Una revisión de la evidencia mexicana sobre empleo y desempleo

En este trabajo se busca presentar una revisión de la evolución y tendencias del empleo y desempleo en México.

Actualmente en el mundo, uno de cada tres miembros de la fuerza de trabajo está desempleado o es pobre: de una fuerza de trabajo de 3.300 millones de integrantes, 200 millones están desempleados, y otros 900 millones viven con su familia con ingresos inferiores al umbral de pobreza de 2 dólares de los Estados Unidos por día. La situación es especialmente desesperada para los jóvenes, entre los que hay 75 millones de desempleados; las tasas más altas de desempleo se registran precisamente en las regiones del mundo que hacen frente al crecimiento más veloz de la fuerza de trabajo.

Se estima que el número de trabajadores en empleo vulnerable a nivel mundial en 2011 era de 1.520 millones, un aumento de 136 millones desde 2000. En general en el mundo –excluyendo a Asia Oriental– el empleo vulnerable se ha incrementado en 34 millones desde 2009. La proporción de mujeres en situación de vulnerabilidad laboral (50,5 por ciento) excede a la de los hombres (48,2 por ciento). En la actualidad, alrededor de un 35 por ciento de todas las personas que buscan empleo en la región de las economías desarrolladas y la Unión Europea ha estado desempleado durante 12 meses o más.

De acuerdo con Jélvez (2012), los desafíos post crisis en el Mercado del Trabajo en América Latina nos ubican a tasas promedio de desempleo en una distancia de más de dos puntos porcentuales con los países de la OECD (8,6% vs. 6,3%), brechas significativas de participación laboral femenina (50,6% vs. 60,9%), alta informalidad en el empleo, altos niveles de desempleo juvenil, importantes brechas sociales de cobertura en educación superior (29,2% vs. 60%), alarmantes distancias en desigualdad (Gini de 0,57 vs. 0,33), etc.

En el caso de México, hay que destacar que su desempeño laboral en el pasado reciente ha sido mejor que el de la mayoría de los países de la OCDE. El empleo total creció 3.8% en términos anuales a marzo de 2012. Y aunque la tasa de desempleo sigue siendo superior a la registrada al inicio de la crisis (5% en el primer trimestre de 2012), es todavía muy inferior al promedio del 8,2% de la OCDE.

En abril de 2013, la tasa de desocupación laboral se ubicó en 5.04 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), su nivel más alto para el mismo mes de un año desde 2010. Las cifras revelan que en abril de 2013 hubo 2 millones 532 mil 442 desempleados, 122 mil 336 más que en el cuarto mes de 2012, cuando el número de personas que no lograron integrarse al mercado de trabajo totalizó 2 millones 410 mil 106 individuos. En este mes, un 26,5 por ciento de los desocupados no contaba con estudios completos de secundaria, en tanto que los de mayor nivel de instrucción representaron al 73,5 por ciento, lo que sugiere que los más preparados tienen menos oportunidad de integrarse al mercado de trabajo.

El desempleo ha afectado en mayor medida a los jóvenes. El número de jóvenes entre 14 y 29 años de edad desocupados ha aumentado en los últimos 5 años cerca de 50%. En 2010, 1,7 millones de desempleados tenían entre 14 y 29 años de edad. A este grupo habría que sumar el número de jóvenes que aún sin trabajar no se encuentran estudiando (5,8 millones), con lo que contabiliza a 7,5 millones de jóvenes en ese rango de edad que en 2010 ni estudiaron ni desempeñaron alguna actividad económica, representando 16% de la PEA.

En el caso de México un indicador del nivel de informalidad es la diferencia entre el número del personal remunerado y los inscritos en el seguro social. Esta diferencia ascendió en 2010 a poco más de 60% del empleo remunerado. Las encuestas de empleo en México indican que entre 1995 y 2010 el número de personas que participan en el sector informal, se estima entre 26 y 29% del total de personas ocupadas lo que se traduce en 2010 en cerca de 13 millones de personas en todo el país, 44% más que en 1995. Se estima que el tamaño de la economía informal en México representa entre 25 y 26% del PIB. Actualmente, 13,5 millones de trabajadores subordinados y remunerados carecen de prestaciones. (Negrete, 2010)

A manera de conclusión, se podría advertir que la capacidad de la economía mexicana para generar empleos productivos, al menos al mismo ritmo que crece la población en edad laboral, es uno de los principales retos que ha enfrentado el país desde principios de los ochenta. México parece estar en la peor de las alternativas, ya que aunque mejora un poco el crecimiento del producto, la tasa de aumento del empleo decrece. Es decir el leve aumento del PIB no trae consigo un aumento equivalente en el empleo.

Los diversos estudios sobre el tema han demostrado que el contexto laboral ha sufrido una gran erosión, a pesar de los grandes cambios económicos ocurridos en México durante las últimas tres décadas. La evidencia actual indica, que la adopción del modelo de libre mercado en México, ha conducido a una ingente incapacidad para la creación de empleos, situación que ha generado una mayor concentración en las actividades de baja productividad, incrementos en la informalidad y un deterioro en las condiciones laborales.

(*) Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Universidad Autónoma de Sinaloa, México.

Dirección-E: [email protected]

Referencias

Banco de México (2011). Informe Anual. México: Banxico.

Banco de México (2012). Informe Anual. México: Banxico.

Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, Censos Nacionales de Población, varios años.

Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, varios años.

Jélvez M. (2012). La Crisis Económica Mundial: Lecciones y Desafíos para el Mercado del Trabajo en América Latina, Políticas Públicas, Volumen 5, N° 2, pp. 44-53.

Negrete R. (2010), “Personas y trabajos en la informalidad: estadísticas presentadas bajo el estándar del Grupo de Delhi”, presentación en el Seminario Internacional “El fenómeno de la informalidad en el siglo XXI: medición, análisis y retos”, INEGI – COLMEX.

OCDE (2012). México: mejores políticas para un desarrollo incluyente, Serie “Mejores Políticas”, SEPTIEMBRE. México: OCDE.

OIT (2011).Tendencias Mundiales del Empleo. Ginebra: OIT.

OIT (2012).Tendencias Mundiales del Empleo. Ginebra: OIT.

A %d blogueros les gusta esto: