareciera confirmar la presunción de la complicidad de funcionarios gubernamentales, quienes estarían implicados en los fraudes detectados.  Es más, en la famosa carta de Jorge Giordani del mes recién pasado, éste reconfirma la denuncia al respecto y acusa a los tomadores de decisión gubernamental, de hacer caso omiso de tal denuncia.

Todo pareciera indicar que tienen razón todos los que han señalado, que durante los últimos tres lustros, este país ha vivido su más alto nivel de corrupción. La sociedad en general, se ha estado desviando de su moralidad y ética tradicionales en el venezolano. Es decir, se premia al corrupto, se le llega a reconocer como ¨exitoso¨ en vez de encarcelarlo.

Razón tiene la gente en la calle cuando afirma, que los corruptos de la Cuarta República eran niños de pecho, en comparación con los de la quinta república. Y, la justicia qué?

Dirección-E: anavarro@deproimca.com

A %d blogueros les gusta esto: