La Productividad Personal

“Tener grandes sueños;

solo los grandes sueños tienen

la fuerza necesaria para mover

el alma del hombre.”

Marco Aurelio

Cada quien debe saber, de acuerdo a su rol, cuál es su productividad personal, còmo nos desempeñamos en nuestras responsabilidades, en el trabajo por ejemplo, tema de nuestro interés en esta oportunidad,  comenta, ‘productividadpersonal.es’; tener actividad no es necesariamente sinónimo de estar siendo productivo. Eso es por que no todo lo que hacemos aporta el mismo valor a nuestro trabajo.

Se dice que, cuando se habla  de productividad personal, no hay solo una, sino que existen distintos grados, grados que guardan una estrecha relación con el nivel de compromiso que adquieren las personas cuando deciden que quieren ser más productivas.

Al respecto, pregunta la fuente de informacion ‘canasto.es’: ¿Para qué se acercan las personas a la productividad personal? Las respuestas son muchas, pero pueden resumirse en una: vivir mejor. Esto puede significar muchas cosas: conseguir más y mejores resultados, disfrutar más del momento, liberarse de preocupaciones… Todas ellas tienen en común librarse de un malvado lobo, el del estrés, que nos acecha y pone en peligro nuestra paz y nuestra tranquilidad.

Al respecto del tema nos recuerda ‘canasto.es’, que amenudo, las personas más ineficientes suelen buscar excusas para justificar su improductividad, o bien creen, inocentemente, que la productividad se consigue mediante unas habilidades innatas y especiales, reservadas sólo para unos pocos elegidos. A partir de ahí se generan los mitos, que ensalzan desproporcionadamente unas creencias sobre cosas que, en realidad, están al alcance de todos.

Para comprender mejor el alcance, sus efectos de la productividad, es interesante saber sobre sus mitos y la fuente citada señala algunos, intentando desmontarlos mediante una explicación sencilla y cercana:

Cuantas más horas dediques al trabajo, más productivo eres: Cuantas más horas trabajes, más cansado estarás, menos concentración tendrás, menos calidad generarás, más errores cometerás, más estrés tendrás.
La productividad consiste en hacer más cosas en menos tiempo: Un mono puede aporrear un teclado y escribir 1.000 palabras por minuto, pero el resultado no tendrá sentido para nadie. La productividad es, ante todo, eficiencia y calidad.

El secreto de la productividad está en la habilidad de hacer muy bien y muy rápido las cosas: María es experta en realizar un complejo informe, el cual le lleva un día de trabajo. José tarda dos días en hacerlo, pero piensa y desarrolla un proyecto que automatiza el informe, con lo que ahora tarda unos pocos minutos y sin errores.

¿Quién es más productivo?

La productividad es arcana y sus secretos están reservados a unos pocos elegidos: Todos podemos ser productivos. El “secreto” de la productividad es utilizar el sentido común.

La productividad requiere mucho trabajo y constancia: La productividad requiere un compromiso personal para adquirir y fomentar el hábito de ser productivos. Con este hábito se eliminan los hábitos de las distracciones y de la procrastinación, los cuales incentivan la anti-productividad.

La productividad requiere de herramientas especiales: Con un simple papel y un bolígrafo es posible gestionar eficazmente las tareas. Las herramientas son una ayuda complementaria, del mismo modo que el cambio automático ayuda a la conducción del coche. Pero recordemos que la clave de una buena conducción está en lo que hace conductor, no en las funciones del coche.

Una persona productiva hace más cosas que los demás: La productividad no se mide por la cantidad de cosas que haces. La productividad se ha de medir por los resultados. Ser productivo no es hacer más, sino hacer bien lo que es importante. De hecho, hacer bien lo que es importante, evita perder mucho tiempo en hacer cosas banales. Si haces muchas cosas, pero no las haces bien, terminarán volviendo a tu bandeja para corregirlas o mejorarlas, con lo que el trabajo se multiplica.

Una persona productiva tiene más tiempo que los demás: Todos tenemos el mismo tiempo: 24 horas al día. La diferencia está en el uso que hacemos de ese tiempo.

Una persona productiva hace varias cosas a la vez: La multitarea no existe. Sólo se puede ejecutar una tarea a la vez. Con la práctica es posible ejecutar simultáneamente varias tareas simples, pero a la larga, se tarda más en terminar todas esas tareas y con una calidad mejorable. Una persona productiva se concentra en realizar bien una sola cosa cada vez.

Una persona productiva tiene talentos especiales: No es necesario ser superdotado para ser productivo. Sólo es necesario gestionar adecuadamente el tiempo y los recursos. El uso de técnicas o metodologías, tales como GTD, Autofocus, Pomodoro o Kanban, ayudan a organizar y a planificar mejor las tareas, con el fin de ser más eficientes y productivos.

Una persona productiva no procrastina: El cerebro necesita de momentos de desconexión o de refresco para poder rendir mejor. Unos cuantos descansos o momentos de distracción o de aburrimiento, son la mejor manera de recargar la mente y las energías, elevar la motivación y ser más productivos después.
No se puede ser productivo, cuando todo el mundo te interrumpe: No hay excusas. Hemos de cortar de inmediato las interrupciones. Podemos ser asertivos, expresar nuestra situación y solicitar que, por favor, respeten nuestra actividad actual, prometiendo atenderles una vez terminada. Todo el mundo puede entender que nos están interrumpiendo, cuando estamos ocupados con otras cosas urgentes e importantes. Todo el mundo puede esperar a que acabemos con nuestra tarea actual. Todo el mundo puede mandar un email con su solicitud, la cual puede encolarse en nuestra bandeja de entrada.

En conclusiòn: Es muy interesante tomar en cuenta los consejos sobre productividad personal que lega ‘danielgrifol.es’, que  resumen las nociones principales que nunca deberíamos olvidar, si queremos mejorar nuestra forma de trabajar y, en definitiva, de vivir:

1.- Debes planificar a diario, pero teniendo siempre en cuenta el objetivo global.

2.- Divide tu trabajo en tareas manejables y que puedas ejecutar en no más de una hora.

3.- No todos los momentos del día son igual de productivos. Aprende cuàl es el momento apropiado para hacer cada cosa.

4.- Se realista con lo que puedes hacer en un día. Si no eres realista, dejarás de intentar ser productivo.

5.-Apòyate en las buenas prácticas de otros y adopta un sistema que mejore la productividad personal. Mucha gente está entusiasmada con GTD.

6.- Utiliza aplicaciones que te ayuden a mantener tu sistema.

7.- Aprende a gestionar adecuadamente tu tiempo.

8.- Aprende a manejar las interrupciones en el trabajo para mantener tu nivel de concentración cuando sea necesario.

9.- Nunca te desmoralices y procura mantenerte motivado. El ánimo es muy importante para mantener un ritmo de trabajo constante y de calidad.

10.- Descansa los días de fiesta y en vacaciones.

 (*) Fuentes citadas

Web: www.carmorvane.com

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